sábado, febrero 27, 2010

La década en veinte videoclips

Tratar de resumir lo que han sido los videos musicales en esta década es bastante complejo. La decadencia de los canales de videos musicales, el auge de Internet, las redes p2p, Youtube y la crisis económica han cambiado totalmente el panorama en los últimos años. No es que las grandes multinacionales hayan dejado de realizar grandes producciones para los videos de sus estrellas, pero desde luego ya no lo hacen con la alegría que tenían en los 90 a la hora de firmar cheques; el ejemplo de los grandes autores del gremio (reivindicados hasta el punto de convertirse en superventas con las recopilaciones del sello Director's Label) hizo que los grandes presupuestos dejaran paso a los grandes conceptos, más impactantes y generalmente menos costosos; y, finalmente, Internet y, sobre todo, Youtube, cambiaron totalmente las normas, creando imprevisibles fenómenos interneteros y nuevas referencias visuales en el imaginario colectivo, permitiendo a algunos levantar su carrera y, gracias a la mayor difusión y mayor calidad de las herramientas de edición, los fans comenzaron a jugar a realizadores y a crear sus propios videos musicales, en un espectro que oscila entre el simple montaje de fotos o de escenas sacadas de algún anime, hasta la genialidad más impredecible, con mashups que son obras de arte o videoclips caseros que se ganan el aplauso popular por su calidad.
Ante tal panorama la elección no ha sido nada fácil, pero finalmente me he decidido por estos veinte videos:

BAD COVER VERSION
J. Cocker y M. Wallace, 2002


La última gamberrada de Jarvis Cocker antes de cerrar Pulp fue ilustrar su último single con este video. ¿Que la canción habla de malas imitaciones? Pues llamemos a dobles de todos los músicos famosos que se nos ocurran y hagamos que sean ellos los que canten la canción en el estudio, al modo de aquellas clásicas colaboraciones benéficas estilo We are the world. Y que no falte la autoparodia: no sólo hay un doble de Jarvis Cocker (por cierto, el único que no canta: su voz la pone el verdadero), ¡es que el propio Jarvis Cocker se disfraza de doble de Brian May (el guitarrista de Queen, para los menos mitómanos)! Divertidísimo.

EL MAÑANA
J. Hewlett y P. Candeland, 2006


A pesar de buenas ideas como los gorilas zombis de Clint Eastwood o el alegato antimediático de Feelgood Inc. (de cuyo video éste es secuela directa), los videoclips de Gorillaz no suelen sacar todo el partido a los personajes; partido que, en cambio, sí se les saca en el trasfondo, en la web, en las supuestas declaraciones y peripecias de los miembros de este grupo virtual. Nada hacía presagiar que sus autores iban a hacer algo tan BRUTAL como esto. Cuando ya todos les habíamos cogido aprecio a los personajes, especialmente a Noodle, la niña prodigio de misterioso pasado... se la cargan. Y no de manera sutil, no. Con saña. Derribando su molino volante. Ametrallando. Bombardeando. Imposible ver esto sin que se te helara la sangre en las venas. Incluso dando por hecho que no iban a prescindir de ella para próximos lanzamientos, realmente nos preocupó. Más al comprobar que de repente en la web su habitación estaba vacía. Jamie Hewlett y Damon Albam tuvieron que salir al paso y decir que "solo era un videoclip" y que Noodles "estaba perfectamente", antes de que algún fan les linchara.

FELL IN LOVE WITH A GIRL
M. Gondry, 2002


No quería incluír en la lista más de un video por realizador, pero con Michel Gondry lo tenía extremadamente difícil. Citando sólo trabajos de esta década, el genio francés ha firmado obras ya clásicas como Knives out, Star guitar, Dead leaves and the dirty ground, Come into my world, The hardest button to button o The denial twist. ¡Y menos mal que ahora se dedica al cine y apenas hace nuevos videoclips, o tendríamos que haber creado una lista para él sólo! Entre todos sus trabajos, quizá el más aclamado sea este original y refrescante trabajo de animación casera a base de piezas de Lego que, además, ayudó a poner en el mapa a los White Stripes. Una joya.

FRONTIER PSYCHIATRIST
Kuntz & Maguire, 2001


¿Cómo poner en imágenes un collage sonoro como los de The Avalanches? Respuesta obvia: con un collage de imágenes. Respuesta menos obvia: con la representación de un collage de imágenes. El resultado acaba siendo uno de los videos más locos que se recuerdan, con TODO el universo referencial del grupo y bastantes cosas más reunido en un mismo escenario. Genial. Los mismos autores harían los también loquísimos Danger! High voltage! y Gay bar, con menor repercusión.

FUNKY SQUAREDANCER
R. Coppola, 2004


Metavideo autobiográfico. Si vuestras cabezas no han implosionado ante semejante concepto, dadle al play y disfrutaréis de un video que demuestra que no hace falta demasiado dinero para ser totalmente genial. Uno de los más originales videoclips de la historia, realizado a presupuesto cero por Roman Coppola, a quien en su día ya dediqué un post entero, y que ya había desarrollado la idea del metavideo en Taxloss o el mítico Praise you, éste junto a su entonces cuñado Spike Jonze. De Coppola es también ese homenaje a Tron que es 12:51.

HERE IT GOES AGAIN
Trish Sie y OK Go, 2006


En Youtube cualquiera puede conseguir sus quince minutos de fama, pero pocos pueden presumir de haber construído una carrera sobre ellos. Pocos apostaban por este grupo de Chicago hasta que decidieron ilustrar uno de los temas de su segundo LP, A million ways, con un video grabado por ellos mismos en el que bailaban en un patio trasero una coreografía creada por Trish Sie, hermana del cantante. Fue un éxito inmediato. Pero la bomba estaba por llegar: un nuevo video, igualmente grabado por ellos mismos y con la misma coreógrafa, se convirtió en un auténtico fenómeno, uno de los videos más populares de la historia e incluso se llevó el Grammy al mejor video del año.

HURT
M. Romanek, 2003


Un anciano Johnny Cash tocando en su casa. Un repaso a su vida a través de imágenes de archivo. Y una canción que no ha escrito pero que hace totalmente suya (el propio Trent Raznor, autor original, se confesó fan de esta versión). Y nada más. Eso es todo lo que hace falta para hacer una obra tan conmovedora. Acaba la canción, Cash cierra el piano y uno siente cómo se le pone la carne de gallina, porque sabe que esta es la despedida del músico (fallecería al año siguiente). Mark Romanek consigue capturar toda la emoción y dejarla para la posteridad. Y para dar cuenta de la versatilidad del autor, Romanek también firmó uno de los mejores videos de rap de la década, 99 problems.

IMITATION OF LIFE
G. Jennings, 2001


Garth Jennings ya tenía cierto nombre entre los aficionados al videoclip tras haber dirigido el genial Coffee & TV para Blur, pero fue con este trabajo para R.E.M. con el que se consagró definitivamente. Un pequeño fragmento de vida de unos segundos que, a base de un loop que reproduce una y otra vez la escena, y a base de zooms que fijan la atención en unos personajes o en otros, nos hace ver la tremenda cantidad de historias que se producen en apenas unos instantes. Una genialidad. Posteriormente Jennings se ha dedicado más bien al cine (Guía del autoestopista galáctico, El hijo de Rambow), aunque todavía sigue haciendo videoclips como Lost cause, And I was a boy from school o A-Punk.

KNIGHTS OF CYDONIA
J. Kahn, 2006


Joseph Kahn es uno de los más solicitados directores del mundillo del videoclip. Habitual realizador de videos de alto presupuesto, ha trabajado con casi todos los superventas (U2, Ice Cube, Eminem, Backstreet Boys, Christina Aguilera, Mariah Carey, Britney Spears, Moby, George Michael, Lady GaGa y muchos, muchos otros) pero quizá por ello su obra se ha limitado en demasiadas ocasiones a muestrario de bailes y caras bonitas de estética moderna y apariencia elegante, quedándose sin el reconocimiento popular que sí han conseguido otros colegas. En esta década se ha encargado de videos tan reivindicables como Gravel pit, Cherry lips, We are all made of stars, Without me, Get yourself high, Always, Womanizer o Waking up in Vegas, pero quizá su momento más brillante fuera este falso western post-apocalíptico de la Europa del Este, capaz de condensar en unos minutos y con gran sentido del humor todo lo imprescindible de las películas de género.

LIVE WITH ME
J. Glazer, 2006


Jonathan Glazer se erigió en los 90 como uno de los grandes nombres de la era del videoclip de autor, con obras tan emblemáticas como Karmakoma, Karma police o Rabbit in your headlights, pero en la presente década se ha prodigado poco, dividido entre su carrera en el cine (Sexy beast, Birth) y sus (multipremiados) trabajos publicitarios. Pese a ello en esta década aún le ha dado tiempo para dejar videos como el interesantísimo (por atípico) A song for the lovers, el reciente Treat me like your mother o este desasosegante vídeo en que se nos hace testigos de cómo una chica tira su vida por el desagüe a base de alcohol. Conmovedor.

PLASTER CASTS OF EVERYTHING
P. Daughters, 2007


La trayectoria ascendente de Patrick Daughters parece señalarle como un director a seguir. Tras el aclamado Maps ha seguido realizando videoclips durante años con resultados tan buenos como Title and registration, 1234 o el colosal Wrong. Pero quizá su mejor trabajo fuera esta pesadilla esquizofrénica de carreteras nocturnas y apariciones fantasmagóricas, con ecos de Lynch, los Coen y Jonathan Glazer.

PORK & BEANS
M. Cullen, 2008


¿Cómo llamar la atención con un video cuando la era Youtube ha inundado el mundo de ellos? Fácil: si no puedes con ellos... ¡únete a ellos! Así que Weezer y Matthew Cullen (autor de otros videos tan interesantes como Girl o Dashboard) deciden reunir en un mismo video a todos los fenómenos interneteros que pueden, y encima lo hacen con gracia y para ilustrar una de las mejores y más pegadizas canciones del grupo. El resultado sólo se puede calificar como algo mítico. Y es un éxito: no sólo el video es aplaudido y se lleva un Grammy, sino que el single se convierte en el más vendido de la historia del grupo.

SIXTEEN MILITARY WIVES
A. Stewart-Ahn, 2005


La política internacional equiparada a las relaciones de instituto, con sus luchas de egos, sus envidias, sus abusos y, en fín, todo tipo de infantilismos irracionales e inmaduros. Una deliciosa pequeña comedia autoproducida por la banda, que repetiría posteriormente con el mismo director en O Valencia, con inferiores resultados.

SONNE
J. Heitmann, 2001


Perversión del cuento clásico y de su tradicional iconografía disneyana asociada. Blancanieves como perdición de los enanitos. Droga. S/M. Tensión sexual. Una genialidad a la vez icónica e iconoclasta. Quizá ahora pueda parecer algo obvia pero no lo era tanto en aquel momento. Jörn Heitmann, director poco conocido pero de dilatada trayectoria profesional en videoclips y anuncios en Alemania, pone aquí en imágenes una de las más extravagantes ideas visuales del grupo, con el que posteriormente ha trabajado hasta en cinco ocasiones más (incluyendo Ich will, Ohne dich o el autoparódico Keine lust).

STRESS
R. Gavras, 2008


La vida en los suburbios de París y la violencia como método para combatir el aburrimiento (o el stress de una vida sin futuro). Pero no se puede ser espectador inocente. Estar ahí metido al final se acaba pagando. Un video muy controvertido, como no podía ser de otra manera viniendo de Romain Gavras, hijo de Costa-Gavras y formado haciendo documentales sociales de bajo presupuesto, y autor también de Signatune, otro brillante retrato suburbano.

VIDRAR VEL TIL LOFTARASA
Arni & Kinski, 2001


Aunque el maravilloso Agaetis Byrjun se había convertido en su tarjeta de presentación en el mercado internacional, Sigur Ros no tuvieron que mirar fuera de Islandia para encontrar una iconografía visual perfecta para su música. Dos directores locales, hoy muy cotizados pero entonces aún empezando, Arni & Kinski, se encargaron de filmar esta historia sobre la relación entre dos chicos en la Reykjavik de los 50, con actores en su mayor parte no profesionales y cameos de los miembros del grupo. El resultado es un video conmovedor que, cuando acaba, te deja desconsolado. Años después los mismos autores les firmarían también Glósoli, otro video inmenso.

WEAPON OF CHOICE
S. Jonze, 2001


¿Es el hombre el que baila o es la música la que lo hace bailar? En cualquier caso, el bailecito de Christopher Walken es uno de los grandes momentos del videoclip de la década, una de las últimas perlas de Spike Jonze antes de centrar su carrera en el cine (con gran éxito, además) y de que sus incursiones en este campo se hicieran mucho más esporádicas (aunque no por ello menos acertadas, como Y control, Ride, Triumph of a heart o Flashing lights).

WHAT'S A GIRL TO DO
D. Wilson, 2007


Uno de los más prometedores directores británicos es Dougal Wilson, realizador publicitario que también ha demostrado su talento en el campo del videoclip. Su cantidad de aciertos es arrolladora: Breathe me, Tribulations, Take me back to your house, Don't let him waste your time, Happiness, Life in technicolor y, por supuesto, el provocativo Satisfaction. Pero quizá el mayor impacto lo obtuvo con este trabajo fantástico y siniestro que realizó para Bat for Lashes, de cierta influencia donniedarkiana. Una carretera nocturna, una chica, espíritus animales en bicicleta... ¿y por qué después del accidente hay dos más? Arrebatadoramente fascinante.

WHERE'S YOUR HEAD AT?
Traktor, 2003


El colectivo sueco Traktor se dio a conocer a finales de los 90 por sus spots originales y subversivos y, aunque la mayor parte de su producción sigue perteneciendo a dicho campo, fue en esta década cuando probaron su capacidad en el campo del videoclip. Su momento más celebrado sería esta pesadilla de monos y mad doctors, pero no hay que olvidar otros trabajos como Ya mamma, Baby's got a temper, Plug it in o The yeah yeah yeah song, todos cargados de surrealismo trágico existencialista.

WHO'S GONNA SAVE MY SOUL
C. Milk, 2008


Gnarls Barkley siempre han cuidado mucho la calidad de sus videos (encontraréis casi todos ellos en los enlaces de más abajo, de hecho). Y en esta ocasión, para uno de sus temas más conmovedores, llamaron a un reconocido realizador como Chris Milk (The golden path, Ocean breathes salty, Jesus walks, Doesn't remind me, Touch the sky), que les construyó este muy peculiar retrato de una ruptura, en el que incluso se permite dejar en segundo término la canción para poner unas impagables líneas de diálogo. Brillante.

Y éstos han sido los veinte elegidos, pero había muchos más donde escoger. No debería olvidarse a grandes autores como Jonas Akerlund (Come undone, Wake up call, Pussy), Richard Ayoade (Fluorescent adolescent, Standing next to me, Oxford comma, eso además de ser uno de los protagonistas de The IT Crowd), Chris Cunningham (Rubber Johnny, Sheena is a parasite), Sophie Muller (Murder on the dance floor, Trouble, I won't change you, Bleed like me, Smile), Rozan & Schmeltz (We are your friends, Everything is borrowed, Sanctuary), Keith Schofield (When I wake up, Toe jam, Let love rule, Heaven can wait), Floria Sigismondi (She said, Untitled #1 (Vaka), Obstacle 1, Blue orchid), Jon Watts (Stepping off, Wonderful night, The joker, Wolf like me, Oh Mandy), Marc Webb (I'm not okay (I promise), Dare you to move, Bad day, Helena, The ghost of you, Perfect situation) o W.I.Z. (Whatever happened to my rock and roll, Babalon A.D., Empire, The view from the afternoon, The angry mob, Sirens); animadores como H5 (Remind me, Twist), Shynola (Pyramid song, Go with the flow, Good song, Move your feet, E-pro, Strawberry swing) o Adam Jones, guitarrista de Tool que suele encargarse también de sus complejos videos (Schism, Parabola, Vicarious); o incluso cineastas reconocidos acercándose ocasionalmente a la experiencia, como Jared Hess (We will become silhouettes), Wong Kar-wai (Six days), Guy Ritchie (What it feels like for a girl) o Edgar Wright (Blue song).
También merecen mención muchas otras obras: collages visuales como Crazy (R. Hales), Take me out (J. Odell), This fire (Style war) o D.A.N.C.E. (Jonas & François); collages tipográficos como Ya no sé qué hacer conmigo (C. Gutiérrez); ilusiones ópticas como OK (P. James); espectáculos de marionetas como He's frank (N. Ball); fiestas coloristas como B.O.B. (D. Meyers); coreografías etílicas como Do you want to (D. Martel) o Elephant gun (A. Har'el); falsos documentales como Smiley faces (R. Hales); homenajes como The dark of the matinee (C. Hopewell) o Walk away(S. Lyon); parodias como (Drawing) Rings around the world (P. Romhanyi), Bad day (T. Hope), Hey ya (B. Barber), Daft Punk is playing at my house (C. Cairns) o See Fernando (A. Tanner); sátiras animadas como Shoot the dog (2DTV); gamberradas subversivas como U don't know me (M. Kirkby); comedias protagonizadas por Zack Galifianakis (el barbas de Resacón en Las Vegas) como Not about love o Can't tell me nothing (ambos de M. Blieden); bombas de buen rollo como High tide (B. Rollason); sueños románticos como Her morning elegance (O. Lavie, Y. Nathan & M. Nathan); historias de amor clásicas como You belong with me (R. White); historias de amor diferentes como A sorta fairytale (Sanji), Leave before the lights come on (J. Hardwick), Peacebone (T. Saccenti) o incluso Witch's wand (S. Cudmore & M. LeBlanc); tragicomedias surrealistas como Drink to moving on (Ramon & Pedro); pequeños dramas como Strange days (W. Morrison) o The scientist (J. Thraves); tragedias como I gave you (M. Pescitelli); historias inquietantes como Off the record (J. Schreier), Take me to the ballroom (Zombieduck), When I grow up (M. de Thurah) o The numbers song (T. Cohen); pesadillas como Believe (Dom & Nic) o Prime time of your life (T. Gardener); muestras de ciencia-ficción vintage como Going on (W. Morgan); nuevas vueltas de tuerca a los tópicos de la serie B como Handsfree (If you hold my hand) (T. Bellinger) o I'm confused (S. Coffey); universos marcianos como Wanderlust (Encyclopedia Pictura); minipelículas como Make me bad (M. Weisz) o Testify (A. Mandler); culebrones por entregas como Trapped in the closet (R. Kelly, J. Swaffield y V. Mignatti); o, directamente, largometrajes como Interstella 5555 (K. Takenouchi) o Friendly fire (M. Civetta), de los que enlazo tan sólo el video correspondiente a una canción.
Y, para acabar, también hemos tenido buen producto nacional. Lo de Juan Antonio Bayona fue impresionante, con videos como Ni en broma, Tú sigue así, Lucifer, Por siempre tú y yo o el ya mítico Cuando zarpa el amor, hito instantáneo, mejor videoclip español de siempre y pasaporte para iniciar por fín su carrera en el cine. Pero aparte Bayona, el resto se ha visto lastrado por las limitaciones económicas de un mercado tan cerrado como el de la industria musical española, que no es que impida realizar un video decente, pero sí sostener económicamente de manera continuada a los profesionales que deberían realizarlos. Aun así, Marc Donés fue llamado por Alanis Morisette a quien le gustó mucho su video para Bonito; y se han realizado obras tan dignas como la animación de Max para Y además es imposible o las ocurrencias de Kike Maíllo para Manos de Topo (El cartero, Es feo).
Y, bueno, seguro que me dejo alguno importante... pero con toda la cantidad de videos que he enlazado, vais a tardar meses en verlos todos, así que seguramente nadie se dará cuenta. Espero que hayáis disfrutado de este resumen. Próximamente, más.