miércoles, septiembre 12, 2007

Para tí que eres retro

Si eres de los que sigue los Greatest Hits, o Bizácoras, o simplemente eres uno de esos internautas a los que les gustan los buenos blogs (en cuyo caso, no tengo muy claro cómo has llegado aquí), seguro que te sonará el nombre de Raúl Minchinela, alias Raúl Sensato, responsable del (estupendo) blog No recomendable.
Autor polifacético, preocupado por la pereza de los internautas del siglo XXI a la hora de afrontar la lectura de sus textos, ha decidido desarrollar un nuevo proyecto, un videoblog en el que poder desarrollar sus mensajes de una forma audiovisual y con referencias audiovisuales: una nueva forma de hacer un blog. En sus propias palabras: "Reflexiones de Repronto pretende parar la cinta en ese breve momento en el que el espectáculo deja entrever detalles que hablan de nosotros. Pretende hacer columnismo audiovisual apoyándose en lo audiovisual. Y pretende hacerlo entretenido."
Y vista la introducción, desde luego promete.

Así que ya sabes.
¡Acepta el retro de Repronto!
La emisión comienza a final de septiembre.

miércoles, septiembre 05, 2007

Oye, que ya


A lo tonto, a lo tonto, pasan los días, y uno ni se entera. Y mira. ¿Sabéis el Festival de Cortometrajes del Escorial (Escorto)? Sí, ése del que ya he hablado varias veces, que he hecho algún spot que otro, y que incluso me dieron un premio el año pasado. Pues resulta que la segunda edición empieza hoy, y un poco más y no me acuerdo de decirlo.
Yo me pasaré por allí viernes y sábado, que seguro que se repite el buen rollo y ambiente festivo del año pasado. Lo que dudo que se repita es el premio, pero opciones hay, porque, a lo tonto, a lo tonto, resulta que ¡soy finalista del concurso de Espots! La verdad es que está muy complicado repetir, hay varios spots tan completamente geniales que ni habiendo más premios voy a rascar bola. Claro que si en la proyección veo que la gente disfruta con mi spot, ya tendré premio suficiente.
Nos vemos por allí.

martes, septiembre 04, 2007

Grindhouse Weekend II


Era evidente que después del buen sabor de boca que me dejó el visionado de Planet Terror, en cuanto se estrenase Death Proof, la segunda mitad del díptico Grindhouse, iba a correr a verla. Además, la firma de Quentin Tarantino se ha convertido ya en una garantía. Y, efectivamente, Death Proof merecía la pena.
En realidad, Death Proof tiene poco que ver con Planet Terror, aparte de recrearse en el recuerdo y reconstrucción de la serie B setentera y utilizar, con mayor o menor acierto, los defectos del soporte como recurso. Uno puede especular con el hecho de que la película de Tarantino y la de Rodríguez son tan diferentes que, en realidad, casi es hasta positivo el verlas en sesiones separadas: el ritmo intencionadamente irregular de Death Proof poco tiene que ver con esa montaña rusa de emociones fuertes casi rayanas en el absurdo en que se erigía Planet Terror. No es de extrañar que, en general, al público ávido de diversión salvaje y despreocupada al que gustó la de Rodríguez, le decepcionara la de Tarantino. Pero que nadie se confunda: Death Proof no es aburrida en absoluto. El problema es que demasiada gente entró al cine esperando ver bien otro Kill Bill, bien un Planet Terror aún mejor. Y esta película no era nada de eso.
Death Proof es, efectivamente, una película menos divertida que Planet Terror. Pero no por fallida, sino porque es, desde el momento de su concepción, mucho más seria. A diferencia de Rodríguez, Tarantino no se aleja de la realidad, no deja al espectador una distancia de seguridad para poder ver la brutalidad de la escena desde una perspectiva humorística. Por el contrario, Tarantino acerca al espectador a la brutalidad de la historia, retrasando todo lo que puede el momento inevitable en el que el psicópata de la cinta (un gran Kurt Russell) entra en acción, acercando al público a la vida de las protagonistas a través de esos diálogos aparentemente banales que él escribe como nadie (que alguien me explique por qué ningún crítico parece haberse dado cuenta de lo buenos que son los diálogos de esta película), hasta que, finalmente, destapa la caja de los truenos (no por casualidad a través de una significativa mirada cómplice a cámara del psicópata) y no sólo da al espectador lo que éste esperaba, sino bastante más, llegando al punto de cortar la respiración con una espectacular secuencia de choque que ya ha pasado, por mérito propio, a la historia del cine. En suma: que allí donde Rodríguez divierte, Tarantino conmociona.
Y luego, en una segunda mitad de película mucho más adrenalínica, pero también con más concesiones al espectador, remata la faena con una espectacular secuencia de persecución (bien hecha, pero más típica de lo que los críticos tarantinófilos parecen dispuestos a reconocer) en la que, de repente, y para goce del espectador, cazador y presas invierten su papel para dar su merecido al malvado y culminar una lectura simbólica a varios niveles que otros críticos más sesudos que yo han explicado ya mejor; yo, personalmente, lo único que pensaba era que estaba disfrutando de la acción como un enano.
Tarantino aprovecha la excusa del Grindhouse no tanto para hacer un divertimento menor y un homenaje a un tipo de cine, que era la premisa, como para hacer, una vez más, una película de autor, de nuevo con todas sus constantes (brillantes diálogos, excelente banda sonora, digresiones, referencias a la cultura pop de derribo, mantenimiento de la tensión a base de retrasar los momentos culminantes de la acción, y experimentación estructural). Desde luego Death Proof no es su mejor película; es irregular, rebosa cabos sueltos (es intencional, pero unos funcionan mejor que otros) y tiene un final abrupto en el que, al menos para mi gusto, se echa de menos un epílogo. Pero sí tiene algunos momentos dignos de entrar con letras de oro en su filmografía. Esa colisión que culmina la primera parte de la película es increíble, impresionante, tremenda. Y la escena en la que el Especialista Mike convence a Butterfly para que le haga un baile sexy, en la que él ejerce un poder de seducción que no parecía tener a pesar de que es evidente que a ella no sólo no le atrae, sino que le da miedo... joder, esa escena es de las mejores que ha hecho nunca Tarantino, una de las más intensas; me encanta. Y los diálogos son tan brillantes como siempre. Y los actores... bueno, todo el mundo ha hablado de las actrices y no seré yo el que niegue que están todas impresionantes (mis favoritas son Vanessa Ferlito y Mary Elizabeth Winstead, además, claro, de esa Zoe Bell a la que Tarantino regala un papel a medida para que sea por una vez la protagonista)... pero si hay alguien que se come la pantalla cada vez que le enfocan, es Kurt Russell, que saca con nota el reto de un papel con muchos más matices de los que parece: su personaje puede ser seductor, aterrador o patético a lo largo de la película, según la situación.
Resumiendo: que Tarantino ha vuelto a hacer una película de Tarantino, de nuevo destinada a ser controvertida. Una de esas películas que (como Jackie Brown, como Kill Bill) son recibidas con división de opiniones y a las que el paso del tiempo acaba situando en un lugar de honor en la memoria. ¿Obra menor? Puede que sí, pero ¡ojalá todas las obras menores tuvieran la cantidad de aciertos y hallazgos que tiene ésta!
FRIKÓMETRO: 4/5 averías

martes, agosto 21, 2007

El maratón más largo del mundo

¡Hoy un post ligerito, que es verano!
¡Y allá van de nuevo!
Una vez al año, a principios de septiembre, se corre en la región vinícola de Médoc, al norte de Burdeos, una de las más descacharrantes pruebas deportivas del mundo: el Maratón de Médoc. A pesar de que la prueba tiene el recorrido estándar de cualquier maratón (42,195 km) está considerado el maratón más largo del mundo. La mayor parte de los participantes no consiguen acabar la prueba, y otros pueden llegar a tardar más de doce horas. A pesar de lo cual la prueba recibe anualmente miles de solicitudes de participación de las que sólo 8000 afortunados consiguen ser seleccionados, pasando los restantes a una lista de espera.
Y, ¿qué es lo que hace tan especial esta carrera?
Oh, su recorrido, sin duda.
Avituallamiento
Un recorrido especialmente seleccionado a través de los hermosos paisajes de la región, a través de estrechos caminos entre enormes viñedos y de hermosos pinares.
Y de cincuenta châteaux estratégicamente diseminados por el recorrido, en los que los competidores pueden detenerse a catar gratuitamente los vinos de la región.
De veintidos puntos de avituallamiento en los que los corredores pueden saciar su sed con más vino.
De otros veintiun puntos de degustación y avituallamientos especiales en los que se puede acompañar el vino con quesos y embutidos de la región.
Y además, 25 grupos musicales que jalonan el recorrido animando a los corredores con todo tipo de ritmos.
Y además, la mitad (creciente) de los participantes y espectadores van disfrazados.
Y además, al día siguiente se realiza una jornada de recuperación, un paseo a pie de 9 kilómetros de degustación de vinos y celebración gastronómica.
Teniendo en cuenta las eses que acaban haciendo los participantes, no extraña que la prueba, creada en 1984, se haya ganado el apelativo de "maratón más largo del mundo".
Definitivamente, estos franceses sí que saben hacer deporte.
¡Venga, chicas, un poquito más!

lunes, agosto 20, 2007

Grindhouse Weekend

Bueno, esta semana pasará a los anales de mi vida por la acumulación de cine basura que pude disfrutar. Impresionante.
El viernes quedé con unos amigos para ir a ver la primera mitad del díptico Grindhouse: Planet Terror.

Por alguna extraña razón Robert Rodríguez no gusta a los críticos; sin embargo la mayoría de sus películas me provocan una catarsis de diversión. Eh, vosotros, los críticos muermos, los que no sois capaces de disfrutar de una película sin guión o los que preguntásteis cómo hacía la chica para pretar el gatillo de su metralleta ortopédica, ¡esta película no es para vosotros! Pero si sois de los que, como yo, os lo pasásteis en grande con Abierto hasta el amanecer y aporreásteis la butaca de la risa en El mexicano (estoy trabajando en un post para reivindicar esta menospreciada película), os lo aseguro, vais a disfrutar.
Guión, lo que se dice guión, no hay demasiado, pero eso es lo de menos. A estas alturas de su carrera la gente ya debería asumir que el guión sólo le sirve a Robert Rodríguez como excusa para rodar las escenas que quiere hacer y pasárselo en grande, y en esta película llega al paroxismo con el ya spoileadísimo gag de la sustracción de uno de los rollos de película. Todo es, como en los cartoons clásicos de la Warner, una pura sucesión de nonsense gags. ¿Hay alguna justificación para la pistola de jeringuillas que lleva la enfermera en la liga? ¿Alguna razón argumental para el "momento Señor de los Anillos"? ¿Es siquiera coherente la batalla final? ¡Demonios, no! ¡Pero es divertido!
Homenaje y carta de amor al cine, pero no escrita desde la platea al modo de un Godard, un Fellini o un Woody Allen, sino desde el gallinero, desde las destartaladas butacas del cine de barrio o las polvorientas estanterías del fondo de un videoclub, Rodríguez ha conseguido lo único que siempre ha pretendido: concentrar en una película toda la sustancia y diversión, todo lo que mola, todo lo que de críos nos contábamos unos a otros en el cole de la última película que habían puesto en el video comunitario. Mezclando los clásicos de zombis con John Carpenter, sazonando con ideas a cuál más gamberra, diálogos chulos, chicas guapas, frikismo (¡Naveen Andrews! ¡Michael Biehn! ¡Josh Brolin!) y cameos geniales (Tarantino y Bruce Willis), Rodríguez se permite incluso torpedear la corrección política del blockbuster medio (¡mueren niños y perros!) y actualizar la psicosis apocalíptica clásica (esa emotivamente zetosa explicación de Bruce Willis, momento memorable) para hacer una película mucho más disfrutable que los últimos productos supuestamente espectaculares de Hollywood. Ni Cuatro Fantásticos ni hostias.
En resumen: pura diversión. A mí me supo a poco.
FRIKÓMETRO: 4/5 averías

Ah, y además la peli viene con un trailer que merecería por sí sólo una reseña. "Machete". Brutal. Qué pena que con la división de Grindhouse en dos nos hayan escamoteado otros trailers que tampoco tenían desperdicio.

Pero el jueves, un día antes de ver esto, el mismo amigo (¡hey, Adrián!) con el que había quedado para el viernes me llamó y me dijo si quería ir a ver otra frikada aún peor: la Sesión Doble de Terror que Manga Films se ha sacado de la chistera para tratar de dar vidilla comercial a dos productos que parecían destinados a no tener demasiado futuro en taquilla. Sabiendo que el viernes es el día de los estrenos y que esta sesión doble de basura iba a volar de la cartelera, no dudé en apuntarme a la fiesta.

La sesión comenzaba con Desmembrados. No sabía nada sobre esta película, pero resultó ser una divertida comedia de terror. Un grupo de compañeros de trabajo, ejecutivos de una empresa de armamento, que van a una casa del bosque en la Europa del Este a hacer unas jornadas de convivencia y jugar al paintball, y acaban siendo cazados por alguien que acecha en los bosques. Vale, el argumento no tiene gran cosa de novedoso, pero tiene gags realmente memorables, con un estilo de humor típicamente británico. No es Zombies party, pero sí es una película que merece la pena ver. Una grata sorpresa. Os he puesto el trailer pero, eh, bueno, te chafa algún chiste; lo mejor es que no le deis al play y la veáis a ciegas, como yo, para sorprenderos.
FRIKÓMETRO: 3,5/5 averías



La segunda parte de la sesión la ocupaba la neozelandesa Ovejas Asesinas, cuyo trailer había sido un éxito en la red hace unos meses. Una serie de experimentos genéticos para obtener un nuevo tipo de oveja que produzca lana de calidad acaban, por culpa de un ecologista con excesivo entusiasmo, desembocando en una catástrofe que deberá intentar evitar un protagonista ovinofóbico. La película no sólo convierte a las pacíficas ovejas en criaturas asesinas, sino que además da una vuelta de tuerca al mito del hombre-lobo creando los hombres-oveja. Con un humor mucho más grueso y facilón que la anterior, y un desarrollo de personajes casi inexistente, baja el listón respecto a su compañera de sesión, pero aun así te puedes echar unas risas, aunque en varias (demasiadas) ocasiones te ríes más de la película que con la película. Digamos que todos esos fallos de película mala de que se sirve Planet Terror como recurso, ésta los comete de verdad. Pero, bueno, si te gustan las zetosidades puedes disfrutarla. Me he tragado directos a video muchísimo menos divertidos.
FRIKÓMETRO: 1,5/5 averías


(Bueno... sí, vale, ya sé que jueves y viernes no es realmente fin de semana, pero... ¿a que como título queda mejor?)

martes, agosto 14, 2007

Julay Greatest Hits

He vuelto... ¡y traigo los hits del mes pasado, que ya tardaban! Ha costado un poco porque a las obras en casa siguió una lamentable rotura del disco duro que, por suerte, no ha tenido consecuencias graves... En fín...
¡Dale duro, Felipe! ¡Dale!
Bueno, creo que con la imagen no hace falta explicar ni cuál ha sido el tema del mes ni cuál es mi postura respecto a la estúpida decisión de secuestrar la publicación y prohibir la reproducción de su portada. Para que ninguno os quedéis sin ejemplar, aquí podéis bajároslo, por si que no lo habéis visto aún.
Pero, bueno, corramos un tupido velo sobre la vergonzosa noticia y veamos qué más ha habido este mes en la blogosfera circundante, que ha sido mucho y bueno...

1. La gente de Milinkito seleccionó los grandes momentos musicales del cine español. Imprescindible.
2. Viruete nos recordó la existencia de la revista Al Ataque y de la trilogía de Eduardo Manospenes.
3. El Higronauta nos informó sobre ciertas curiosas sanciones de Tráfico. Y ya de paso analizó el clásico Yo conmpré una moto vampiro.
4. Pussy Galore nos regaló dos interesantes posts sobre asesinatos de niños y gemelos en el cine. Ojo, hay spoilers.
5. Hernán Casciari reflexionó sobre el problema de las series con niños y analizó con buen criterio la publicidad de equipos de fútbol.
6. Aberron nos regaló una breve historia de los paseos espaciales. Además, entre otras cosas, también nos descubrió el observatorio más alto de Europa y nos habló del Salto del Ángel (con un video que corta la respiración).
7. En Anfrix, Beat Boy siguió construyendo una historia de los dibujos animados, mientras que Oli nos habló de la erupción de Toba.
8. En Cosas de Frikis, Adbar Sabbar Jenkins seleccionó sus escenas más mejores del cine (desde su punto de vista, claro), Kimota nos hizo un top-7 de monstruos gigantes y Cannonball nos ofreció un top-7 de videojuegos de zombis
9. Y ya que estamos con las listas... El Dr. Benway elaboró un top-10 de robots
10. Absence nos regaló un pedazo de post sobre los Astro Zombies. Y también nos contó la impresionante historia de Gary Stollman.
11. Henrique Lage analizó plano a plano una escena de Paranoia Agent.
12. SnifoAzufre nos habló de Troll 2. Probablemente, la segunda peor película de la historia. Y su socio KeScI nos habló de Ator el Poderoso. Como postre.
13. Ferre desmenuzó Short ride in a fast machine. Interesantísimo.
14. Jake nos mostró el modus operandi de diez ladrones.
15. Noel se curró un top-10 de eventos de Harry Potter en la cultura popular, en dos partes.
16. En Pixel y Dixel encontramos la exposición y reflexión de la (ya famosa) historia de los presos bailarines de Filipinas.
17. Kahlo nos descubrió una colección de momentos eróticos del cine español.
18. AGAF nos enchufó un puñado de baladas metaleras.
19. Roski nos hizo un pequeño apunte de las teorías sobre el viaje en el tiempo. Y sigue desarrollando su historia de los videojuegos.
20. Thehardmenpath razonó lo bueno de la ficción televisiva española respecto al resto del mundo, que también lo hay.
21. Moisés y Marisa nos hablaron de storyboards.
22. Raúl Sensato nos enlazó unos tebeos del gran Harvey Kurtzman.
23. Tones siguió dando razones para adorar Blanco Humano: aquí la quinta entrega, y aquí la sexta.
y 24, un número muy apropiado para el tema que cierra la lista: vimos en Vaya Tele que TV Guide hizo su lista de las veinte mejores series de culto de la historia. Bastante discutible, pero para empezar un debate y hacer algún descubrimiento no esta mal.

Y además, la blogosfera zaragozana celebró el Día de Fernando Esteso. Hacía falta. ¿Se puede pedir más?

Pues sí: un bonus.

martes, julio 24, 2007

Stand By

necesitaba las vacaciones, ya me estaba apagando
Bueno, por unos días no esperéis ver demasiado por aquí. Estoy de vacaciones y además tengo obras en casa, así que de momento no voy a poder actualizar el blog.
Pero prometo volver con fuerza: ¡Un disco mítico que casi nadie ha oído entero! ¡La defensa de una película denostada por todo el mundo! ¡La maratón definitiva! ¡Esto sigue sin ser la MTV! ¡La celebración de la Semana de la Fotocopia! ¡¡¡Y diez mil elefantes!!!
Próximamente, en este blog.
Feliz verano.