martes, enero 10, 2017

Resumen del 2016: Comics del año

Para finalizar con mi tradicional resumen anual aquí os presento mi lista de los mejores comics del año. Como es habitual es una lista bastante subjetiva en la que mezclo obras que he podido leer que han sido publicadas este año en su país de origen con obras publicadas este año en España (aunque si ya las he incluido anteriormente en la lista al leerlas en su momento, no vuelvo a tenerlas en cuenta cuando llegan aquí). Sin más dilación os dejo con ella, aunque por supuesto, después de la lista encontraréis otras muchas recomendaciones, en la ya habitual sección de menciones especiales que a veces se alarga más aún que la propia lista.

15. THE BLACK MONDAY MURDERS, de Jonathan Hickman y Tomm Coker

La nueva colección del creador de Proyectos Manhattan y Este del Oeste y guionista de numerosas series de Marvel es un cruce equilibrado entre género negro y terror sobrenatural. Las familias más ricas y poderosas del mundo son adoradores del diablo que han obtenido y conservado su poder con sangrientos rituales. El asesinato de uno de los cabezas de familia supone el inicio de una investigación por parte de un detective de métodos excéntricos pero excepcionalmente sagaz, y el regreso a los círculos de poder de la hermana de la víctima, a la que las mismas familias desterraron tiempo atrás, y que regresa con ansias de venganza. Una serie de tempo lento pero que engancha.

14. CLASE LETAL, de Rick Remender y Wes Craig

Durante bastante tiempo he tenido la impresión de que, a pesar de un planteamiento inicial interesante, los autores no estaban aprovechando totalmente las posibilidades que ofrecía la serie. Pero en su tercer año de publicación por fin se han desatado y finalmente la historia ha tomado ese camino sangriento de puñaladas en la espalda e hijoputismo que se echaba a faltar en los primeros tres tomos y que cabía esperar de un cómic ambientado en una escuela de asesinos. El esperado baño de sangre cambia todo lo que se ha visto hasta ese momento y marca un nuevo comienzo de la serie, una especie de segunda temporada en la que ahora ya sabemos que nos podemos esperar cualquier cosa.

13. LAKE OF FIRE, de Nathan Fairbairn y Matt Smith

Con un argumento que básicamente podría resumirse en "cruzados contra aliens" uno se sentiría tentado a considerar esta miniserie de cinco números como una obra menor. Pero si bien su estructura es muy clásica y no arriesga demasiado en sus decisiones de guión, la verdad es que no lo necesita porque el cómic funciona como un tiro, sin perder ritmo en ningún momento, y resulta entretenidísimo. Yo desde luego me lo he pasado en grande con él.

12. BASURA, de Derf Backderf

La nueva novela gráfica del autor de Mi amigo Dahmer es la tercera encarnación del proyecto del autor de hacer un cómic basado en sus experiencias trabajando como basurero durante un verano en su época de estudiante: anteriormente ya había publicado con el mismo título un cómic de 50 páginas en 2002 que le había valido su primera nominación al Eisner, y un webcómic serializado entre 2010 y 2012. Aunque echo de menos el final bastante hijoputa de su primera versión, esta actualización resulta más completa por cuanto además de desarrollar más los personajes también cumple con una función didáctica y nos da detalles sobre los métodos habituales de recogida de basuras, sin dejar de entretener. Muy recomendable.

11. WEAVERS, de Simon Spurrier y Dylan Burnett

Miniserie de seis números que mezcla género negro y fantástico. Un atentado mata a una de las componentes de una familia del crimen organizado con poderes sobrenaturales que les proporcionan unas arañas parasitarias del espacio. La araña de la muerta acaba ocupando el cuerpo de un enigmático joven que en consecuencia se verá obligado a incorporarse a dicha familia, envuelta ahora en una guerra contra una mafia rival. Pero él tiene su propia agenda. Una historia bien escrita y que mantiene el suspense hasta las últimas páginas. De las series que más enganchado me han tenido este año.

10. ¡UNIVERSO!, de Albert Monteys

Con todo el respeto al enorme talento de Brian K. Vaughan y Marcos Martín, que es muchísimo (Barrier también es más que interesante), creo que el mayor tesoro que está publicando Panel Syndicate es esta serie de aparición cada vez más guadianesca pero resultados cada vez más brillantes, y de la que pienso que no se está hablando lo suficiente. En ella Albert Monteys se sacude su etiqueta de humorista para demostrar su enorme talento a la hora de crear comics de ciencia ficción. Es verdad que su sentido del humor sigue presente y que hay un permanente poso de ironía en sus historias, pero las dos entregas (¡sólo dos, ay!) que han aparecido este año dejan claro que tiene talento de sobra para desarrollar mundos fantásticos y situaciones dramáticas. Especialmente su quinto número, "Cristina del futuro", es antológico.

9. THE FIX, de Nick Spencer y Steve Lieber

Los autores de aquella pequeña joya que era Superior Foes of Spiderman vuelven a recrear las desventuras de unos perdedores amorales, aunque en esta ocasión fuera de los límites del universo superheróico, lo que les permite mucha mayor sordidez. Dos policías corruptos metidos en líos y en busca de una aventura jugosa que vender a Hollywood por una fortuna se ven envueltos en atracos, asesinatos, problemas con un gangster psicópata y un intento de pasar mercancía ilegal por un aeropuerto vigilado por un perro policía excepcionalmente capaz. Pura diversión.

8. DEPT. H, de Matt Kindt

Interesantísimo y claustrofóbico thriller en el que una investigadora se enfrenta a los peligros de una base submarina a miles de metros de profundidad en la que el científico al frente ha muerto en lo que probablemente haya sido un acto de sabotaje perpetrado por alguno de los otros siete habitantes de la base. Matt Kindt demostrando que se encuentra en un gran momento creativo y con su esposa Sharlene encargándose de un color a acuarela que le da a la obra una estética muy personal. Más que recomendable.

7. PAPER GIRLS, de Brian K. Vaughan y Cliff Chiang

Confesaré que tardé cuatro o cinco números en conectar con esta serie, pero una vez que te metes, vaya si merece la pena. Vaughan está en el mejor momento de su carrera (también tiene en marcha la estupenda Saga y la sorprendente Barrier) y con esta serie está desarrollando una joya de ciencia-ficción que tengo muchas ganas de ver hacia dónde va, porque de momento solo se nos han mostrado fragmentos muy pequeños de una imagen completa que apunta a ser enorme.

6. PROVIDENCE, de Alan Moore y Jacen Burrows

La despedida de Alan Moore de los comics muestra que el barbudo de Northampton todavía podía aportar mucho al noveno arte si hubiera querido. Una inteligente revisión de los mitos lovecraftianos y del género del terror que se va cociendo a fuego lento, creciendo número a número, culminando el camino iniciado con The Courtyard y Neonomicón. Brillante.

5.PACIENCIA, de Daniel Clowes

A estas alturas nadie le puede discutir a Daniel Clowes que es uno de los autores más importantes e influyentes del cómic americano de los últimos 30 años. En su último trabajo se aleja de la experimentación formal de Wilson, su trabajo más reciente (aunque no el más recientemente publicado) y regresa a la reinterpretación melancólica e introspectiva de la ciencia ficción que ya vimos en El rayo mortal (publicada originalmente en 2004, pero que aquí llegó en 2013). Aquí Clowes nos ofrece una historia de viajes en el tiempo con un hombre totalmente obsesionado con la posibilidad de evitar el asesinato nunca resuelto de su mujer. Una historia muy bien llevada que mantiene en vilo hasta el final.

4. LAMIA, de Rayco Pulido

Un thriller estupendo ambientado en la Barcelona de la posguerra, con la sombra de un sanguinario asesino acechando sobre la ciudad. Rayco Pulido realiza su mejor trabajo hasta ahora, una obra redonda que atrapa al lector con un guión hitchcockiano y no lo suelta hasta la última página.

3. EL SHERIFF DE BABILONIA, de Tom King y Mitch Gerads

Éste ha sido el año de Tom King, que también ha firmado The Vision para Marvel, con la que ha entrado en casi todas las listas de mejores tebeos del año en América. Para mí no está mal, pero quizá porque yo no soy muy de superhéroes me quedo con esta serie que creó para Vertigo, un thriller ambientado en el Bagdad posterior a la invasión americana. King trabajó para la CIA en Irak antes de volver a América para escribir comics, sabe de lo que habla y pinta una situación realista con personajes nada maniqueos y muchos tonos de gris.

2. EL ALA ROTA, de Antonio Altarriba y Kim

Más que secuela, complemento a la misma altura de la ya mítica El arte de volar de los mismos autores, con la que forma un díptico difícil de superar. Tras contar la vida de su padre en aquella, Altarriba se dio cuenta de que en la obra había dejado de lado de manera injusta a su madre y le dedica a ella también un libro, y después de leerlo no cabe más que decir que sí, que ella también se lo merecía. Imprescindible.

1. LAST MAN, de Balak, Sanlaville y Vivés

Esta serie ya había entrado en mis dos últimas listas de los mejores comics del año, y con todo merecimiento. Pero una y otra vez, cuando piensas que no puede darte más sorpresas y que ya sabes por dónde van a salir los autores, éstos introducen nuevos giros que llevan la historia a otro nivel. No ha dejado de crecer hasta cotas que la aparente simplicidad de sus primeros volúmenes no permitía imaginar que alcanzaría. Ninguna lectura me ha dejado tan sin aliento este año como esta serie. Por favor, no os la perdáis.

MENCIONES ESPECIALES:
Como todos los años, me dejo fuera de la lista un montón de obras que me parece que merecen al menos una mención. Así que, como ya es habitual, voy a recogerlas aquí al pie de la lista y así aprovecho para hacer un comentario general sobre lo que se ha podido leer este año, sobre todo también como una especie de recordatorio para mí mismo.

En América las dos grandes se encuentran en un gran momento. De Marvel el título más alabado este año ha sido The Vision (tanto que éste sí que he tenido que leerlo), pero también se han llevado muchas alabanzas títulos como Viuda Negra, Spider-Woman, Caballero Luna o Ms. Marvel, e incluso los títulos de Star Wars han tenido muy buena respuesta. El gran evento del año ha sido la Civil War II, pero la verdad es que no ha alcanzado el buen resultado de la primera. Y es que Bendis es buen guionista pero no tiene el punto transgresor de Millar para agitar los cimientos de todo un universo. En su subsello Icon ha seguido apareciendo espaciadamente Powers y también la última serie de ciencia-ficción de Millar, Empress.
DC por su parte parece que está ahora mismo realizando algunos de los mejores tebeos en bastante tiempo de sus tres héroes más populares, Batman, Superman y Wonder Woman. También han lanzado unas extrañas revisitaciones de personajes de Hanna Barbera que, sin estar mal, han pillado a muchos lectores con el paso cambiado. Pero, bueno, a mí de DC lo que me ha interesado siempre ha sido la línea Vertigo, donde este año hemos visto títulos como Clean Room, Frostbite, Unfollow, la longeva Astro City o el divertimento punk de Last gang in town, además de la abortada Slash & burn, que a mí me gustaba pero la cerraron a los seis números, o el Sheriff de Babilonia que ya está en la lista. No es mala cosecha.

Image sigue afianzada como la tercera grande, con superventas como Los muertos vivientes e Invencible, de la que se anuncia un inminente final, y algunas de mis series favoritas como Lazarus, Saga, Paletos cabrones, Balas perdidas o The Wicked + The Divine. Pero los buenos títulos que ha estado publicando Image este año han sido muchos: además de los cinco que han entrado en la lista, ha tenido series como Las tierras otoñales, Birthright, Bitch Planet, Cry havoc, Descender, Este del Oeste, Eclipse, Faster than light, The Fuse, Glitterbomb, Green Valley, la muy gamberra I hate Fairyland, Inyección, Invisible republic, Jupiter's Legacy, Kill or be killed, Low, Monstress, Moonshine, Muerdeuñas, No mercy, Nowhere men, Paria, Postal, Bella Muerte, Prophet, Reborn, Red One, Revival, Rumble, Seven to eternity, Sex, Snotgirl, Southern Cross, Surgeon X, No son como nosotros, Ladrón de ladrones, Velvet, The violent, Violent love... Y no quiero olvidar Morning Glories, que este año sólo ha publicado su número 50, quedando en pausa a media serie, y manteniendo a sus seguidores en ascuas sobre todos los enigmas que van a quedar abiertos como no regresen.

Dark Horse ha perdido volumen de mercado en los últimos años, pero no será por calidad, porque estan acertando mucho con los proyectos que publican. A títulos consolidados como los del universo Hellboy, Usagi Yojimbo o Groo han sumado colecciones como Black Hammer, Briggs land, Ether, Harrow County, House of penance, o Mae, y novelas gráficas como Aleister & Adolf o The New Deal (que es del 2015 pero la he descubierto este año al aparecer en español), además de Dept. H que ha entrado en la lista.
Por su parte, Archie Comics ha seguido consolidando su reiniciado universo, aunque de las nuevas series solo Josie and the Pussycats parece alcanzar el estupendo nivel de Archie y Jughead. Su linea de terror ha vuelto a quedar este año un poco desatendida, pero es lógico si tenemos en cuenta que el guionista de esos títulos ha estado un poco ocupado escribiendo el inminente desembarco de Archie en la televisión.
Otra editorial que prepara desembarco televisivo es Valiant, con el tercer universo superheróico cohesionado más importante del cómic americano. Por el momento han seguido ganándose el favor del público con la buena acogida de series como Archer & Armstrong, Faith o Generation Zero, además de otros títulos al margen como Britannia, terror en época romana.
Pero quizá la editorial que más está creciendo sea Boom! Studios, que a títulos juveniles como la exitosa Leñadoras, Goldie Vance o The Backstagers ha unido series como la ya mencionada Weavers, Joyride, Namesake, Slam!, Strange attractors, The Woods o la divertida Giant days, una de las mejores comedias que se están publicando ahora mismo y que se ha ganado la consolidación como serie regular.

En cuanto al resto del panorama americano, igualmente ha habido cosas muy buenas entre las editoriales más pequeñas. Oni Press ha publicado series como Jeff Steinberg, Letter 44, Stumptown o The bunker, que parece haberse tomado actualmente una pausa. Fantagraphics ha lanzado el nuevo volumen de Love & rockets de los hermanos Hernández y las nuevas entregas de Hip hop family tree, después de que Ed Piskor abandonase el formato webcómic para pasarse al comic-book. Drawn & Quarterly ha publicado María lloró sobre los pies de Jesús, lo nuevo de Chester Brown, y también suyo fue lo último de Adrian Tomine, Intrusos, que salió a finales del 2015 pero que yo descubrí este año ya en español. IDW publicó Satellite falling, Archangel (con guión de William Gibson, padre del cyberpunk) o las nuevas aventuras de Dirk Gently's Holistic Detective Agency. Dynamite publicó Control o The great divide. Titan publicó Mycroft Holmes and the Apocalypsis Handbook (con guión de Kareem Abdul-Jabbar, leyenda de la NBA), Peepland y nuevas aventuras de Tank Girl. Terry Moore cerró Rachel rising e inició una nueva serie, Motor Girl. Jeff Smith dibujó por vez primera en mucho tiempo nuevas páginas de Bone, para el libro que conmemoraba el 25 aniversario de la serie. Y, para acabar, dos títulos que han estado muy cerca de acabar en la lista: la relectura siniestra del subgénero de las magical girls de Tomboy, publicado por Action Lab, y la comedia nostálgica 4 kids walk into a bank, publicada por Black Mask.

En cuanto a cómic europeo, este año la cosecha ha sido bastante buena. Memorables álbums hemos tenido con Gringos Locos de Schwartz y Yann, Escapar de Guy Delisle o La luna al revés de Blutch, por no hablar de maravillosas revisitaciones de clásicos como El hombre que mató a Lucky Luke de Bonhomme o el divertidísimo Spirou de Pánico en el Atlántico de Trondheim y Parme, para mí mejor que las nuevas aventuras oficiales del personaje (aunque éstas también merecen la lectura). Además se está reeditando un material añejo estupendo.
De manga en cambio poco puedo decir, porque la verdad es que reconozco que no le presto excesiva atención habitualmente, y cuando me pongo suelo leer alguna de las muchas obras que se me escaparon anteriormente, así que me mantengo desactualizado. De acuerdo a las recomendaciones de los que saben, el manga del año ha sido Chiisakobee, de Minetarô Mochizuki, además de cualquiera de las muchas obras que se han publicado este año de Junji Ito. Tomo nota para echarles un vistazo en cuanto pueda. Por lo demás, y de los pocos autores que sigo, Urasawa sigue con un Billy Bat que sigue teniendo momentos fascinantes pero que ya no estoy seguro de si sabe a dónde va, y los creadores de Death Note y Bakuman han iniciado una nueva serie llamada Platinum End que de momento se deja leer.

En cuanto a los webcómics, este ha sido el año del final de Homestuck, más de ocho mil páginas después, incluyendo animaciones y minijuegos. Sus literalmente millones de seguidores contemplaron un final bastante abierto y, aunque su creador Andrew Hussie ha reconocido que le gustaría añadir algún epílogo para cerrar cabos sueltos, lo cierto es que su futuro parece más cerca del mundo del videojuego que del cómic y que, además, cuando varios meses después añadió una coda, más que cerrar lo que hizo fue abrir muchos más interrogantes.
Por lo demás, sigo esperando a que Winston Rowntree regrese de vez en cuando a Subnormality, dado que otros compromisos han hecho que tenga prácticamente abandonado mi webcómic favorito. Este año sólo una actualización, aunque, eso sí, de las que valen la pena. A cambio, me he podido refugiar en Eh, tío y Strong female protagonist, dos webcomics estupendos que merece la pena seguir.

Y por último, queda hablar del cómic español. Ha sido un año en el que muchos autores han decidido centrarse en el mismo período histórico, la posguerra española, dando lugar a obras de mucha calidad pero con diversidad de géneros. Además de El ala rota o Lamia, de las que ya he hablado, ahí han estado también Jamás tendré veinte años, de Jaime Martín; la divertida El solar, homenaje de Alfonso López a Carpanta y otros personajes de Escobar; y la nueva entrega de Paracuellos de Carlos Giménez. A éstas podría sumarse también Interperie, adaptación de Javi Rey de la exitosa novela de Jesús Carrasco, que no deja clara su ubicación temporal pero que no estará muy lejos, como Vencedor y vencido, cierre de la trilogía de Sento dedicada al Doctor Uriel y que trata, precisamente, del final de la guerra.
También han destacado las historias de género negro como Cuentas pendientes de Sergi Álvarez y Sagar Forniés o Palos de ciego, de El Irra. Santiago García y Luis Bustos entregaron el segundo volumen de ¡García!, que aun siendo muy bueno no me convenció tanto como el primero, aunque desde luego me deja con ganas de que se venda mucho para que los autores tengan que continuar con el personaje. Victor Puchalski se marcó un tour de force estilístico con Enter the Kann. Marcos Prior y David Rubín realizaron un manifiesto político con Gran Hotel Abismo. Alberto González satirizó la política española con Todos los hijos de puta del mundo. Carlos Giménez habló de la vejez en Crisálida. María Llovet progresa como autora con la sorprendente Insecto. Javi de Castro adaptó los escritos de María Hernández para crear una estupenda obra acerca de sobrevivir al cáncer en Que no, que no me muero. Y aunque no son realmente españoles sino argentinos incluyo en este apartado también a Diego Agrimbau y Lucas Varela, cuyo Diagnósticos me ha gustado mucho.

Y dejo lo mejor para el final: el cómic aragonés ha vivido un año estupendo. La razón es obvia: ¡este año he publicado un cómic! Los Amanticos: el huevo de dragón, dibujado por Daniel Foronda, que no es porque yo lo diga pero está bastante bien, y que ha hecho dignamente de telonero para Amantes: la leyenda de Teruel, adaptación de la historia de los Amantes de Teruel dibujada por Juanfer Briones. Al año que viene, si todo va bien, sacaremos otro de los Amanticos.
Además el cómic aragonés ha dado títulos de tanto nivel como La bondad y la ira, de Juan Pérez y Daniel Viñuales; Descubriendo a Mosén Bruno, de Maxi Campo, Azagra y Revuelta; Todos somos cocinicas, tercera entrega de los libros de cocina en cómic de Xcar, Azagra y Revuelta; Memorias de un pene selecto de Carlos Melgares, que, ojo, no os engañe su estética feísta, es un tebeo muy disfrutable; una nueva entrega de La guerra que dan las galaxias de Kalitos; Los guionistas, el acercamiento de Roberto Malo y Moratha a las interioridades de la industria del porno; un nuevo Little Renna de José Antonio Rubio y Daniel Zarzuelo... y además Álvaro Ortiz este año en vez de sacar un tebeo sacó dos: su acercamiento a Caravaggio Dos Holandeses en Nápoles y un amplio cuaderno de viaje imaginativamente titulado Viajes.
Como remate, el fanzine Los Diletantes logró llevarse el premio al Mejor Fanzine en el Expocómic de Madrid... ¡un fanzine en el que yo colaboraba! ¡Albricias!

Y con esto cierro el resumen del 2016. ¡Espero que hayáis apuntado muchos títulos y los busquéis! ¡Y que tengamos todos feliz año!

sábado, diciembre 31, 2016

Resumen del 2016: Personajes del año

¡Y sigue el resumen del año! Como es tradición de este blog, en esta segunda entrega repasaré los personajes que han marcado el 2016. ¡Seguro que vuestros cuñados os han hablado de ellos!

5. TÍTERES DESDE ABAJO

Uno más de los numerosos ataques contra la libertad de expresión que ha venido favoreciendo el Gobierno tratando de acallar las voces discordantes o atajar cualquier conato de respuesta a sus desmanes, que ha incluido juicios contra periodistas por ejercer su trabajo, imputaciones por injurias subjetivas y partidistas, aplicaciones desproporcionadas de la Ley Mordaza o incluso iniciativas para la modificación de leyes para endurecer las sanciones contra la opinión. Quizá el más llamativo de todos fue, este año, la detención de los titiriteros Raúl Griot y Alfonso Lázaro, de la compañía "Títeres desde abajo", que actuaban con una obra satírica en el Carnaval de Madrid, por el hecho de que en su obra aparecía una pancarta con el texto "Gora Alka-Eta", parodia de la aclamación terrorista que alguien creyó leer en ella y que llevó a su denuncia (y de todas formas, en el seno de una obra lo que diga o escriba un personaje no es necesariamente la ideología de sus intérpretes). En el marco de un intento de desacreditar cualquier iniciativa del Ayuntamiento de Madrid por parte de la derecha, lo que no debería haber pasado a mayores desembocó en un circo mediático y en que la Audiencia Nacional ordenase el ingreso inmediato en prisión sin fianza de los titiriteros, acusados de enaltecimiento del terrorismo. Aunque luego fueron puestos en libertad, la pesadilla no terminaría hasta septiembre en que se archivaron los cargos. Como se están archivando también, por cierto, los cargos contra el concejal Zapata por sus polémicos tuits (en un juicio cerrado y reabierto varias veces) o contra los detenidos aleatorios de las manifestaciones de otros años (como Raquel Tenías). Vaya país éste en que vivimos.

4. BOB DYLAN

El conocido cantautor fue este año galardonado con el Nobel de Literatura, un premio que pocos han discutido en base a la calidad de sus versos, pero sí muchos en base a su condición de músico y no de autor de poesía escrita. El jurado fue valiente a la hora de reconocer el mundo de la música popular como un lugar válido (y acaso más adecuado en estos tiempos) para la poesía de primer nivel. Dylan aceptó (con suspense) el premio, aunque no fue a recogerlo por tener otros compromisos. Poco antes de su muerte, el poeta y músico Leonard Cohen afirmaba que "darle el Nobel a Dylan es como ponerle una medalla al Everest por ser el monte más alto"; un premio innecesario porque ya era el más grande.

3. CLAUDIO RANIERI Y EL LEICESTER CITY

Nadie confiaba en el entrenador italiano cuando llegó a Leicester. Pocos confiaban que el veterano entrenador, con un gran historial pero ya en el ocaso de su carrera y que llegaba tras fracasar estrepitosamente con la selección de Grecia, fuera el hombre indicado para un conjunto que había salvado la categoría por los pelos el año anterior, había perdido a su mejor jugador y había tenido que despedir a su entrenador tras un escándalo sexual en una gira veraniega. Cuando empezó el 2016, sin embargo, estaban sorprendentemente liderando la tabla, sobre todo gracias a los continuos tropezones de los equipos económicamente más potentes. Aun así nadie confiaba en que se mantuvieran arriba. Sin embargo, jornada a jornada el equipo seguía ganando partidos, seguía en cabeza, hasta generar una auténtica fiebre de aficionados a nivel mundial que querían ver cómo un equipo modesto que hasta hace un par de años ni siquiera estaba en la máxima categoría conseguía llevarse la competición liguera más antigua y económicamente más importante del mundo por encima de clubes mucho más ricos y plagados de estrellas mundiales. Una proeza, casi un auténtico milagro, un eco de tiempos más románticos en que las diferencias entre equipos estaban menos marcadas, que se acabaría confirmando unos meses después, cuando el Leicester City conseguía la primera Liga de sus historia. Ranieri conseguía, por fin, un título liguero, algo que tantas veces le había esquivado, y se convertía en leyenda en Leicester. La siguiente temporada los resultados no han tenido continuidad en la Liga, pero en Europa sí están cumpliendo, y, en cualquier caso, ¡que les quiten lo bailado!

2. PARTIDO SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL

Tras la decepción que ya supuso para algunos su decisión de pactar con Ciudadanos y esperar abstenciones para intentar formar gobierno en vez de probar con la más factible opción de pactar con Podemos y algún grupo nacionalista, decisión que llevó al bloqueo y la repetición de elecciones, todo apuntaba a que en el nuevo congreso de nuevo iban a perder la ocasión. Aun antes de confirmarse, a Pedro Sánchez, teórico líder del partido, ya le estaban criticando desde dentro y buscando sustituto sin ningún disimulo, pese a que Sánchez consiguió evitar por los pelos un surpasso cantado (más por demérito de Podemos que por mérito suyo, todo hay que decirlo) que habría relegado al partido a ser tercera fuerza del congreso. Es por eso que Sánchez intentó forzar la mano para que le permitieran intentar ese pacto que anteriormente el comité federal le había prohibido. Pero la reacción de la vieja guardia (liderada desde la sombra pero a plena vista por Susana Díaz, en parte por diferencias ideológicas y en parte porque si quería llegar a liderar el partido no se podía permitir que Sánchez tuviera éxito) fue rápida y no tuvo piedad a la hora de montar una especie de golpe palaciego para arrebatar el mando a Sánchez. Por desgracia lo hicieron a la vista de todo el mundo, dando un espectáculo vergonzoso de puñaladas en la espalda públicas, incluyendo interpretaciones diferentes de los estatutos del partido según convenía a cada bando, proclamaciones ridículas de autoridad, reuniones eternas, arrebatamientos de micro, amagos de votaciones, decisiones tomadas con nocturnidad y alevosía, castigos a los fieles del bando perdedor... todo para que, en fín, al final el PSOE facilitase al Partido Popular la formación de gobierno, para náusea de la mayoría de sus votantes, y abriendo una grave crisis interna que ya veremos como acaba.

1. DONALD TRUMP

Personaje hasta ahora famoso en América por ser un millonario machista, racista, fascista y bastante gilipollas, pero sobre todo por una egolatría que muchas veces resultaba bastante ridícula. Un tipo capaz de construir numerosos edificios con su nombre en diversas ciudades, crear una revista con su nombre en que aparecía en portada en cada número o protagonizar un reality de temática empresarial. Su pretensión de optar a la candidatura a presidente por el Partido Republicano fue vista por muchos como una especie de broma, otra de sus excentricidades, y más cuando a su nula experiencia política sumaba su total carencia de tacto y diplomacia y sus declaraciones explosivas. Pero Trump obtuvo un apoyo sorprendente y obtuvo la nominación. Aun así nadie pensaba que fuera a derrotar a su oponente. Sin embargo supo utilizar contra su rival la impopularidad de los políticos de carrera como Hillary Clinton y acabó siendo elegido presidente, a pesar de sus manifiestos defectos y escándalos que tampoco hizo demasiado esfuerzo en ocultar. Aun antes de tomar posesión ya la ha estado liando con twits desafortunados sobre China o el nombramiento de personajes más que controvertidos para su equipo. Todo apunta a que con este tipo al frente del país todavía más poderoso del mundo los cuatro próximos años van a ser muy largos.

Y ADEMÁS: OTROS NOMBRES QUE DIERON QUE HABLAR
Como First Dates, el programa de citas presentado por Carlos Sobera que se ha convertido en uno de los éxitos de la temporada y nos ha proporcionado algunos de los momentos más delirantes de la televisión de este año, todo un placer culpable para muchos; Pokemon Go, el juego para móvil que arrasó en verano y se convirtió en fenómeno inmediato; Zetta, el Apple extremeño que lo petó brevemente hasta que se descubrió que se limitaba a exportar teléfonos chinos y cambiarles el logo; Javier Pérez Andújar, escritor que fue elegido como pregonero de las Fiestas de la Merced y lanzó un pregón estupendo, reivindicando figuras de la otra cultura barcelonesa, la que nunca suele mencionarse en tan altas ocasiones, desatando una incomprensible polémica agitada por los rivales políticos del partido que ostenta la alcaldía de Barcelona; Colin Kaepernick, el jugador de fútbol americano que fue objeto de debate en medios y redes sociales por su decisión de no levantarse al sonar el himno americano como protesta por la brutalidad policial contra ciudadanos negros; Tay AI, un bot conversacional de inteligencia artificial lanzado por Microsoft y que los trolls de internet, a base de bombardearle con información maliciosa, lograron hacer lanzar rápidamente mensajes racistas y de contenido sexual, por lo que Microsoft empezó a censurarlo y finalmente tuvo que desactivarlo... tras sólo 16 horas de funcionamiento; y, por supuesto, Kevin.

Y con esto acaba esta segunda entrega del resumen del 2016. ¡Volveré el año que viene con mi lista personal de mejores cómics del año! Hasta entonces, ¡FELIZ AÑO A TODOS!

miércoles, diciembre 28, 2016

Resumen del 2016: Imágenes del año

Bienvenidos a la primera entrega de mi tradicional resumen del año, del que a nivel personal no me puedo quejar, pero que en general ha hecho buenos a los anteriores con su constante sucesión de malas noticias. Pensábamos que los anteriores habían sido bastante malos y resulta que podía ser peor.
¿Por dónde empezar? En España mismo hemos tenido la legislatura más corta de la historia, producida por una situación inédita de fragmentación parlamentaria en la que las fuerzas acomodadas y las fuerzas emergentes fueron incapaces de entenderse, con un presidente que ni se presentó a la votación prefiriendo dejar correr el tiempo para prolongar una interinidad en la que no quiso dar cuentas a nadie, y una segunda fuerza que no quiso pactar con la tercera para aliarse con la cuarta y luego echar la culpa a la tercera. Fueron necesarias unas segundas elecciones y la situación se repitió de modo que el fantasma de unas terceras estuvo presente durante meses, hasta que el líder de la segunda fuerza decidió que ya valía de hostias y maniobró para negociar con la tercera que es a la que temen los poderes económicos, que le montaron un golpe en el seno del propio partido para echarlo y poner a unos interinos con la esquizofrénica misión de facilitar el gobierno al actual y nefasto presidente, y luego decir que lideran la oposición (hasta el momento, de esto segundo, ya tal). Mientras tanto, lo del independentismo catalán está un poco enquistado, ya que no había gobierno al que reclamar nada; desde que hay gobierno, parecen haber vuelto a dar mal.
En lo internacional, han seguido los atentados islamistas (Bruselas, Estambul), con su nueva variedad de lanzar camiones contra gente (Niza, Berlín) o con la más tradicional del pistolero individual (asesinato del embajador ruso en Ankara). Ha seguido la guerra civil interminable de Siria. Ha habido golpes de estado fallidos (Turquía), que el gobierno rápidfamente ha aprovechado para hacer sus propias purgas. Ha habido elecciones de resultados inesperados y desafortunados, como el sí al Brexit en el Reino Unido, el no al acuerdo de paz en Colombia, o la elección de Donald Trump como nuevo presidente de los EE.UU.; y pudo ser alguna más, porque en Austria la extrema derecha estuvo cerca de llegar al poder. Ha habido un comportamiento bochornoso del mundo occidental (y más concretamente de Europa) respecto a los refugiados que huían de Oriente Medio. Ha habido epidemias como la del virus Zika en Sudamérica. Ha habido terremotos en Italia. Ha habido filtraciones de información confidencial que han levantado ampollas (los famosos papeles de Panamá). Ha habido matanzas homofóbicas (Orlando). Ha habido payasos tétricos acechando por las noches.
En deportes ha sido un año extraño. En la Olimpiada un escándalo de dopaje institucionalizado dejó fuera de la competición a gran cantidad de atletas rusos. En la Eurocopa de fútbol Portugal consiguió contra pronóstico el gran título que anhelaba, pero la gran sensación fue Islandia, que se metió entre los ocho mejores equipos del continente pese a que el país tiene una población de tan sólo 330000 habitantes. En la NBA Oklahoma estaba a punto de hacer la mejor temporada de un equipo en la historia de la NBA y acabó convirtiéndose en el primer equipo en perder una ventaja de 3-1 en las finales, que son al mejor de 7 partidos. En la MLB de béisbol los Chicago Cubs se sacaron de encima su condición eterna de gafe y se llevaron el título por vez primera desde 1908, el mayor tiempo que una franquicia de las ligas profesionales americanas ha permanecido sin ganar un título. Pero quizá la mayor sorpresa fuese la del Leicester City, un modesto equipo que, tras salvar la categoría por los pelos la temporada anterior, sorprendía a propios y extraños superando a equipos mucho más potentes económicamente y ganando la Premier League por primera vez en su historia.
Y por supuesto ha sido un año fatal en cuanto a muertes de grandes personajes de la cultura popular, especialmente en el mundo de la música. Se han ido figuras tan grandes e icónicas como David Bowie, Prince, Leonard Cohen, George Michael, Manolo Tena o el Pastor de Andorra, entre otros muchos. También este año han fallecido actores tan recordados como Robert Vaughn, Gene Wilder, Alan Rickman, Carrie Fisher, Debbie Reynolds, Bud Spencer o nuestros Ángel de Andrés y Chus Lampreave, y figuras míticas como Muhammad Ali, Johan Cruyff o Fidel Castro. El año se completa además con accidentes aéreos que se llevaban por delante al equipo de fútbol del Chapecoense, modesto club brasileño que viajaba para disputar por vez primera en su historia una final continental a la que habían llegado contra pronóstico, y los Coros del Ejército Ruso al completo.

Y en este año tan deprimente, hemos podido ver todo esto:

15. MUJER SE HUNDE CON SU COCHE

Las inundaciones de este año en la costa levantina dejaron esta imagen, la de una mujer saliendo de su coche atrapado por la riada y esperando ayuda en el techo del mismo mientras éste se hunde. El modo en que la mujer, resignada, mantiene la calma mientras espera que llegue la ayuda dio para unos cuantos memes.

14. HOME RUN DE BARTOLO COLÓN

Este veterano pero todavía fiable lanzador dominicano, muy apreciado por compañeros y aficionados por su alegre personalidad, se había convertido desde hace años en objeto de memes por sus esporádicas intervenciones como bateador, en las que, pese a mantener unas dignas estadísticas, llamaba la atención por su poca agilidad y velocidad y su estilo poco estético (con un giro que en ocasiones le hacía golpearse su propio casco con el bate). Quién iba a decirle que con 42 años y 130 kilos de peso iba a conseguir, para el asombro de todos, el primer "home run" de su carrera. El clamor unánime de la grada tiene más valor si se piensa que su equipo jugaba aquel partido a cuatro mil kilómetros de casa. Una muestra de superación y de que nada es imposible. Aunque en España de béisbol no sabemos ni las reglas, la verdad es que este video da buen rollo.

13. MANNEQUIN CHALLENGE
Después del Harlem Shake y del Ice Bucket Challenge, este año han surgido numerosos retos tratando de convertirse en sucesores de aquellos. El de mayor éxito probablemente haya sido el Mannequin Challenge, consistente en un video grabado en torno a un grupo de gente que se mantiene inmóvil, de modo que de una sensación de momento detenido en el tiempo. Se realizaron algunos realmente maravillosos.
Éste no fue uno de ellos.

Por suerte, Youtube está lleno de recopilaciones de los mejores mannequin challenge. Si buscáis seguro que encontráis. Hay algunos videos realmente impresionantes.

12. NIÑO PORTUGUÉS CONSOLANDO A AFICIONADO FRANCÉS

Las imágenes más potentes que dejó una Eurocopa de fútbol en la que el fútbol en sí no fue gran cosa fueron los pantalones de chándal de supermercado con que jugaba el guardameta húngaro Gabor Kiraly, las celebraciones de la selección islandesa de fútbol con (casi literalmente) una sexta parte de su país animando en la grada, y, sin duda, este momento inmediatamente posterior al final del campeonato en que un niño portugués se acerca a consolar a un aficionado francés que lloraba desconsolado por la derrota de su equipo. A veces se nos olvida que el deporte es unión.

11. NOQUEADA POR UN PEZ

Vale, eso fue inesperado.

10. CONVERSACIÓN SOBRE NOVIOS

John Tierney, un padre de 37 años de Blantyre, un pueblo escocés a las afueras de Hamilton, se ha hecho famoso en la red gracias a este video en que discute con su hija de 4 años sobre la posibilidad de que ella tenga novio algún día. "Papá le romperá las piernas" o la afirmación de que la va a hacer meterse monja "vas a trabajar para Jesús" son algunos de los grandes momentos de este video.

9. DISCURSO DE ZIANNA OLIPHANT

En plena fiebre de enfrentamientos raciales ante una serie de sucesos en que la policía abatía a jóvenes negros desarmados que percibían como amenazas, esta niña de 9 años dio este emotivo discurso en el Ayuntamiento de Charlotte que pronto se hizo viral.
Y si no sabes de qué está hablando, te lo resumen bastante bien en este Mannequin Challenge.

8. LA MADRE CHEWBACCA

Candace Payne se convirtió en una celebridad de la noche a la mañana cuando subió este video a su cuenta de Facebook, en el que muestrasu última compra, una máscara de Chewbacca que simula también el grito del personaje. Su risa contagiosa que demuestra hasta qué punto estaba disfrutando hizo que el video fuera compartido millones de veces; fuese alabado y compartido por Peter Mayhew, el actor que interpretaba al propio Chewbacca; la tienda donde Payne había comprado la máscara envió merchandising de Star Wars y cheques de regalo a la mujer en agradecimiento por la publicidad recibida; Payne apareció como invitada en un sketch del show de James Corden; y finalmente fue invitada a la sede de Facebook, donde le dieron un premio por haber hecho el video más visto (con diferencia) de la historia de Facebook Live. Y todo esto en menos de una semana.

7. SOMOS SENTIMIENTOS Y TENEMOS SERES HUMANOS

La frase del año fue este lapsus no exento de poesía de Mariano Rajoy, en uno de sus acostumbrados malapropismos, que probablemente le ganó el premio de la prensa al mejor orador del congreso.

6. PEN PINEAPPLE APPLE PEN

Piko-Taro, uno de los alter egos del cómico japonés Kosaka Daimaoh, creó una canción totalmente absurda de un minuto, con ritmo machacón y coreografía irresistible para lograr uno de los hits virales del verano. En una vena similar al mítico Gangnam Style rápidamente obtuvo millones de visitas, videos de gente bailando el tema y el aplauso de famosos como Justin Bieber.

5. CARA ANCHOA

Un youtuber acostumbrado a obtener visitas a base de videos de "bromas" sin gracia encuentra la horma de su zapato en un repartidor que no se toma a bien su insulto y le da una (probablemente merecida) bofetada. Aunque el personaje en cuestión subió el video tratando de hacerse la víctima, las redes sociales se pusieron en su contra, aduciendo que se lo había buscado e incluso acusándole de manipular el sonido del video.

4. SAVE

Iván Sáinz-Pardo es uno de los mejores cortometrajistas españoles pero, incomprensiblemente, todavía no ha conseguido su oportunidad para saltar al largo. Mientras preparaba su nuevo trabajo, Ainhoa, que ya está empezando su carrera de premios, realizó unos cuantos cortos de guerrilla con pocos medios que presentó al conocido Notodofilmfest. El mejor de ellos es esta historia de terror que está hinchándose a ganar premios. Seguro que en no mucho tiempo veremos un largometraje de este talentoso realizador.

3. EVAN

Uno de los mejores spots del año.

2. PATTI SMITH EN LOS NOBEL

El premio Nobel a Bob Dylan era un reconocimiento inédito a la cultura pop y al mundo del rock. Dylan no rechazó el premio pero afirmó que tenía compromisos que le impedían acudir a recogerlo, y en su lugar acudió Patti Smith. La veterana poetisa y estrella del rock nunca se había caracterizado por ser intimidada por el público ni mucho menos, pero en esta ocasión el hecho de sentirse embajadora y representante de todo un mundo hasta ahora no reconocido institucionalmente como "alta cultura" la puso nerviosa y se quedó en blanco en un par de ocasiones, a pesar de lo cual su interpretación del clásico de Dylan "A Hard Rain's A-Gonna Fall" fue cautivadora. Muy grande.

1. JOTA ARAGONESA CANTADA POR EL EJERCITO RUSO

Como aragonés no puedo por menos que sonreír con esta interpretación cuanto menos exótica que, por desgracia, ya no volverá a escucharse, al menos con la misma voz: la práctica totalidad de los Coros del Ejército Ruso, incluyendo a su esforzado jotero solista Vladislav Golikov, falleció en un desgraciado accidente aéreo el día de Navidad.

¿No os parece bastante? Más imágenes aquí.

Y con esto termino por hoy, esperando que lo hayáis disfrutado. Volveré en breve con nuevas entregas de mi resumen anual, dedicadas, como siempre, a los personajes del año y a los cómics del año.

miércoles, noviembre 30, 2016

¡Que se acerca el Salón!

Ya casi está aquí, como cada año, el Salón del Cómic de Zaragoza, que se celebrará los días 16, 17 y 18 de diciembre en la Sala Multiusos del Auditorio, vamos, como en los últimos años. Pero este año he publicado un cómic, Los Amanticos: El huevo de dragón, que ha dibujado Daniel Foronda con un guión mío (y por cierto, no ha funcionado nada mal y ya estamos preparando otro con los mismos personajes), así que este año salgo en la lista de autores (en la que hay muchísimos fenómenos) y tendré sesiones de firmas y todo (estaré firmando el sábado por la tarde, como poco), y la verdad es que me hace ilusión.
Pero vamos, que no hace falta eso para disfrutar del evento porque va a estar repleto de novedades y de amigos. La gente de GP Ediciones van creciendo con pasos de gigante con cada vez más novedades jugosas, y no porque me publiquen a mí, sino porque están publicando unos tebeos interesantísimos, el más reciente ese Descubriendo a Mosén Bruno que me parece a mí que lo va a petar. Los colegas de Malavida sacan para la ocasión un nuevo número de su ya clásica revista, sin olvidar sus más recientes lanzamientos: la tercera parte de su trilogía de libros de cocina Todos somos cocinicas, la enésima entrega de la saga espacial de Kalitos Una buena esmeralda y el debut de Carlos Melgares Memorias de un pene selecto. Los buenazos de Los Diletantes este año no sacan álbumes, pero han vuelto con una nueva entrega de su revista, en la que, por cierto, tengo el honor de participar con una historieta de seis páginas en la que, para variar, soy yo mismo el que dibujo. Y este año se estrenarán con stand propio los fenómenos de @ftercomic, que acaban de sacar una nueva entrega de Little Renna (que quizá sea la mejor hasta la fecha) y la novela Los renglones espirales, un proyecto al que José Antonio Rubio llevaba bastante tiempo dando vueltas.
Y, en fin, muchos, muchísimos más que no menciono porque si no esto se alarga demasiado, que si me pongo a nombrar imprescindibles no paro. Por favor, acudid y dad una vuelta. Seguro que veis algo interesante.

Por cierto, la fiesta empezará incluso antes, porque el día 15 se entregarán los Premios del Cómic Aragonés para empezar con alegría. Podéis ver la lista de nominados aquí. No, yo no estoy. Otro año, si eso.

viernes, octubre 28, 2016

The Falls

Después de más de una década haciendo cortometrajes experimentales, el cineasta británico Peter Greenaway dio el salto al largometraje en 1980 con The Falls, un falso documental de más de tres horas de duración en el que incidía en estilos y temas habituales de sus anteriores trabajos, especialmente de su obra anterior, el mediometraje Vertical Features Remake, con el que comparte su experimentalismo formal y su particular sentido del humor, además de la utilización de la figura de Tulse Luper, poeta y ornitólogo que se convertirá en referencia recurrente en la obra de Greenaway, del mismo modo que Kilgore Trout en las novelas de Kurt Vonnegut.

En The Falls se nos habla de un misterioso fenómeno conocido como V.U.E. (Violent Unknown Event) que ha sacudido el mundo, provocando numerosas muertes y afectando a catorce millones de personas con extraños síntomas: dolorosos e incómodos cambios físicos (aparentemente provocados por un principio de mutación hacia una criatura similar a los pájaros, incluyendo hermafroditismo, aunque en realidad algunos individuos pueden llegar a tener hasta cuatro sexos), sueños sobre masas de agua (catalogados en diversas tipologías, como "Categoría 1: Vuelo" o "Categoría 3: Olas"), obsesión con los pájaros y el vuelo (aunque las personas afectadas parecen haber tenido relación con estos objetos de fijación incluso antes del incidente), dominio de nuevos y previamente desconocidos lenguajes (perdiendo en la mayoría de los casos el conocimiento de su lengua original) y una detención total de su envejecimiento natural (lo que les hace inmortales, salvo en caso de enfermedad o de recibir heridas o lesiones). Para controlar y vigilar la evolución de los afectados por el V.U.E., éstos han sido registrados en un extenso directorio, del que la película es un extracto más o menos aleatorio en el que se incluye un repaso por la vida y circunstancias de las 92 personas del directorio cuyo nombre comienza por las letras FALL (de ahí el nombre de la película). No todas las entradas corresponden a una persona: hay algunas entradas borradas por considerarse erróneas y otras no se tratan por "estar pendientes de investigación", y, en el otro extremo, una de las entradas corresponde a dos hermanos gemelos.
Pero con la excepción de estas anomalías del listado, cada entrada es tratada como un cortometraje y es formalmente diferente a las demás, tratando de reflejar la personalidad de los aludidos con esos diferentes enfoques, aunque debido a la premisa muchos de los personajes que se presentan tienen vínculos familiares entre sí y por tanto comparten muchas imágenes. Así, la entrada dedicada a una cantante refleja una actuación en un club; la de una persistente activista es una conversación en plena calle manifestándose con una pancarta; la de un aficionado al ilusionismo refleja un truco de cámara para simular una desaparición; la de uno de los personajes más afectados por sus mutaciones y obligado a estar casi constantemente yendo al baño ofrece tan solo una silueta al otro lado de la puerta traslúcida de un retrete.

Greenaway sabe cohesionar todo esto a base de jugar con las repeticiones de elementos (hay numerosos: la musiquilla que acompaña el encabezamiento de cada una de las entradas, las imágenes de sueños de agua, una vieja grabación de un primitivo intento de vuelo de un hombre saltando desde la torre Eiffel a principios de siglo, las referencias a escritos de Tulse Luper, el esquema corporal en que se señalan las deformidades de cada uno, las diferentes imágenes que se ofrece a los personajes para que elijan con cuál desean ser representados en la película en los casos en que no desean aparecer en persona en pantalla, las preguntas sobre cuestiones ornitológicas extraídas de un estudio anterior al V.U.E. realizado por uno de los personajes utilizando un rango de nombres similar al del documental...) y también desvelando poco a poco a medida que avanza diversas circunstancias acerca del V.U.E. (las diversas teorías sobre su punto de origen y sobre la responsabilidad o no de los pájaros) y de las diferentes organizaciones que se han creado a raíz del mismo (desde las diversas destinadas al estudio del incidente hasta un grupo de exterminio de los pájaros que puede estar tratando también de eliminar a víctimas del V.U.E.).
De manera más sutil Greenaway se permite incluso hacer avanzar la historia a medida que va recorriendo los diversos nombres. Así, a la hora de película uno de los personajes presenta una lista de nombres de aves y los declama rítmicamente, expresando su deseo de encontrar un compositor que utilice su lista como libreto para una ópera; varios nombres más tarde, escuchamos una versión de la canción de esa lista por ser la favorita de un personaje misteriosamente desaparecido; cerca del final de la película escucharemos la canción interpretada por una cantante; entre ambos puntos, varios de los nombres de la lista se nos van a ir presentando una y otra vez en las más diversas circunstancias. Otro ejemplo: a lo largo de la película hay momentos en que aparece en pantalla un experto lingüista para explicar ciertos aspectos de los nuevos lenguajes aparecidos entre los afectados por el V.U.E.; a mitad de película descubrimos que dicho lingüista es también uno de los miembros de la lista, y se nos cuenta su historia, que acaba trágicamente cuando muere atropellado por una furgoneta blanca que parecía estar esperándole; a partir de ese punto el personaje no vuelve a aparecer, a pesar de que en caso de habere sido un documental real podría haberse utilizado material grabado con anterioridad; es más, a partir de ese punto, cuando es necesario que hable un experto lingüista, aparece otro personaje.

El resultado, pese a su atípica propuesta, resulta fascinante, con su humor surrealista y auto-referencial, y su colección de enigmas sin resolver y cabos sueltos. Su condición de película experimental, su bizarro planteamiento, su estructura de catálogo y su larguísima duración no resultan a priori atrayentes para cualquiera, pero una vez que conectas con el extraño mundo que plantea la película estás irremediablemente hipnotizado, algo a lo que ayuda mucho también la música, principalmente compuesta por el compositor minimalista Michael Nyman, años después mundialmente famoso por su banda sonora para la película El piano.
En suma, una joya, aunque quizá no sea para todos los paladares.
GENIÓMETRO: 5/5 grouchos

miércoles, septiembre 14, 2016

Algo pasa con Archie (parte 3 y final)


Habíamos dejado a Archie recuperando el terreno perdido en el mercado cuando de repente, y en un plazo de tiempo muy corto, la editorial perdía a los que habían dirigido su rumbo durante dos décadas. Richard Goldwater fallecía en 2007, y Michael Silberkleit lo hacía en 2008. Esto daría inicio a un largo periodo de demandas y batallas internas por el control de la compañía entre los herederos, tanto entre los posibles herederos de cada uno como de éstos entre sí. En principio (tras unas cuantas demandas y acuerdos extrajudiciales) les sucederían al frente de la compañía Jonathan Goldwater (hermanastro de Richard), que se encargaría de las publicaciones, y Nancy Silberkleit (viuda de Michael), que se encargaría del material educativo y los proyectos teatrales. Pero la convivencia no ha sido plácida, y en 2011 estalló en una serie de demandas cruzadas. Resumir este culebrón es imposible, pero aquí van unos cuantos fragmentos: Silberkleit fue demandada por acoso por varios empleados; luego por Goldwater por perjudicar los intereses de la compañía; ella contraatacó a su vez con demandas por difamación, sosteniendo que Goldwater quería librarse de ella para poder vender la compañía, algo a lo que ella se opone; luego acabó siendo condenada por saltarse una orden judicial que la impedía cautelarmente entrar a las oficinas de Archie; para poder seguir trabajando contrataron a un mediador, pero Silberkleit acabaría también demandando al mediador; varias empleadas demandarían por acoso a los empleados que habían demandado por acoso a Silberkleit... Si algún día alguien escribe un libro sobre esto, va a ser más entretenido e imprevisible que Dinastía o Falcon Crest.

Sin embargo, esta inestabilidad corporativa no afectaría en absoluto a su producción, que de hecho entraría en uno de los mejores momentos creativos de su historia. Jonathan Goldwater decidió que la editorial debía dejar atrás su imagen conservadora y atreverse a cruzar líneas que hasta entonces no se habían cruzado. Por ejemplo, por vez primera jugaron con la posibilidad de hacer evolucionar a los personajes, de hacerles crecer y que siguieran con su vida más allá del instituto.
Por supuesto, no era una idea nueva. Ya hemos visto que Kurtzman y Elder habían jugado con la idea de convertir a la panda en unos pervertidos en fecha tan temprana como 1962, y que en 2003 ya se había escrito una obra no autorizada en que Archie saldría del armario. Quizá mi versión favorita sea The last of the innocents, versión noir de los personajes realizada por Ed Brubaker y Sean Phillips como último volumen de su serie Criminal, y en la que se presentaba a unos trasuntos poco camuflados de los personajes ya como adultos, con su versión de Archie casado con su versión de Veronica y tratando de asesinarla para quedarse con su dinero. Pero la única aproximación oficial hasta entonces a explorar el futuro de los personajes había sido un mediocre telefilme realizado en 1990, y su correspondiente cómic especial de adaptación; el fracaso del film impidió la continuidad de la idea, que, aparte de tener una historia poco inspirada, resultaba un tanto deprimente (los personajes habían alcanzado cierto éxito profesional pero acumulaban fracasos personales que les impedían superar comportamientos propios de sus vidas adolescentes).

El caso es que el futuro de los personajes era foco de atención entre los seguidores y un argumento muy frecuente en las historias de fans (hay miles por internet), de modo que finalmente Archie Comics decidió volver a enfrentarse al tema. Con guión de Michael Uslan y dibujo de los veteranos y habituales de la casa Stan Goldberg y Bob Smith, en octubre de 2009 (coincidiendo con el número 600 de la serie) se inició la saga Archie marries Veronica, en que Archie tiene una ensoñación de qué pasaría si decidiese declararse a Veronica; la otra cara de la historia daría comienzo en el 603 con Archie marries Betty, cuando Archie sale de esa ensoñación y cae en otra en la que ve qué pasaría si decidiese declararse a Betty. Aunque al final de los seis números de esta doble saga la serie regresó inevitablemente al statu quo, el éxito de la historia y el eco mediático recibido convencerían a los editores de que era un tema que merecía la pena explorarse más en profundidad, y en septiembre de 2010 aparecería el primer número de una nueva colección, Life with Archie: The Married Life, con guiones de Paul Kupperberg, para desarrollar el concepto.
Pese a durar tan sólo cuatro años y estar un poco al margen del universo adolescente de Archie, la nueva colección acabaría siendo una de las mejores y más importantes series de la historia de la editorial, siendo nominada a los premios Harvey y Eisner y dando lugar a algunos de los momentos más impactantes y mediáticos del universo Archie. Life with Archie desarrollaba paralelamente dos líneas temporales similares a las desarrolladas en la saga original (aunque no exactamente las mismas: habría algunos cambios, y se partiría de un punto situado hacia la mitad de cada saga y no del final, antes de que Archie y su respectiva pareja fueran padres), con Archie casado con cada una de las chicas en cada una de las dos series. En ellas el protagonismo estaría menos centrado en Archie y más repartido entre el extenso reparto, desarrollando más las vidas de los personajes secundarios que habían quedado un tanto relegadas en la saga original, además de recuperar secundarios ignotos y realizar innumerables guiños a los setenta años anteriores de cómics de Archie. La serie devendría un tanto en culebrón, pero sabría desarrollar una visión más adulta y madura de los personajes (un Reggie menos egoísta, un Moose calmado, un Jughead trabajador y responsable que ¡incluso se casa!... y todo ello sin perder la esencia de sus personajes), e incluiría una subtrama en ambas líneas temporales que acabaría pasando a primer término cuando (OJO, SPOILER) en un inesperado giro al fantástico de los acontecimientos (pero bien preparado: hay pistas desde los primeros números), se descubriese que algunos personajes son capaces de cruzar entre universos paralelos y han estado realizando planes en ambas líneas temporales a la vez, interconectando las dos tramas aparentemente independientes. (FIN DE SPOILER) Aunque la serie perdería un tanto el rumbo tras la resolución de esta trama, volviéndose irregular, todavía daría de sí grandes momentos antes de su impactante final.
Pero antes de hablar de ello, hay que señalar que ese mismo septiembre de 2010 todavía sucedería algo más importante en el universo Archie que el estreno de una nueva y aplaudida colección: ese mismo mes, en las páginas de Veronica, el guionista y dibujante Dan Parent crearía a Kevin Keller, el primer personaje abiertamente gay de la serie. Fue un éxito inmediato, haciendo que el número se agotase y obligando a la editorial a lanzar una segunda edición de un número por vez primera en su historia (sus largas tiradas y su constante reutilización de material de archivo lo habían hecho innecesario hasta ahora). Rápidamente se convertiría en un secundario habitual en el universo Archie y uno de los favoritos de los fans. Hasta conseguiría su propia cabecera: primero una miniserie de cuatro números contando su vida antes de llegar a Riverdale, y posteriormente una serie regular que duraría quince números antes de que los cambios de rumbo de la editorial la cerrasen.
El personaje volvió al centro de los focos cuando a principios de 2012, en las páginas de Life with Archie, un Kevin adulto confirmase su matrimonio con el doctor Clay Walker. Sería la primera boda entre personajes del mismo sexo que se veía en un cómic mainstream, adelantándose por unos meses a la de Northstar en las páginas de Astonishing X-Men, y resultaba un shock que ocurriera en una editorial cuyos títulos solían estar destinados a un público infantil. Una asociación de madres llegó a amenazar con un boicot a la cadena de jugueterías Toys'R'Us si no dejaban de vender el cómic, pero el incidente acabó resultando en mayor atención mediática y que de nuevo se agotase la tirada.
Fue por esa época cuando el dibujante italiano Francesco Francavilla realizaría una portada alternativa para un número de Life with Archie en la que, a modo de broma, se veía a los miembros de la panda transformados en zombies. La portada fue lo suficientemente impactante como para llamar la atención de Roberto Aguirre-Sacasa, que decidió que aquella idea era demasiado buena como para que no existiese un cómic que la desarrollase. Aguirre-Sacasa ya se había cruzado en el camino de Archie antes, había sido el autor de aquella obra de teatro en que un Archie adulto salía del armario que había provocado las amenazas de la editorial en 2003, pero desde entonces había crecido convirtiéndose en un premiado dramaturgo, escritor de musicales, guionista de comics (escribió para Marvel durante muchos años, especialmente Los 4 Fantásticos) y TV (fue uno de los escritores de Glee a partir de la tercera temporada). Aguirre-Sacasa aprovechó que Archie Comics le había encargado el guión para su crossover Archie meets Glee para plantearles su idea de hacer una serie de zombies en el universo de Archie, y de este modo nació Afterlife with Archie, con el propio Francavilla al dibujo. La serie tendría tanto éxito que al año siguiente se crearía una segunda serie de horror ambientada en el universo Archie, Chilling adventures of Sabrina, y Aguirre-Sacasa sería nombrado jefe creativo de la editorial. Las series siguen publicándose, en el seno de un subsello llamado Archie Horror.
Archie había recuperado la atención de los medios y el respeto de los aficionados, que no podían evitar emocionarse ante las nuevas sorpresas que la editorial sacaba constantemente: nuevas situaciones, como el breve romance de Archie con Valerie, la bajista de las Pussycats, su primera pareja de color, y cuyo éxito haría que se llevase al extremo con la saga Archie marries Valerie (que, como las de Betty y Veronica, era una ensoñacion); nuevos personajes entrañables como Harper Lodge, la prima de Verónica, que en 2014 se convertiría en el primer personaje en silla de ruedas del universo Archie; o nuevos crossovers bizarros, como Archie meets Kiss, Archie vs Predator, Archie vs Sharknado o Archie meets Ramones. Pero su afán de renovación no paraba en lo creativo. En 2011 Archie Comics se convirtió en la primera editorial mainstream en hacer disponible todas sus novedades de manera digital el mismo día de lanzamiento, adelantándose cinco meses a DC y once a Marvel. Y al año siguiente lanzarían un modelo de suscripción al estilo Netflix con el que, ya de paso, tratarían de relanzar Red Circle, su linea de superhéroes, prácticamente abandonada desde los 80 (de hecho se había llegado a ceder los derechos de los personajes a DC, aunque en esta editorial tampoco tuvieron demasiado éxito), y que volvería en formato digital hasta 2014, en que se transformaría en Black Circle y volvería a publicarse en papel.
Pero el afán de renovación de la editorial finalmente tendría que afrontar el problema de que una serie como Archie, publicada ininterrumpidamente desde 1942, tenía demasiada historia detrás, y quizá había llegado el momento de reiniciarla para beneficio de nuevos lectores, como Marvel y DC habían reiniciado (varias veces ya) sus líneas de personajes. De modo que la editorial fue poco a poco preparando el terreno, cerrando poco a poco sus series en preparación del nuevo lanzamiento, e incluso concluyendo sus tramas: Betty & Veronica, por ejemplo, se cerraba con las dos chicas marchándose de Riverdale. Pero el cierre más llamativo fue la muerte de Archie, ocurrida en julio de 2014 en las páginas (¡otra vez!) de Life with Archie, en que el pelirrojo favorito de América fallecía salvando a su amigo Kevin, recién elegido senador, de un intento de asesinato. Como ocurriera con la muerte de Superman, el fin de un personaje tan icónico supondría un fenómeno mediático, apareciendo en los titulares de los informativos y las portadas de los periódicos, y supondría todo un éxito de ventas.
Y entonces, en 2015, llegaría el Nuevo Riverdale. Tras cerrar en junio la colección de Archie en su número 666, en julio aparecería el primer número de su segundo volumen, una nueva presentación del personaje desde cero, con ambientación moderna y un dibujo más realista que rompía con los cánones estéticos a lo Montana o DeCarlo que habían dominado la editorial desde siempre. Con guiones de Mark Waid (que sabe respetar la esencia original del personaje) y con Fiona Staples al dibujo durante los tres primeros números (después de eso volvió a Saga, pero de entrada le tocó a ella rediseñar el universo Archie), el reboot ha sido muy bien acogido por crítica y público, y a estas alturas ya se puede decir que ha sido un acierto.
De todas formas, el Nuevo Riverdale no ha estado libre de polémicas. Poco antes de lanzar su nueva línea, la editorial trató de recaudar dinero con un crowdfunding para editar tres series adicionales, medida que fue muy criticada, especialmente viniendo de una editorial cuyos títulos eran un éxito. Posteriormente se supo que la editorial había llegado a un acuerdo para distribuir sus comics en Walmart, pero que la inversión necesaria para las tiradas tan grandes que exige una cadena de tiendas tan extendida habían dejado a la editorial temporalmente sin la liquidez para lanzar esas nuevas series. Al final, las tres series (las versiones del Nuevo Riverdale de Jughead y Betty & Veronica; y Life with Kevin, proyecto de Dan Parent centrado en un Kevin adulto que deja Riverdale para ir a trabajar a la gran ciudad) han acabado apareciendo, aunque sus lanzamientos han sido escalonados y, en el caso de Life with Kevin, relegado a un formato digital. Está prevista este mes la publicación de la cuarta serie del Nuevo Riverdale, que será el reboot de Josie and the Pussycats.

Archie se encuentra, pues, en uno de los mejores momentos de su larga trayectoria. Y su popularidad podría ir a más: para el año que viene está previsto en el canal The CW el estreno de Riverdale, una serie de TV de acción real que adaptaría el universo de Archie, con guiones de Aguirre-Sacasa. Parece que corren buenos tiempos para la editorial. Un buen momento para que Archie sea publicado por vez primera en España: de la mano de Norma Editorial, el primer tomo de las aventuras del nuevo Archie llegará a las tiendas en octubre. Una buena noticia.
(Aunque personalmente me gusta más la serie de Jughead. Chip Zdarsky está inspiradísimo.)

martes, agosto 23, 2016

Algo pasa con Archie (parte 2)

En la anterior entrega habíamos hablado del éxito de Archie, de cómo se había convertido en un fenómeno cultural y de cómo había triunfado en otros medios además del papel. A finales de los sesenta y principios de los setenta es una marca bien consolidada, muy rentable, con varios títulos superventas y varias series de animación emitiéndose en televisión. El negocio había crecido tanto que la editorial, que nunca había tenido una estructura demasiado grande, cambió su estructura, hasta entonces controlada por los tres socios originales. Maurice Coyne se retiraría y fallecería poco después, en 1971, mientras que Louis Silberkleit y John Goldwater decidirían convertir la empresa en sociedad anónima. Las cosas no podían ir mejor.

Pero a partir de los setenta llega una progresiva decadencia. El mundo ha cambiado mucho. La inocencia de la época de bienestar de la posguerra desaparece y, en un mundo cada vez más cínico, los valores de la vida idílica de las pequeñas ciudades americanas, habitual retrato icónico del sueño americano desde los 50, resultan cada vez más anacrónicos. Es difícil conseguir que el público se identifique con una ciudad ideal cuando el mundo real ahora padece el desmantelamiento de la industria, el crecimiento del paro, escándalos políticos y económicos, activismo social, guerras sin fin, cada vez mayor tráfico y consumo de drogas, un auge de la delincuencia... Mientras otras editoriales afrontarían estos temas controvertidos (Marvel y DC tendrían sus problemas con la Comics Code Authority, la censura de facto que la industria del cómic instauró en 1954, por tratar el tema de las drogas, llevando de hecho a la revisión de sus normas) dando un decidido paso desde el mercado infantil a la búsqueda del público adolescente, Archie escogería evitar estos temas en la medida de lo posible manteniendo su universo como una especie de burbuja de idealismo, y ofreciendo, en general, una visión bastante conservadora de la vida americana (de hecho, las pocas veces que afrontaban estos temas, ofrecían una lectura bastante reaccionaria de lo que pasaba en el mundo). Conviene recordar que John Goldwater, que creía firmemente en la necesidad de que los comics tuvieran una firme base moral, había sido uno de los promotores originales del Comics Code, y que Archie Comics sería la última editorial en seguir sometiendo sus publicaciones a la autoridad del Comics Code, algo que haría hasta enero del 2011. Y probablemente esa postura no fuera mala para el negocio, dado que a pesar del auge de los movimientos sociales y contraculturales en los sesenta América seguía siendo mayoritariamente conservadora.
Hay que decir que Archie sí intentaba adaptarse a los tiempos, dentro de los parámetros que su línea editorial establecía. Solo que en esta nueva época de cinismo y desconfianza cualquier cambio era visto como poco sincero. Tratando de convertir Riverdale en un lugar ideal para todo tipo de gente, y celebrando la integración con algo de retraso, en 1971 es presentado un nuevo alumno del instituto de Riverdale, Chuck Clayton, el primer secundario regular negro de la serie, en principio un hábil atleta pero que en los 90 sería transformado en un aficionado al dibujo de comics. Pronto le seguirían su padre, el entrenador Clayton, que lleva la educación física y el equipo de baloncesto, y su novia Nancy Woods, que aparecería en 1976. La buena acogida que tuvieron Chuck y Nancy hizo que en 1977 aparecieran dos nuevos personajes hispanos, Maria Rodriguez y Frankie Valdez, que aunque en principio aparecieron cada uno por su lado pronto se convertirían en pareja fija. Sin embargo, aunque estos personajes se ganarían bastantes fans, no faltarían las voces que los acusarían de insustanciales y de no tener más función que la de aportar al universo de Archie de una diversidad racial de la que en principio carecía.
Lo que quizá no sea justo, dado que en realidad Chuck no fue el primer personaje negro importante del universo Archie. En 1969 ya había aparecido Valerie Smith, la bajista de las Pussycats, y desde luego no era un personaje del que pudieran quejarse ni afroamericanos ni feministas: guapa e inteligente, es la principal compositora del grupo y capaz de tocar hasta seis instrumentos diferentes, tiene grandes conocimientos de ciencia, es una hábil mecánica de coches y suele ser la que acaba salvando el día cuando están en apuros, y, en un giro que la separaba del retrato típico de la mujer en los cómics de la época, a diferencia de sus compañeras de grupo no tenía demasiada preocupación por su aspecto ni parecía especialmente interesada en una relación romántica, aunque de vez en cuando sí salía con algún chico. En 1970 Valerie acabaría convirtiéndose en el primer personaje femenino afroamericano de una serie regular de animación de TV. Un personaje muy moderno de cuya vigencia sería buen indicador que en el 2010 se convirtiese brevemente a Valerie en pareja del mismísimo Archie, aunque de ello ya hablaremos de nuevo en la próxima entrega.
Pero es verdad que Archie ya no conectaba con el público como antes. La popularidad de la serie fue descendiendo, las ventas bajaron, las series de animación acabaron desapareciendo, y la editorial acabaría regresando a principio de los 80 a su tradicional estructura de sociedad limitada, ahora en las manos de Michael Silberkleit y Richard Goldwater, hijos de los fundadores Louis y John, respectivamente. Pero éstos tampoco quisieron nunca emprender una renovación que tampoco veían demasiado necesaria. A fin de cuentas la franquicia seguía siendo muy rentable. Era con diferencia el cómic infantil más vendido de América, además de ser uno de los preferidos por el público femenino, y se publicaba con éxito en muchos países.
Así que optaron por evitar los cambios. Se primaron las historietas autoconclusivas y sólo de vez en cuando hacían una serie de historias con cierta continuidad, pero a diferencia de lo que harían otras editoriales se resistirían a convertir sus colecciones en series. El objetivo era que cada cómic pudiera seguir leyéndose de manera independiente, pero eso implicaba que al final de cada historia siempre debía regresarse al statu quo, y, por tanto, que nunca hubiera una evolución de los personajes, ni siquiera en la manera limitada en que otras franquicias (como las de superhéroes) la realizaban. También apostaron por mantener el estilo uniforme y limpio establecido como marca de la casa, haciendo que los comics de Archie tuvieran una estética inmediatamente reconocible, pero también limitando cualquier posible evolución gráfica. No pudieron evitar, sin embargo, que el envejecimiento y desaparición progresiva de los grandes autores clásicos que habían dado a Archie sus mejores momentos afectara la calidad de la serie, pero entre sus sustitutos tampoco faltarían talentos a destacar, especialmente Dan Parent, autor completo que sería uno de los principales renovadores de la serie a partir de los 90.

También se dedicaron a defender su propiedad a capa y espada a base de demandas. No es que fuera algo nuevo. Archie Comics siempre había sido bastante beligerante en ese tema. Poco podía hacer legalmente ante las imitaciones (DC había perdido ya en los años 30 sus litigios contra las imitaciones de Superman, creando un precedente), pero no se tomaba a bien la utilización del personaje como referente icónico. Aunque no habían puesto problemas a la desopilante parodia del personaje que Harvey Kurtzman y Will Elder habían llevado a cabo en 1954 en las páginas de Mad, convirtiendo a Archie y Jughead en delincuentes juveniles, no harían lo mismo en 1962 cuando los mismos autores volvieran a parodiar a sus personajes en su serie Goodman Beaver, en las páginas de Help!, convirtiéndolos en una panda de pervertidos, emborrachándose, participando en orgías e incluso vendiendo su alma al diablo. A John Goldwater no le hizo la más mínima gracia y la editorial demandó a los autores; y, aunque había precedentes favorables a la realización de parodias, finalmente se llegó a un acuerdo extrajudicial, y Kurtzman y Elder cedieron los derechos de la historia a Archie Comics, que la encerrarían en un cajón para siempre. Y no fue un enfado pasajero: todavía en 1984 los editores de Archie se negarían a ceder la historia para una recopilación de Goodman Beaver. Curiosamente, la historieta volvería a verse en 2004, cuando el editor de Fantagraphics Gary Groth descubrió que Archie Comics había dejado caducar los derechos y la obra había pasado al dominio público. Inmediatamente la publicó en The Comics Journal y la colgó en la web de la revista (actualmente ya no está disponible).

Este es el caso más famoso, claro, pero solo el primero de unos cuantos. En 1996 los herederos de Bob Montana demandaron a la editorial tratando de que se reconociera a Montana como el verdadero creador de Archie; la editorial contraatacó con otra demanda, y finalmente se llegó a un acuerdo extrajudicial desde el cual se reconoce a John Goldwater como el creador, y a Montana sólo como creador de la apariencia del personaje. Más lógico es que en 2003 la editorial amenazase con una demanda poco antes del estreno de una obra de teatro en la que un Archie adulto salía del armario, obligando al autor, Roberto Aguirre-Sacasa, a cambiar nombres y situaciones para poder estrenar (ironías de la vida, una década después Aguirre-Sacasa va a ser una pieza clave en el renacimiento de Archie, como veremos en la próxima entrega). Pero la cosa empezaría a ponerse obsesiva cuando en 2005 demandaron al grupo australiano The Veronicas por utilización de un nombre que consideraban infringía sus derechos, y definitivamente delirante cuando intentaron que varios sitios web dedicados a fan fictions retirasen todas las historias que utilizasen sus personajes, en un extraño caso de enfrentamiento contra sus propios fans.

Un pequeño paréntesis: Curiosamente, una editorial tan celosa con su propiedad permitiría, sin embargo, la utilización de su personaje en una serie de comic-books destinados a tiendas de material cristiano, repletas de prédicas bíblicas y mensajes ultraconservadores, editados por la editorial Spire Christian Books entre 1973 y 1984. La editorial, distribuída por una importante editorial de libros cristianos, era el proyecto de un dibujante llamado Al Hartley, que había pasado muchos años dibujando para Marvel y encargándose de una tira erótico-jocosa antes de abandonarla por cuestiones morales y convertirse en cristiano renacido en 1967. Entonces comenzó a trabajar para Archie, donde a veces ya introducía sutilmente sus ideas religiosas, antes de comenzar a realizar comics cristianos en 1973. Hartley consiguió convencer a Goldwater para que le permitiera publicar comics de Archie para el mercado cristiano, y de hecho sin tener que pagar por la licencia, aunque sí un porcentaje de las ventas. Resulta un material curioso, especialmente por cuanto aunque destinado a un público cristiano tuvo a veces distribución secular, sorprendiendo con sus prédicas cristianas a lectores confundidos.

En cualquier caso, y pese a su empeño por mantener Archie sin cambios durante años, Silberkleit y Goldwater no eran nada pasivos. Se movieron mucho para abrirse nuevos mercados (en 2006 consiguieron introducirlo en Oriente Medio, aunque tuvieron que redibujar el vestuario de las chicas para hacerlas más recatadas) y volver a tener presencia en televisión, aunque sus diversos intentos de series de animación nunca volverían a tener el éxito que en el pasado, pero sí consiguieron un gran éxito con la serie de Sabrina. Y por fin lograron llegar al cine, que hasta entonces se les resistía, con Josie and the Pussycats, como ya conté en la anterior entrega. Aunque esta película fue un fracaso comercial, la editorial ganó bastante dinero por los derechos y se benefició de la publicidad; sin embargo, no se mostraron satisfechos con la fidelidad de la adaptación, razón por la que la editorial decidió fundar su propia productora para encargarse de futuros proyectos, aunque sin demasiada fortuna: una anunciada película de Betty & Veronica fue cancelada en 2003.
Pero incluso Silberkleit y Goldwater sabían que el eje de su franquicia era el cómic. Y cuando llegaron los 90 el público infantil comenzó a decantarse por otras obras: fueron los años de la irrupción del manga, del renacido interés de los niños por los superhéroes tras el éxito de la serie animada de Batman, o del resurgir de los tebeos Disney gracias a esa serie de obras maestras que estaba haciendo Don Rosa en esos años. La mayor parte de los aficionados, incluyendo muchos de los padres de sus lectores, parecían verlo como poco más que ese cómic reliquia de los años 50 que siempre ha estado ahí, infantil y de humor blanco, nada ofensivo, básicamente insustancial y que, en general, era simpático y entretenía pero no era especialmente memorable.
Quizá por ello es a partir de entonces cuando los editores sienten que ahora sí necesitan introducir novedades y volver a llamar la atención. En 1989 probarían con Archie 3000, que era básicamente lo mismo pero en el futuro, pero no cuajó. Mejor suerte tendrían en 1994, donde además de un atípico crossover con Punisher (!), lanzaron Love Showdown, un arco argumental de cuatro números del que se encargó Dan Parent, y en el que, al estilo de lo realizado por DC con la muerte de Superman, la editorial apareció en todos los periódicos al anunciar que por fin habría una guerra abierta entre Betty y Veronica, y que Archie se vería obligado a elegir. Por supuesto, la editorial haría trampa: al final ambas quedarían con un palmo de narices al descubrir que Archie se iba ¡con Cheryl Blossom!, que regresaba a la serie después de más de una década de ausencia. Y por supuesto la serie continuaría adelante después de esta historia sin romper el statu quo.
Esta vez la jugada sí le salió bien a Archie, que recuperó la atención de los medios y de los aficionados. En los años siguientes intentarían seguir sorprendiendo incorporando nuevos personajes al reparto, como el indio aspirante a cineasta Raj Patel, la latina Ginger Lopez o la estudiante japonesa de intercambio Tomoko Yoshida, entre otros muchos que multiplicaron notablemente el reparto de secundarios. Incluso por vez primera se experimentó con estilos alejados del Archie clásico: en 2004 probaron con la estética manga con Sabrina y Josie and the Pussicats; y a partir del 2007, empezando con Bad boy trouble, una larga historia publicada a lo largo de cuatro números de Betty & Veronica, adoptaron una estética más realista para varias historias, que fue recibida con disparidad de opiniones, pero que cumplió con su objetivo de volver a situar a Archie en el centro de atención.

Y justo cuando Archie estaba empezando a resurgir, los dos responsables fallecieron: Goldwater en 2007 y Silberkleit en 2008. Les sucedería Jonathan Goldwater, hermanastro del primero, un ex-manager de rock que dio luz verde a nuevas ideas y cambios hasta entonces inéditos en la historia de la editorial. Pero eso lo veremos en la tercera (y última) entrega, en la que hablaremos del renacimiento vivido en esta última década, del fin de una época y el inicio de una nueva.