domingo, septiembre 29, 2013

37

Oh, sí. Aquí está, un año más... ¡el inevitable post de cumpleaños! (Colgado a una hora un poco tardía, sí, pero bueno...)
37 es un número aparentemente muy poco glamuroso, que comúnmente no se asocia a nada relevante. Eso podría dar a entender que es un número poco importante. ¡Error! Aunque es un número que suena aleatorio y quizá por ello es el más elegido cuando se pide a alguien elegir un número del 1 al 100, la verdad es que tiene tanto trasfondo como para tener una página web dedicada enteramente a él.
Es un número primo. Es el número atómico de un elemento tan poco conocido para cualquier no químico como el rubidio. Es el nombre de un personaje extraterrestre que aparece en El bueno de Cuttlas, el conocido cómic de Calpurnio. Es el número de obras escritas por William Shakespeare si no se cuentan las tres partes de Enrique IV como una sola obra. Es el número de ranuras de la ruleta europea. Es el número de agujeros que tenían los auriculares de los teléfonos antiguos. Es el número de grandes nats, unos espíritus adorados en Myanmar (país antes conocido como Birmania). Y también es, más o menos, la temperatura corporal humana habitual, y, por ello, ha dado origen a esta canción que es con la que yo (y supongo que muchos españoles de mi generación) asociamos el número.

En suma, que es un número que bajo su aparente insignificancia, esconde sorpresas. ¡Quién sabe, puede que este año de mi vida no vaya a ser tan poco memorable como los anteriores!