martes, enero 11, 2011

Lo mejor del 2010: los personajes del año

Para finalizar con el resumen del año, la ya clásica lista con los personajes más destacados del año. Que han sido los siguientes...

5. LOS MINEROS CHILENOS

El 5 de agosto ocurrió un derrumbe en la Mina San José en el Desierto de Atacama, cerca de Copiapó, en Chile, dejando atrapados en su interior a 33 mineros. Tras varios intentos fallidos que iban menguando la esperanza de encontrar supervivientes con vida, una sonda consiguió llegar al refugio de emergencia, a 700 metros de profundidad, el 22 de agosto, y volver con un mensaje que comunicaba que los 33 estaban bien. En todo el país se desató la euforia, aunque todavía faltaba sacarlos.
Establecido el contacto, se les enviaron bebidas y medicamentos y se dio comienzo a varios planes diferentes para sacarlos de la mina (eran varios en previsión de que alguno de ellos pudiera toparse con dificultades). En principio se estimó que se tardarían tres o cuatro meses en poder rescatarles, pero finalmente se les pudo sacar el 13 de octubre, tras 69 días atrapados en la mina.
Estuvieron al borde del desastre y volvieron para contarlo. En un año repleto de malas noticias (Haití, Grecia, Corea, la crisis, los vertidos, las inundaciones...), este rescate fue un soplo de esperanza a nivel mundial. Hasta en las peores situaciones puede haber una salida para que todo acabe bien.

4. JOHN COBRA

En el mundo de hoy cualquier persona de a pie tiene acceso a sus quince minutos de fama. Unos pocos incluso consiguen estirar esos minutos y sacarles alguna rentabilidad. Pero, en general, el público, lamentablemente, tiende a conceder su atención a personajes risibles o ridículos, acaso porque su patetismo no les acompleja, acaso porque prefieren sentirse bien consigo mismos riéndose de los incapaces en vez de tomar consciencia de su condición admirando a los capaces. Es más fácil mirar al oscuro abismo que mirar al sol. Pero esta vez el abismo les devolvió la mirada.
John Cobra, personajillo freak de escasa altura, dudosas ideas y popularidad labrada en Internet, consiguió, gracias a una campaña impulsada desde Forocoches, un hueco entre los finalistas a candidato para Eurovisión. En la gala final no tuvo su mejor momento y el público, que poco tenía que ver con el que le había aupado en Internet, le mostró su desaprobación. Y Cobra, por respuesta, mostró vehementemente su desaprobación por el público. Fue algo más que un momento de vergüenza ajena; fue vergüenza propia de ese público que levanta monstruos y de repente descubre que no sabe dominarlos.
Y sintiendo como propia la vergüenza, parte del público se dio cuenta de que estaba entre los incapaces y que el abismo lo cubría todo.
Y qué bonito sería decir que decidieron cambiar. Pero no lo hicieron, porque a fin de cuentas son parte del abismo. Simplemente borraron el episodio de sus cabezas, cogieron el mando a distancia y pusieron Tele5, para ver lo último de la Esteban, la "princesa del pueblo", y empezar a considerar seriamente la idea de votarla si se presentase al Congreso. Porque entre los votos para un concurso televisivo y los votos para el parlamento, poca diferencia debe haber, ¿no?

3. JOHN ISNER Y NICOLAS MAHUT

En el mundo del deporte, incluso en el mundo del deporte profesional, a veces pueden observarse gestas en forma de esfuerzos desproporcionados en la lucha por conseguir objetivos que tal vez no valgan tanto como lo que se está invirtiendo en alcanzarlos. Una de las mayores gestas sin sentido que guardará a partir de ahora y para siempre la historia del deporte es un simple partido de primera ronda de Wimbledon, uno de esos encuentros a los que sólo los aficionados más acérrimos prestan atención a no ser que ocurra algo extraordinario.
Pero ocurrió.
El 22 de junio, poco después de las seis de la tarde, comenzaba el partido. Tras tres horas de juego y con los dos tenistas igualados a dos sets, la falta de luz obligó a aplazar el set definitivo hasta el día siguiente. Y el día 23 ocurrió algo extraordinario. Con los jugadores muy igualados entre sí, los juegos se iban sucediendo sin que ninguno de los dos tenistas fuera capaz de conseguir una ventaja suficiente para decidir el partido a su favor. Con ninguno de los jugadores dispuesto a dar su brazo a torcer, y menos aún después de tanto esfuerzo, a medida que pasaban las horas y caían los juegos la atención del mundo comenzó a centrarse en ellos, incluyendo al reportero del Guardian que, en una divertida, perpleja y prograsivamente desesperada crónica de la jornada, los equipara a tenistas zombies condenados a seguir jugando hasta la eternidad. Agotados, apenas podían ya correr a devolver las pelotas del contrincante y sufrían de deshidratación, calambres y problemas físicos. Con empate a 59 juegos en el último set, tras otras siete horas de partido a sumar a las tres del día anterior, el ocaso dictaminó que el encuentro volviera a aplazarse.
Al tercer día, ya con todo el mundo pendiente de ellos, todavía haría falta una hora de partido hasta que finalmente Isner consiguiese, por fín, la victoria. El partido quedaba cerrado tras 11 horas, con 183 juegos disputados y un sinfín de records, y los dos tenistas se ganaban el reconocimiento de todos los aficionados y profesionales del deporte y algo más: el derecho a pasar a la historia.

2. JULIAN ASSANGE Y BRADLEY MANNING

Wikileaks era un portal de Internet destinado a las filtraciones de información que llevaba en funcionamiento desde 2006, pero su saltó a la fama llegó al sacar a la luz en abril el video de una matanza injustificada de civiles en Irak, y su relevancia ha aumentado al filtrar posteriormente miles de documentos relacionados con la guerra de Afganistán y la diplomacia americana. Julian Assange, la cabeza visible de Wikileaks, pronto se situó en el ojo del huracán, erigido en héroe para unos y en el personaje más odiado para otros, hasta ser acusado en Suecia de una doble violación que en realidad parece que fue sexo consentido sin protección con dos mujeres distintas en días consecutivos, lo que en cualquier caso, más que probar la inmoralidad del australiano, lo que prueba es que es humano, que tiene menos cabeza de la que debería y que le encanta ser el centro de atención. Por perseguido que esté, está ahora mismo disfrutando de los placeres de la fama.

Todo lo contrario que el verdadero héroe, Bradley Manning, al parecer responsable último de las filtraciones, detenido en mayo y retenido en una prisión militar, en aislamiento, encerrado 23 horas al día y sin fecha de juicio. En estas condiciones se pudre, deteriorándose físicamente y abandonado por Wikileaks. Parece ser que un tribunal militar le juzgará en primavera. Le condenarán y pasará encerrado los que podrían haber sido los mejores años de su vida.

1. LA SELECCIÓN ESPAÑOLA DE FÚTBOL

De acuerdo, es verdad; todos los años esta lista la acaba liderando algún deportista español. ¿Qué culpa tengo yo de que estemos en una época en la que los deportistas españoles arrasan con todo, y de que además el país esté tan volcado con ellos que se convierten en el centro de la actualidad, copan todas las portadas y paralizan cualquier actividad? En cualquier caso, nadie puede discutir que este verano los futbolistas españoles centraron toda la atención del país.
Como ya ocurriera con el anterior título, de nuevo la historia parecía haberla escrito un guionista de Hollywood. Un comienzo con exceso de confianza que desemboca en una derrota en el primer partido con un gol de circo siembra dudas y críticas sobre el entrenador. Se abría además la subtrama de la prensa (en especial la inglesa) cuestionando las actuaciones del capitán y la mala influencia de su relación con una de las periodistas que cubren el evento. Pero el entrenador siguió bastante fiel a sus ideas, siguió confiando en sus hombres y en su esquema de juego y, si bien las dudas no terminaron de disiparse, a base de jugar cada partido como una final fueron superando rivales. El momento dramático llega en cuartos, ante una selección rocosa y bastante mejor de lo que los detractores del equipo español quieren conceder. Un penalti en contra reaviva los viejos fantasmas del fracaso. Y ahí el capitán, que hasta ahora ha realizado un campeonato poco brillante, se erige en San Iker, en el héroe que otras veces ya había sido. Para acentuar el dramatismo, un minuto después el penalti es en el lado contrario, se marca, pero el árbitro ordena repetir el lanzamiento y esta vez se falla. A poco del final se consigue el tanto de la victoria, con un disparo del goleador David Villa que, en el colmo del suspense, golpea en ambos postes antes de decidirse a entrar. La semifinal, ya en un estado de euforia, fue el mejor partido de España en el mundial, ante un enorme rival que probablemente hasta aquel día había sido el mejor equipo del campeonato. Y llegó la final...
La final empezó como el último partido de El castañazo. Con un equipo intentando jugar y el otro repartiendo hostias. La patada de kung fu que De Jong propinó a Xabi Alonso daría la vuelta al mundo. Pero a los holandeses estuvo a punto de salirles bien. Arjen Robben se quedó sólo ante el portero español con todo a favor para marcar, pero volvió a aparecer San Iker. España tuvo varias ocasiones, pero no conseguía concretarlas, hasta que al final, por fín, Iniesta marcaba el gol que todos los aficionados al fútbol españoles llevaban una vida esperando. Y cuando ya la euforia era total, al borde de los títulos de crédito, llega el capitán (ya para siempre héroe) y besa a la periodista delante de toda España, cerrando la subtrama romántica de la mejor manera posible.
Esta película debe completarse, además, con el Premio Príncipe de Asturias (con el buen gesto de Vicente del Bosque hacia su antecesor) y el que sus jugadores hayan copado los onces ideales de la FIFA (aunque se escaparan los premios máximos); y también con sus sonrojantes derrotas en esos amistosos jugados con desgana en Argentina y Portugal, porque la Roja tiene una leyenda negra que mantener incluso en los momentos de gloria, y no la querríamos tanto si no hiciera estas cosas.


Y esto ha sido lo más destacado del año para el autor de este blog. Esperemos que dentro de 12 meses todos sus sucesores estén ahí por acciones de mérito y buenas noticias.