
Bueno, pues me voy a ir de vacaciones un par de semanas, así que no creo que me pase por aquí hasta después de Reyes… Para celebrarlo, aquí os traigo mi top 5 de películas navideñas. Que conste que la lista ha sido realizada un poco apresuradamente, por lo que puede que me haya dejado alguna película importante que en ese momento no se me haya ocurrido. Y que he descartado películas que transcurren en Navidad pero cuyo tema central es otro. Por cierto, destacar entre éstas la Navidad frenética de La jungla de cristal y la Navidad inquietante de La ciudad de los niños perdidos (en ésta, en especial, la habitación abarrotándose de Papás Noeles y el concierto fallido del malvado a los pequeños me parecen muestras magistrales de lo aterradores que pueden llegar a ser los iconos navideños). También me parece memorable el cuento de Navidad que cierra Smoke...
Pero, en fin, si se trata de hablar del espíritu navideño, estas son las elegidas.
5.- CUENTO DE NAVIDAD (1938). El cuento de Charles Dickens ha conocido numerosas versiones y variantes. Ésta es la clásica, pero también debería recordarse el mediometraje animado de Disney (con el Tío Gilito y Mickey Mouse) y, de las recientes, la cómica Los fantasmas atacan al jefe (1988), con un extraordinario Bill Murray y unos cuantos gags memorables.
4.- PLÁCIDO (1961). Un clásico del cine español. Nunca dejará de maravillarme cómo pudo superar la censura. Uno de los más inteligentes y vitriólicos ataques contra la sociedad de la época y la hipocresía navideña. Una sátira que no deja títere con cabeza. Sí señor, Berlanga y Azcona eran grandes...
3.- DE ILUSIÓN TAMBIÉN SE VIVE (1947). Un clásico. Si hay una película que ejemplifique el espíritu de la Navidad, es ésta. Un viejo que cree ser Papá Noel y consigue arreglar la Navidad y los problemas de los que le rodean. La cuestión no estaba en si realmente era o no quien afirmaba ser, sino en el modo en que su influencia sacaba lo mejor de las personas. Su horrendo remake la malinterpretó totalmente.
2.- PESADILLA ANTES DE NAVIDAD (1993). Un clásico reciente. Tim Burton vampiriza a los también geniales Henry Selick y Danny Elfman para llevar a cabo una extraña asociación de ideas: la sublimación del espíritu navideño a través de los iconos de Halloween. Una maravilla.
1.- ¡QUÉ BELLO ES VIVIR! (1946). La obra maestra del genial Frank Capra. Un ángel sin alas tratando de salvar a un buen hombre que está al borde del suicidio. No soy de los que lloran viendo películas, pero os aseguro que ver a James Stewart corriendo por las calles gritando “¡Feliz Navidad! ¡Feliz Navidad!” hasta llegar a su casa y abrazar a su mujer y sus hijos, y que luego lleguen sus amigos a ayudarle... leñe, es que se me cae la lagrimita sólo de recordarlo.
En fin, pues esto ha sido todo. Volveré en enero.
¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!


































Con ustedes, la oficina del Festival en el hotel. Detrás de ese mostrador estaba el caos...
Nuestra mesa para recoger el voto del Premio del Público en el Auditorio.
Nuestro proyeccionista titular en un momento de respiro en el hall de la sala de la CAI en el Paseo de las Damas. Si hay alguien a quien el Festival explota y putea año tras año es a este hombre.
Risi, alma del departamento de programación y factótum de la célebre sección de la Caspa, charlando con Miki, uno de nuestros presentadores habituales.
Aquí me tienen junto al gran Alejandro Tejería, actor de culto que se llevó el premio al Mejor Actor por Éramos pocos, pese a que Borja Cobeaga, su director, le decía "¡Pero si es un personaje secundario!". Me estuvo contando su interesante punto de vista sobre el sentido de la vida, lo que confirma que los mejores filósofos del mundo son los actores cómicos.
Pero para grande, Ciro Altabás, un tío muy majo que además se llevó varios premios (entre ellos el de Mejor Corto Aragonés en Cine) con su divertida y kevinsmithiana DVD, una de las pelis más frikis a concurso.
En medio de la gala me llamaron porque tenía que subir a recoger un premio por alguien que no había venido. Cuando yo subía al escenario, bajaba Elsa Pataki, muy guapa y alegre, morena y, bueno, sí, es más baja de lo que parece. Le habría pedido una foto, pero en ese momento tenía que entrar a escena. Después al bajar no encontraba la salida, y fui vagando por los camerinos, pero en lugar de encontrar a la Pataki me encontré a los voluntarios del Festival descansando con un buen montón de platos de catering. Me quedé con ellos y me puse morado. ¿A quién le importa la Pataki si a cambio tienes tortilla, queso y chorizo ibérico?
Aún me fui luego con el Director del Festival a ver si podía alcanzar a la actriz para conseguir una foto, pero al pobre, con el follón, se le escaparon los VIPs y casi se queda sin cenar. Así que me quedé sin foto, pero da igual. Ni siquiera me gusta mucho la Pataki. Sólo la quería por fardar.
He aquí yo de nuevo, junto a Sergio Barrejón, un gran guionista que llevaba los premios a pares.
Una imagen poco común: yo rodeado de mujeres. Me ocurre menos veces de las que desearía.
En plena fiesta con Jonás, el diseñador y webmaster del Festival. No pone muecas, es que es así. O, bueno, al menos siempre sale así en las fotos.

