lunes, febrero 19, 2007

Directo a Video: El arte de estrangular (qué pena, señor Clowes)

Ni siquiera el cartel es demasiado inspirado. ¡Clowes dibujó el cartel de HAPPINESS, por Dios!
Daniel Clowes es, indiscutiblemente, un extraordinario autor de cómics. Tan bueno, que finalmente su talento acabó llegando a oídos de la gente del cine. Su primera incursión en el séptimo arte se saldó con una calificación excelente: Ghost world, adaptación de su novela gráfica del mismo título, se convirtió al punto de su estreno en película de culto. Si bien siendo purista se le podría reprochar a este film que no fuera una adaptación fiel del cómic, ciertamente el tono y la atmósfera eran similares, y en los puntos en que se alejaba del original tendía hacia ese universo particular de la obra de Clowes a medio camino entre lo cotidiano y lo extraño, recordando en varias escenas otras obras del autor. Por eso Art school confidential, la nueva colaboración entre Clowes y el director Terry Zwigoff, también responsable de la anterior película, resultaba prometedora.
Sin embargo, el resultado no ha sido demasiado brillante.
De hecho, me recuerda a aquella historieta del propio Clowes en la que le compraban los derechos para hacer una adaptación de su casi lynchiana serie Como un guante de seda forjado en hierro y la historia, pasada por el filtro de productores, guionistas y estrellas de medio pelo, acababa degenerando en una lamentable e infumable serie B mezcla de género negro, acción y ciencia ficción. Quizá el culmen de la historia era el momento en el que un Clowes cada vez más abatido por lo que estaban haciendo con su obra recibía el ofrecimiento de dibujar el cómic que adaptase la película.
Ahora Clowes, mientras mantiene su prestigio y su creatividad como autor y dibujante, parece haberse rendido a entrar en esa maquinaria que entonces satirizaba. Probablemente porque escribiendo guiones ganará más dinero que con los cómics. Pero el caso es que el punto de partida ha degenerado hasta quedar irreconocible.
Para empezar, la idea de adaptar a la pantalla un cómic de cuatro páginas, por bueno que sea el cómic, estaba de antemano condenada. Clowes, que debía encargarse del guión, no ha tenido más remedio que inventarse una historia nueva que tangencialmente coincidiera con el cómic original. Y no le ha salido. Porque, a diferencia de Ghost world, aquí no ha sido capaz de mantener el tono. Porque ciertas dosis de ironía no te quitan cierta sensación de estar viendo una de tantas películas de jovencitos enamorados que lo pasan mal pero acaban quedándose con la chica. Porque, en fín, ha convertido una vitriólica sátira en una comedieta blanda teen con una subtrama de asesinatos.
Y si a eso le añadimos el estrambótico título que los distribuidores españoles le han puesto, se explica que esta producción haya acabado pasando directamente a las estanterías de los videoclubs pese a contar en su reparto, como secundarios de lujo, con John Malkovich, Jim Broadbent (el mejor de la función, de largo), Steve Buscemi y una desaprovechadísima Anjelica Huston que aparece en tan sólo dos escenas, y sin demasiada sustancia.
¡Malkovich Malkovich!
El caso es que la sátira no funciona. Había más veneno en una sola viñeta del cómic original que en sus 102 minutos. Las escenas de la clase de arte a la que iba Enid en Ghost world se repiten aquí como en un esquema rutinario. El protagonista es un personaje patético con el que resulta difícil identificarse, a medio camino entre el típico protagonista mono del género teen y el perdedor freak sin remedio de los cómics de Clowes, una mezcla imposible que por supuesto no funciona; y la chica de la historia, triste sombra edulcorada de la traviesa protagonista de Caricatura y de la manipuladora Wanda de David Boring, se queda en el boceto de un personaje que podría haber sido interesante si se hubieran acentuado sus rasgos más odiosos en vez de reducirla al estereotipo y redimirla al final de sus errores. Alrededor aparecen una suerte de secundarios sin la sustancia que pueden tener los de Ghost world o cualquier tipo dibujado al fondo de una viñeta de las historias de Clowes; apenas pueden redimirse el alcoholizado gurú del arte al que da vida Jim Broadbent, el profesor sólo interesado en su propia carrera interpretado por Malkovich, el ex-alumno gilipollas que ha triunfado (aunque sólo aparece en una escena), y el amigo pasota del protagonista, que es el que ofrece una mirada más ácida sobre la escuela, la más cercana al cómic original, y que, no casualmente, pierde su protagonismo en cuanto el chico conoce a la chica, y acaba al final abandonando al protagonista, decepcionado por su gilipollez.
El cuadro se completa con la historia de un asesino que va estrangulando personas alrededor de la escuela (sí, de ahí el título que le han puesto en España), y sobre el que uno de los compañeros de habitación del protagonista está haciendo una película (lo que da pie a un patético intento de satirizar el mundo de los aspirantes a cineastas que no funciona por demasiado obvio). Por supuesto, la trayectoria del protagonista se cruzará con esta subtrama cuando una serie de circunstancias le convierten en el principal sospechoso, lo que conduce a un final que no está mal pero te deja con la sensación de que esta vez Clowes y Zwigoff no se han atrevido a apretar las tuercas al máximo, que han preferido hacer una comedia más blanda de lo que hubieran podido. Y ése ha sido su error. No hay suficiente dosis de mala baba como para que funcione como sátira, pero hay demasiada para que lo haga como comedia romántica.
En fin, que no es lamentable pero no termina de satisfacer. Una pena pensar en lo que podía haber sido y no fue.
GENIÓMETRO: 2/5 ed woods

De todas formas parece que Clowes se ha hecho un sitio en Hollywood... Según la IMDB tiene un par de proyectos en marcha, uno de ellos en colaboración con Michel Gondry. Para los que no conozcáis la obra de este autor imprescindible, su obra está publicada en España por La Cúpula, y merece mucho la pena. Por otro lado, aquí tenéis una forma alternativa de conseguir sus trabajos. En inglés, eso sí.
P.D.: ¡Ah, se me olvidaba! Aquí hay una colección de wallpapers con prácticamente todos los personajes de la película. Por si os interesa.