martes, octubre 11, 2011

Sopitas de cebolla


Lo más grande que ha pasado en la blogosfera en mucho tiempo. ¡Mi hermana se ha montado un blog de comida! Por ahora apenas ha empezado, pero en cuanto descubráis sus recetas de repostería os va a encantar.

jueves, septiembre 29, 2011

35


Otro año más viejo y algunas canas más. Lo de todos los años.

miércoles, septiembre 28, 2011

Jugando un poco más

Hace ya un par de años aproveché el mes de septiembre para echar un vistazo a lo que se estaba haciendo en el mundillo de las aventuras gráficas amateurs, que a veces nos sorprende con auténticas joyas, y de aquello salió este post en el que me dio tiempo a recomendar unas cuantas aventuras. Pero otras se me quedaron en el tintero. La idea era que cuando hubiera jugado a las suficientes haría otra entrada comentándolas, pero después de jugar unas cuantas más me cansé un poco de tanta aventura y la verdad es que desde entonces no me he acercado demasiado al género, salvo por una viciada al Jack Keane el verano pasado.
Por ello, este post quedó a medio escribir y aplazado sine die, hasta que lo he encontrado de nuevo y me he dicho que, aunque con sólo tres recomendaciones queda un poco escasito, la verdad es que los juegos merecían la reseña aunque fuera con un par de años de retraso. Y ya de paso aprovecho para recuperar la entrada y darle un poco más de vidilla al blog.

BEN THERE, DAN THAT
Parodia del género de las aventuras gráficas en el que dos descerebrados personajes (el escritor y el programador del propio juego, por cierto, lo que da lugar a un par de buenos chistes metalingüísticos) regresan a casa tras una improbable aventura en las selvas del Perú y, para relajarse, intentan ver un rato la tele. Por desgracia, está estropeada y, lo que es peor, su intento de repararla les llevará a ser abducidos por unos maquiavélicos aliens de los que deberán escapar a través de una extraña red de puertas a otras dimensiones. Humor británico enloquecido y brutal con influencia de un clásico como Sam & Max. Muy divertida. Tiene una secuela no freeware con los mismos protagonistas viajando en el tiempo, que se vende junto a la edición especial de este juego, lo que hace que ahora mismo no esté seguro de si este juego sigue disponible para descargar gratuitamente o no. ¡Es lo malo que tiene recuperar reseñas de hace dos años, que pueden quedar desfasadas! En cualquier caso, bastante recomendable. A fin de cuentas, no muchas veces habréis tenido que atravesar un portal dimensional en el culo de una vaca, ¿verdad?

ADVENTURE: THE INSIDE JOB
Otro homenaje al mundillo, en esta ocasión más serio, con las aventuras de una agente del servicio de seguridad que cuida de que todo vaya bien en el mundo de las aventuras gráficas; ella misma es un personaje de un juego que fue cancelado en su día y nunca llegó a ver la luz. A través de pantallas de otros bien conocidos juegos (incluyendo pantallazos hiperpixelados en EGA de los tiempos de las aventuras clásicas pioneras de Sierra) la protagonista deberá cumplir misiones tan importantes como por ejemplo colocar una bola de bolos en una habitación de Day of the Tentacle para evitar una paradoja temporal. Sin embargo, entre unas y otras misiones irá tomando cuerpo una amenaza muchísimo mayor... que podría incluso acabar con las aventuras gráficas para siempre. Simpática y repleta de guiños que el buen aficionado sabrá apreciar, aunque quizá sea demasiado lineal.

THIS GAME
Un juego que realmente me sorprendió. En principio no parece gran cosa. Un vendedor que llega a casa de una anciana con serios síntomas de demencia a tratar de venderle un contrato para una compañía de móviles y queda atrapado en la casa sin poder salir. El juego no parece, en principio, ser muy diferente de esas miniaventuras en las que un personaje debe salir de una habitación. Pero de repente avanzas un poco y se producen un par de giros de guión que le dan una nueva dimensión a la aventura. Los gráficos son cutres, el desarrollo del juego a veces se hace un poco repetitivo y los puzzles no son especialmente brillantes, pero a nivel de historia es difícil sacar un mayor partido a un mapa y un elenco de personajes tan pequeño.

Y ya está. Simplemente unas pequeñas recomendaciones que tenía por aquí colgadas. Como ya he dicho antes, en esta otra entrada tenéis más, y todos bastante recomendables... por si os interesa.

miércoles, septiembre 21, 2011

Dudas


Y ya que estamos hablando de mangas, otro que me he leído últimamente ha sido Doubt. Un thriller de esos de gente encerrada en una casa con un asesino psicópata, que es un género muy tópico pero que funciona estupendamente cuando el autor lo sabe llevar... y así es en este caso.
Escrito y dibujado por Yoshiki Tonogai, el manga cuenta la historia de un grupo de aficionados a un juego por móvil consistente en que todos los jugadores son miembros de una tribu de conejos, pero uno de ellos es en realidad un lobo disfrazado que se ha infiltrado entre ellos, y los demás deben intentar descubrir al lobo antes de que éste los mate. Tras varias partidas, el grupo de jugadores decide quedar para conocerse en persona y pasar un buen rato juntos. Pero de repente son secuestrados y encerrados en una casa, uno de ellos es asesinado y todo parece indicar que se está llevando la mecánica del juego a la vida real: uno de ellos puede ser en realidad un psicópata que va asesinando a los demás.

La historia tiene como virtud que no se alarga demasiado, tan sólo veinte capítulos que fueron recopilados en cuatro tomos, y eso que por momentos puede parecer que el autor va a caer en el error de estirar demasiado la historia, sobre todo cuando sabes que aún vas por la mitad de la obra y ya ha habido un baño de sangre y quedan tan pocos personajes vivos que no parece que el suspense por saber quién es el asesino pueda sostenerse mucho más. Sin embargo el autor es capaz de mantener la tensión con una sucesión de golpes de efecto (a veces algo tópicos, pero qué más da cuando están bien hechos) que culminan en un estupendo final, digno de una buena película de terror japonesa.
No es que la historia sea perfecta. Los personajes están excesivamente estereotipados, sus acciones no siempre resultan lógicas y el guión deja algunos cabos sueltos. Además no es demasiado original, recogiendo casi todos los tópicos del género. Incluso puede ser previsible cuando has visto o leído mucha obra de este género: mi primer candidato a ser el asesino efectivamente resultó ser el villano de la función. Y hay un par de momentos en que los acontecimientos son un poco confusos. Pero a pesar de todo la lectura engancha, el suspense funciona, es una obra muy entretenida y, en fín, si te gusta este género, se disfruta un montón.
GENIÓMETRO: 3/5 eisners

martes, septiembre 20, 2011

Mentirosos

Fue Henrique Lage quien me descubrió la existencia de esta obra y yo, como buen amante de las historias de timadores, no pude evitar lanzarme a ella de cabeza. Escrita y dibujada por Shinobu Kaitami, Liar Game es básicamente una serie de peleas, con el atractivo de que en ella los puñetazos se han sustituído por el ingenio, la agilidad mental y la habilidad para engañar a los rivales. Los protagonistas participan en una competición de engaños organizada por una misteriosa organización cuyo propósito final todavía no está muy claro pero que parece tener un fuerte componente lúdico, puesto que miembros de dicha organización se divierten observando cómo se desenvuelven los jugadores.
De momento en España han sido publicados cuatro tomos, el último de ellos con un muy original sistema mixto con las páginas en el orden de lectura occidental y las viñetas en el orden de lectura japonés (ironía aparte, dicen que en octubre Planeta sacará la edición corregida para que los que nos lo compramos podamos canjearlo) de los trece editados en Japón (que por supuesto gracias a las bondades de la red he devorado ya). Por el momento se han desarrollado ya la primera ronda (tomo I, la más floja), la segunda (tomo II), una repesca (tomo III), la tercera ronda (tomos IV a VI, de momento en la edición española estamos aquí), una segunda repesca (tomos VII a VIII, quizá la segunda ronda más floja, lo que se acusa más por venir tras una de las más brillantes), una ronda preliminar a la cuarta ronda (tomos IX a X) y, la más reciente hasta ahora, la cuarta ronda (tomos XI a XIII, quizá la más apasionante hasta ahora). A diferencia de otros mangas de éxito no ha sido adaptado al anime (parece ser que a los productores les parece demasiado amoral para un público infantil) pero sí ha dado lugar a dos miniseries y un telefilme de acción real.
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La protagonista de la serie es Nao Kanzaki, una joven estudiante inocente e ingenua, con una honestidad extrema a veces cercana a la estupidez. Un día recibe un paquete de una organización llamada Liar Game Tournament conteniendo 100 millones de yenes y una carta en la que se le incita a robar el dinero que ha recibido otro jugador antes de cierto plazo al tiempo que evita que le roben el suyo. Al final de ese plazo deberá devolver el dinero. Si ha robado el del otro jugador, podrá quedárselo; pero si lo ha perdido, tendrá una deuda de 100 millones con la organización. Por supuesto, siendo la chica tan inocente como es, su competidor le roba el dinero el primer día. Desesperada, acude a pedir ayuda a Shinichi Akiyama, un inteligente timador que acaba de salir de la cárcel tras haber estafado y llevado a la ruina a una gran empresa, en venganza por cómo esta empresa había engañado y llevado a la muerte a su madre.
Akiyama salvará la situación y, poco a poco, él y Kanzaki irán avanzando por las diferentes rondas del juego. Akiyama, que ingresa como participante en la segunda ronda, tiene como objetivo llegar a la ronda final, descubrir quién está detrás del Liar Game y destruírle. Por su parte, Kanzaki, a partir de la primera repesca intenta salvar a todos los participantes del juego, utilizando sus ganancias para pagar las deudas que van contrayendo éstos; Akiyama llega a definirla como "una llave inglesa arrojada contra la maquinaria del Liar Game", y uno de los miembros de la organización la define como "el jugador más peligroso e interesante", por delante de Akiyama y de sus otros grandes rivales.
A medida que avanzan se van encontrando con valiosos aliados y con durísimos contrincantes. El primer gran rival será Yuji Fukunaga, que aparece en la segunda ronda, un hábil y codicioso manipulador que, a partir de la tercera ronda, pasará a convertirse en aliado de Akiyama y Kanzaki. En esa misma tercera ronda aparece el temible Norihiko Yokoya, millonario y admirador de Hitler que no compite tanto por dinero como por su ansia de imponer su dominio a los demás. Es probablemente el rival más brillante con el que se las tiene que ver Akiyama, al menos su igual en cuanto a capacidad estratégica pero con muchos menos escrúpulos a la hora de, incluso, traicionar a sus propios aliados. En esa ronda adquiere una gran rivalidad con Akiyama y Kanzaki, a los que desde ese momento aspira a derrotar. Otro peligroso rival aparece en la cuarta ronda, el viejo Takashi Harimoto, un experimentado manipulador que lidera una secta y que compite junto a tres de sus fieles seguidoras que siguen sus instrucciones sin dudar ni un instante. Su aparición hace que la ronda se convierta en una batalla a tres bandas en vez de la típica confrontación a dos, haciendo de esta ronda la más imprevisible y emocionante hasta ahora, y dejando algunas cuentas pendientes que resolver en las rondas siguientes.
Tras una pausa de más de un año Kaitami ha vuelto al trabajo y parece que la serie va a regresar el próximo enero. Los fans estamos ansiosos.
GENIÓMETRO: 3,5/5 eisners

miércoles, agosto 31, 2011

Biografía de una canción

Gloria Jones era una joven adolescente californiana que cantaba desde muy joven e incluso había tenido un cierto éxito con un grupo de gospel, aún en edad escolar. Pronto sería descubierta por Ed Cobb, ex miembro de los Four Preps, que impulsaría su carrera, le compondría canciones y la llevaría a grabar varios singles. Uno de los primeros, grabado en 1965 cuando la cantante apenas tenía 19 años, sería My bad boy's comin' home, que comercialmente pasaría sin pena ni gloria, pero que en la cara B incluía una canción que con los años se convertiría en mítica:

Los años pasaron. Cobb continuó con una exitosa carrera como compositor y, sobre todo, como productor. Gloria, por su parte, tuvo algunos éxitos, interpretó varios musicales, fichó por la Motown y comenzó a componer para algunos otros artistas de la compañía (incluyendo nombres tan importantes como The Supremes, The Jackson 5 o Marvin Gaye), antes de unirse sentimentalmente a Marc Bolan (con quien tendría un hijo) y unirse a los T-Rex. Ella conducía el coche que tuvo el accidente en que se mató Bolan, quedando ella misma bastante grave, y al no estar la pareja legalmente casada no tuvo derecho a ninguna herencia, perdiéndolo todo y viéndose obligada a volver a América.
Para entonces, sin embargo, ya estaba considerada en Inglaterra la reina del Northern Soul. En 1973 el DJ Richard Searling había conseguido una copia del viejo single en un viaje a América y había popularizado Tainted love en la escena de clubes de Northern Soul, que tan importante sería para el revival mod. Tal fue su popularidad que la propia Gloria regrabaría el tema en 1976, aunque tampoco obtuvo el resultado comercial esperado.
Pero entre los que escucharon la canción en aquellos clubes estaba un joven llamado Marc Almond, que se haría fan de la canción. Poco tiempo después Almond formaría, junto a su colega David Ball, un grupo de synth-pop llamado Soft Cell, que prometía bastante y había firmado un contrato con Phonogram. Pero, pese a cierto éxito en el circuito de clubes y una buena consideración por parte de los entendidos, los primeros singles del dúo no habían sido ni mucho menos un éxito comercial, así que la compañía les dejó entrever que si no conseguían un éxito con su siguiente trabajo les rescindiría el contrato. Y Almond recordó aquella vieja canción que tanto le gustaba. El resto, como suele decirse, es historia.

El éxito de la canción en todo el mundo fue indiscutible. En el Reino Unido alcanzó rápidamente el número uno. En Estados Unidos tardó más en calar, pero acabó alcanzando el núnero 8 en las listas, eso sí, consiguiendo una permanencia entonces record de 43 semanas entre los 100 singles más vendidos. Curiosamente, Almond y Bell no cobraron nada por derechos de autor por uno de los singles más vendidos e influyentes de la década, puesto que como cara B del single habían escogido otra versión (Where did our love go, de las Supremes), de modo que ninguna de las canciones incluídas iba firmada por ellos.
La influencia que tendría esta versión sería enorme. Su éxito abriría el camino al pop de sintetizadores que predominaría en los 80, que unos meses después se consolidaría con el Don't you want me de The Human League. Incluso el video, realizado por Tim Pope (conocido sobre todo por ser el autor de casi todos los videos de The Cure), dejaría su huella, que puede verse en la reutilización de la imaginería clásica decadente en el impresionante video de Relax de Frankie Goes to Hollywood.
Sin embargo, el dúo no conseguiría igualar su éxito y se separaría en 1984. En 1991 publicarían una nueva remezcla de la canción que les había dado fama, con un nuevo video realizado por Peter Christopherson (de quien volveremos a hablar un poco más abajo). Volverían a reunirse en 2001.
Mientras tanto, las versiones de esta canción se multiplicaron, muchas de ellas sin siquiera conocer la original. Una de las primeras y más memorables sería la que realizaría Coil en 1985, para el primer single de la historia destinado a obtener fondos para la lucha contra el SIDA.

Coil era una banda de música experimental formada en 1982, tras la marcha de Psychic TV (grupo de performances artísticas liderado por Genesis P-Orridge) de sus principales impulsores musicales, John Balance y Peter Christopherson, éste último también diseñador del prestigioso y conocido equipo Hipgnosis y realizador de videos musicales. Coil sería una de las bandas más influyentes de la música industrial hasta su desaparición en 2004, a la muerte de Balance, su cantante y principal impulsor, tras caer de un segundo piso.
En esta versión reducen aún más el tempo de la canción para darle un aire extremadamente oscuro. El video, que casa perfectamente con la intención del single, fue realizado por el propio Christopherson, y cuenta con un inquietante cameo de Marc Almond.
A partir de ahí la colección de versiones resulta ya inabarcable, incluyendo nombres tan diversos como Inspiral Carpets o La Unión, que hicieron una versión no demasiado afortunada en español. Pero quizá la más conocida de las versiones recientes sea la de Marilyn Manson:

Realizada en 2001 para la banda sonora de la película No es otra estúpida película americana, no es especialmente memorable y quizá de lo mejor sea la cantidad de cameos del video, en el que aparecen varios protagonistas de la película (incluyendo a Jaime Pressley y Mia Kirschner... ¡yum!) y una buena colección de amiguetes de Manson.
Y para terminar, mencionar una de las versiones más recientes, la de las Pussycat Dolls, que grabaron una versión en su disco de debut en 2005. Este grupo de chicas nacido como homenaje al burlesque y devenido en otra girl band más pero con ligueros tampoco hizo una versión especialmente destacable, ni siquiera mereció ser editada como single, salvo por el hecho de que, en un guiño al maxi-single editado por Soft Cell en 1981 en que se unían ambas canciones, su versión se mezclaba con la de Where did our love go. Aquí he encontrado un video en que hacen otra rendición de la canción:

Y como un grupo de chicas guapas cantando la canción es un estupendo final para este post (y más aún si en la actuación consiguen que el propio Marc Almond les haga la introducción), aquí lo dejo, aunque hubiera podido poner unas cuantas versiones más. Y además no es un verdadero final: la canción es ya un clásico y seguirá habiendo versiones durante muchos años.

martes, julio 26, 2011

Aquellos discos míticos: ¡Fuera!

Hasta ahora en esta sección me había dedicado a comentar discos que en su día fueron éxitos; esos discos que al verlos se nos ponía la sonrisita culpable de decirnos "es verdad, yo escuché esto", con algo de vergüenza pero sin poder evitar recordarlo con aperecio. Pero hoy no va a ser así. Hoy voy a hablar de un disco que pasó sin pena ni gloria de las radiofórmulas a la caja de cassettes de saldo del Pryca, que fue donde yo lo conseguí (¡por cien pesetas!) un par de años después de que apareciera. Hoy el disco mítico va a ser mucho menos generacional que en otras ocasiones, pero puedo asegurar que las sensaciones que provoca en mí son las mismas. A ver a cuántos os suena.

Nadie recuerda a Los Moluscos.
Apenas hay información sobre ellos en Internet. De lo poco que he encontrado es que eran un grupo de finales de los 80 formado por Javier Viroomal (voz), Ramón Temes (teclados), Carlos Pérez-Marsa (guitarra), Ignacio Oliva-Vélez (bajo) y Adrián Martínez (batería), aunque tal vez hubiera un cambio de batería en algún momento.
Hacían punk-rock para adolescentes, como unos Nikis con el volumen más alto pero mucho más inofensivos. Pese a ello (o gracias a ello) consiguieron un contrato con CBS. La multinacional les editó su único disco, ¡Fuera! (1990), producido por Paco Trinidad que era el tío que lo producía todo en España en esos momentos, pero las ventas no acompañaron, y ya no tuvieron una segunda oportunidad. El grupo, al parecer, desapareció después de esta experiencia.
Y es una pena, porque, vaya, su único disco no está tan mal. Eran enérgicos, eran divertidos y las escasas melodías que sabían tocar eran lo suficientemente pegadizas para que no se te hiciera pesado escucharlas en todas las canciones, remedos ramonianos de entre dos y tres minutos. Por desgracia resultaron ser demasiado blandos para el público punk-rock y demasiado duros para las niñas de la época pre-grunge. Además, sus pintas de jevis pijos (no sé si lo eran realmente o fue la imagen que les puso la discográfica para tratar de venderles) y la nada inspirada portada del LP (digna de un combo de rumba gitana) tampoco ayudaron. Grupos mucho menos disfrutables han corrido mejor suerte.
De lo poco que ha quedado de ellos es este video. Un video que tiene su historia, puesto que para promocionarlos la discográfica convocó un concurso para elegir a los dos protagonistas del video (chico y chica) y un guión. Si el resultado parece bastante malo hay que tener en cuenta que el video acabó siendo dirigido por el guionista ganador del concurso. Muy probablemente cuando se escogió a los ganadores la discográfica ya sabía que no estaban vendiendo una mierda y decidió no meter demasiado dinero en el producto final, así que recortaron tanto como pudieron, director incluído. Y esto fue lo que les salió.

Y ahora, analicemos las canciones:
Por favor: El disco se abre con fuerza, con una historia en primera persona sobre una relación obsesiva, ultracontroladora y con la sombra de la violencia de género planeando sobre la canción. Contiene letras que hoy serían totalmente inaceptables: si me entero que te vas con otro, te vas a arrepentir, si te veo pasar a mi lado, te querría violar, quiero verte siempre conmigo, si prefieres vivir. En el contexto, el estribillo por favor, sigue amor, por favor, sigue amor es bastante perturbador.
Doctor: En una de algún modo lógica progresión, la siguiente canción nos presenta al protagonista en la consulta de un psiquiatra, afirmando que su vida va mucho mejor por haber encontrado el amor: He conocido a una chica, la chica más divina, se llama Josefina. Sin embargo, no tarda mucho en resurgir el trastorno bipolar y la confesión de que está con ella sólo porque necesita estar con alguien: La chica es gilipollas, es fea, un poco gorda, siempre huele a cebolla.
Martínez: Martínez se ha escapado, Martínez ya se ha ido, nadie sabe como ha sido, su jefe se ha enfadado porque era un buen esclavo, pero Martínez se ha ido. Abandonando la primera persona, aparece una de las pocas canciones en la que trascienden un poco el humor adolescente para intentar contar algo (sólo) un poco más memorable. La historia de un tipo normal que un día lo abandona todo y desaparece.
Estás muerto: Si te acercas a ella, si sonríes más de la cuenta, si le miras las piernas, estás muerto, ¡muerto! El tema más conocido del disco retoma la primera persona y la temática de amor posesivo y psicopatía. Una combinación perfecta para adolescentes acelerados. No tengo miedo, no tengo nada, yo sólo quiero romperte la cara, darte en los ojos y en los oídos, ahora ya sabes con quién te has metido.
¡Fuera!: Ya te has perdido, por fín te vas, estoy muy bien, déjame en paz. La relación se tambalea y llega a un punto de ruptura. Lo único que quiere el protagonista es estar solo y tranquilo. Posiblemente es significativo que sea ésta la canción que da título al disco.
No tengo tiempo: Hoy tengo prisa, tengo calor, no tengo tiempo para el amor. La excusa del dolor de cabeza convertida en canción, para el tema más flojo del disco, que afortunadamente también es el más corto. Está claro que la relación ha dejado atrás sus mejores momentos y no tiene ya ningún futuro.
Tú qué te crees: Pequeña pausa en forma de medio tiempo que recuerda a Tennessee no sólo en ritmo sino incluso en el estilo de algunos versos, para hacer una colección de reproches que culminan esta trilogía de la ruptura y cierra la primera cara del disco. El estribillo tiene alguna perla: Quieres tener un imbécil que te haga caso, que te diga tonterías y te haga reir, yo no seré ese tipo al que tú buscas, yo te quiero pero no intentes que te haga feliz, yo no seré para tí. No parece que el protagonista haya aprendido mucho sobre en qué consisten las relaciones desde la primera canción, aunque al menos parece que ahora es más pacífico.
Analfabeto sexual: Soy un analfabeto, analfabeto sexual; cuando estoy en la cama, siempre lo hago todo mal. La cara B se abre con un tema de temática ideal para adolescentes de hormonas desatadas, porque además, ¿quién no ha sido analfabeto en esos temas alguna vez? Tras la ruptura, el protagonista decide buscar en otras mujeres la experiencia necesaria para no volver a fracasar: hoy me he espabilado, me he comprado un manual, donde me han enseñado, a no hacerlo todo mal, por fín lo conseguí, al fín voy a ligar, ya sé lo que hay que hacer. Sin embargo, pese a su éxito con las mujeres, no consigue superar su vacío interior, y acaba rehuyéndolas y, de nuevo, buscando la soledad, ripio final incluído: saludo, sonrío y me voy, así no puedo vivir, ya no me llamo Luis.
Alberto Corrupio: Alberto Corrupio era un niño corriente, Alberto Corrupio era un niño sin dientes, le dan en las piernas, le dan en los brazos, le dan en los ojos, le dan en las manos. Regreso a la tercera persona para contar la historia de un niño maltratado que finalmente acaba matando a toda su familia. Un tema bastante serio, lo que pasa es que resulta difícil ver el dramatismo de la historia con este estribillo: un día Alberto tropezó, caca caca caca caca caca culó, de repente todo ha cambiado, y a su padre no le ha gustado, ¿qué le ha pasado a nuestro Albertito?, ya no es el mismo, ya no es el mismo, ha cambiado por completo, es obsoleto, es obsoleto. Por cierto, la melodía más desvergonzadamente ramoniana del disco; imposible escucharla sin esperar que en cualquier momento gritaran "hey, ho, let's go".
Caraculo: Por si no había suficiente con el "caca caca caca culo" de la canción anterior, aquí tenemos un tema que explicita su humor caca culo pedo pis desde el mismo título. Como "Txus" de La Polla Records, es la historia de un tipo que se emborracha y busca pelea en los bares, pero con menos gracia: su cara de culo se ha vuelto a rebotar, la espuma de su boca ya no le deja hablar, no atiende a sus amigos, no atiende a la razón, su cara de culo ya no puede parar.
Acné: Y para que no se nos olvide que este disco tiene un tono adolescente la siguiente canción es una divertida y acelerada sucesión de viñetas sobre el acné y el cuidado de la piel. No sé si es una versión, pero es la única canción que no firma ninguno de los miembros del grupo. Es también de lo mejor del disco, con versos tan irresistibles como éstos: grano verde en la barbilla, y otro seco en la frente, aunque es la misma espinilla, cada grano es diferente.
Puedes: Puedes no estar viejo, sólo un poco tieso... Se acerca el final del disco y las canciones ya están de bajón. Ésta está dedicada a un amigo (¿podría tratarse del protagonista de las primeras canciones?) que ya no sale de juerga con el grupo sino que se queda recluído en casa. Algo que ellos achacan a que se está haciendo viejo, aunque también creen que no es excusa suficiente para no seguir saliendo con los amigos de vez en cuando. Aunque hay que reconocer que para dar ánimos de esta manera casi mejor que lo hubieran dejado correr: tus ojillos no brillarán como antes, es lo normal, tu pellejo se arrugará, no te asustes, es natural.
No más alcohol: Y finalmente, tras la juerga nocturna con los amigos y ahogar las penas en alcohol, llega la mañana siguiente a ajustar cuentas y cerrar el disco, nuevamente en forma de medio tiempo. Hoy tengo resaca, tengo dolor de cabeza, el ruido me machaca, hoy ya no más copas, tengo la lengua gigante, no cabe en mi boca. El colofón lógico a tantos excesos.
FRIKÓMETRO: 3/5 averías