martes, abril 17, 2007

Grandes del videoclip: Bernard Rose


Probablemente el nombre de Bernard Rose no os diga nada. Pero su breve pero intensa aportación a la historia del videoclip y su controvertida trayectoria le hacen merecedor de un post.
Nacido en Londres en 1960, Bernard Rose comenzó a dirigir películas en super-8 a los 9 años de edad, consiguiendo su primer éxito a los 15 cuando consiguió, con un corto de tres minutos, la victoria en un concurso de cine amateur organizado por la BBC. De ahí pasó a trabajar con Jim Henson en The Muppet Show y Cristal Oscuro, graduándose en 1982 en la National Film and Television School.
Inmediatamente después de su graduación, y ya con un extraordinario currículum a sus espaldas, Bernard Rose comienza a trabajar como realizador de videoclips, destacando desde el primer momento. En este campo realizaría unos pocos trabajos, no llegan a la decena, y yo sólo hablaré de cuatro, eso sí, ¡qué cuatro! Muy buenos, y tremendamente influyentes en la estética del videoclip británico de los ochenta.
Su primer trabajo será Red, red wine (UB40, 1983), una historia de pub con un puntillo deprimente que extrañamente combinaba muy bien con el alegre ritmo reggae de la música; el segundo será el apoteósico Relax (Frankie goes to Hollywood, 1983).
Mucho se puede decir de este video. Después de un primer y convencional video firmado por Malcolm Gerrie, los productores del disco, decididos a convertir a FGTH en estrellas, decidieron que querían algo más fuerte, más rompedor... el resultado fue una irresistible orgía de hedonismo desbordado (jaulas, un tigre, un emperador romano desnudo...) ambientado en un bar gay. Tremendo. Demasiado para la época. Habría pasado a la historia como EL VIDEO, de no ser porque fue prohibido en América y porque apenas un mes después el tándem Michael Jackson-John Landis estrenaría Thriller y pondría patas arriba para siempre la concepción de los videos musicales.
Al ser prohibido en América la MTV, principal difusor de videos musicales del momento, no lo emitió, haciendo que hasta bastantes años después fuera un video prácticamente desconocido en los Estados Unidos. En su lugar la MTV emitió otro trabajo, una inocua (aunque bien hecha) performance entre oscuridad y lasers firmada por el tándem formado por Kevin Godley y Lol Creme, también creadores punteros en este campo en aquella época, y de los que prometo hablar algún otro día. La canción, por cierto, conocería hasta cuatro videos más (con el grupo tocando, o con remezclas), incluyendo el integrado en la película Doble cuerpo de Brian de Palma, que con el añadido de alguna escena de la película fue también distribuído para la doble promoción de canción y película.
Posteriormente Bernard Rose seguiría trabajando para otros artistas como Roy Orbison o Roger Waters, pero aún dejaría su impronta en un par de videos destacables: el estupendo Smalltown boy (Bronski Beat, 1984), la historia del infierno de un chico homosexual viviendo en una ciudad pequeña de la que debe huir a la libertad de la gran ciudad; y el también decadente y hedonista (aunque no tan espectacular como Relax) Welcome to the pleasuredome (Frankie goes to Hollywood, 1984).
Después, poco más. Bernard Rose dejó el videoclip en 1985 para trabajar brevemente en la BBC y, posteriormente, iniciar una irregular carrera como director de cine. Entre películas de bajísimo presupuesto y directos a video para Playboy le dio tiempo, eso sí, a rodar películas como Candyman o Amor inmortal, sus obras más exitosas y conocidas, y a hacer un cameo en El ejército de las tinieblas de su gran amigo Sam Raimi. Pero después decidió dejar de lado una prometedora carrera al servicio de los grandes estudios para hacer sus películas en formato digital, del que se ha convertido en un firme militante. He aquí una cita extraída de la IMDb (casposamente traducida, me temo):
"Cuando vi por primera vez los resultados del nuevo sistema de video de alta definición (HD cam) sólo había una cosa que decir; desde hoy, el celuloide está muerto. Al fín, el sueño de Welles y Melies puede hacerse realidad: un cine de imaginación personal, no acosado y golpeado por trogloditas corporativos. El celuloide está muerto, larga vida al cine."
Todo un personaje, ¿no?