domingo, diciembre 13, 2009

Cinco años



Pues sí, señores: ¡este blog cumple cinco años! Ya es tiempo. Y pensar que nació porque me aburría en el trabajo... ¡Qué tiempos aquellos! Por desgracia, el volumen de trabajo de mi puesto de administrativo se ha multiplicado notablemente en estos cinco años, y aunque aún sigo teniendo momentos de tranquilidad ya no puedo escaquearme tan fácilmente para actualizar el blog.
Echando la vista atrás veo mucha basura pero también algunas buenas ideas. La falta de tiempo y la pérdida de frescura (y el hecho de que ya haya por ahí unos cuantos blogs que ya dicen lo que a mí me gustaría decir, pero en mejor... cabrones) ha impedido que mantuviera el nivel de actualizaciones que llegó a tener en sus momentos de mayor esplendor, la calidad (si alguna vez la tuvo) se ha resentido e incluso algunas secciones bastante interesantes han sido abandonadas. Me gustaría decir algunas palabras sobre ellas:
- El mítico Directo a Vídeo languideció hasta la desaparición por culpa de esa crisis que ha llevado a la desaparición a la mayoría de los videoclubs de toda la vida (y desde luego curiosear la bazofia disponible en uno de esos ordenadores expendedores de ahora no es lo mismo y te quita las ganas de alquilar nada).
- Los Grandes del Videoclip, una sección antes llamada "Esto no es la MTV" por vaya usted a saber qué razones que me pasaran por la cabeza cuando se inauguró, se abandonaron por una mezcla de desazón por el hecho de que los videos a los que enlazo sean borrados repetidamente y por falta de tiempo (hay que buscar, ver, seleccionar y enlazar tropecientos videos para hacer un post medio decente para esta sección), y además la MVDb, mi principal web de referencia para documentarme, de repente dejó de actualizarse (o al menos lo hace de manera muy incompleta).
-La Historia de los falsos documentales, por su parte, es uno de mis proyectos más queridos, pero lo que en principio estaba planeado como una serie de unos cuatro o cinco capítulos creció desmesuradamente a medida que iba investigando sobre el tema, además de lo complicado que resultaba en algunos casos delimitar el objeto de estudio. Y encima no sé dónde metí las (esquemáticas y casi ininteligibles) notas que había tomado preparando las próximas entregas. El caso es que requiere también mucha preparación hacer esta sección y, de nuevo, falta tiempo. Algún día lo retomaré. Aunque puede que no en este blog.
Pues nada. Cinco años ya de bloguero. Ya veremos dónde estoy dentro de otros cinco.