jueves, mayo 27, 2010

Lo que pasó, pasó


De acuerdo, el final ha sido controvertido. No se han atado todos los cabos y el tono pastelón y místico de los últimos minutos ha dejado descontentos a muchos seguidores. Pero habría que ser un necio para no darse cuenta de hasta qué punto Perdidos ha sido grande. Ha creado un estilo y una mitología que ya son historia de la cultura del siglo XXI. E incluso a pesar de sus detractores, el episodio final ha sido muy bueno y completo, salvo por esos diez últimos minutos, cerrados curiosamente con una última escena perfecta que cerraba el círculo abierto en la primera escena de la serie. De la grandeza de esta serie da fe que al día siguiente concluía otra serie mítica de esta época dorada de la televisión que hemos tenido, 24... y el eco mediático obtenido ha sido muchísimo menor.
Internet ha hecho mucho bien a la discusión y culto de la serie, pero al final ha provocado también un tal vez justificado pero también injusto estallido contra su final. Es cierto que no se han explicado todos los cabos sueltos. ¿Y qué más da? No tenían por qué hacerlo, en realidad. Tampoco lo hicieron las dos series-referente a las que más se ha comparado. David Lynch cerró Twin Peaks, no sin cierta actitud desafiante (aunque aún no se lo habían comunicado, ya sabía que no habría una tercera temporada), con un episodio abiertamente surrealista (¡el agente Cooper entraba en otra dimensión y acababa poseído por una versión malvada de sí mismo!) y plagado de cliffhangers (una explosión, un asesinato, ¡un mensaje extraterrestre!) destinados a no resolverse nunca. Y qué decir del último episodio de El prisionero, un episodio que Patrick McGoohan no tenía pensado (su intención parece ser que era acabar con un final abierto al cierre del penúltimo episodio), pero que se vio obligado a escribir y realizar a toda prisa, tanta de hecho que los parlamentos de algunos de los participantes fueron improvisados; el resultado fue un episodio abiertamente radical, provocador y surrealista que en vez de resolver los enigmas de la serie acababa embrollándonos aún más (ay, esa mítica revelación de la identidad del Número Uno que tantas discusiones e interpretaciones ha provocado). Ambos finales dejaron descontentos a algunos seguidores e hicieron estallar la cabeza a otros, pero hoy son leyenda, y a mí personalmente me encantan.
Los creadores de Perdidos no se han atrevido a un final tan radical, y se puede discutir sobre si la idea que vertebra toda la última temporada (cuya verdadera naturaleza era revelada sólo en este último episodio) era lo suficientemente buena. Para mí (y para muchos) no lo era, y quizá por ello ésta ha sido probablemente la temporada más floja de la serie. Pero aun así en su último capítulo nos han dado una buena mezcla de aventuras, acción, sorpresas, reencuentros y despedidas emotivas: un chute de emociones extremas en vena que, aunque en un primer momento resultó un tanto decepcionante porque las expectativas eran enormes, mejora cuanto más lo paladeas. No nos han dado lo que queríamos, pero nos han dado mucho.
Y aunque es verdad que en las dos últimas temporadas los creadores parecen haber perdido un poco el norte y no saber muy bien hacia dónde debían tirar para resolverlo todo (de hecho han preferido no hacerlo a cambio de conseguir sorpresas e impactos mayores en el público), lo único que queda es darles las gracias por estos seis años de emociones.
Namaste.

lunes, mayo 10, 2010

Qué sucedió el 10 de mayo de 1995

¿Quince años han pasado ya? Qué viejo me siento de repente...

Hace quince años estaba en mi primer año de universidad. Con cuatro horas de clase por la mañana... y una por la tarde. Esto no habría sido demasiado fastidioso de no ser porque tenía que utilizar la línea 42 (de sinuoso recorrido) y cada viaje entre mi casa y la facultad suponía tres cuartos de hora de autobús (que se redujeron a casi la mitad cuando tres años después inauguraron la línea 20). Esta clase era de filosofía y, a causa de su horario, se convirtió en la asignatura con mayor absentismo estudiantil a la que asistí en toda la carrera. Debían cursarla unos cien alumnos y la mayoría de los días apenas acudía una decena (y yo era de los que iban). Un día, de hecho, el profesor suspendió la clase porque sólo habíamos aparecido tres personas. Pero el record lo tiene el día del que hoy se cumplen quince años; un día en que ni yo aparecí. Al parecer el profesor sólo sonrió y comentó a la única alumna que había aparecido: "vencido por el fútbol..."
Hoy hace quince años salí de casa demasiado nervioso como para ir a clase a escuchar lecciones de filosofía, así que decidí saltarme la clase y tranquilizarme a base de una buena sesión de cine. Y me fui al cine Fleta (hoy cerrado) a ver una película de la que había oído hablar bastante bien: La última sedución. Un neo-noir de John Dahl con Linda Fiorentino bordando una de las mejores femmes fatales de siempre, y que recomiendo fervientemente.

Y a la salida, me reuní con unos cuantos amigos para ir a ver el gran acontecimiento. El partido.
Porque hace quince años el Real Zaragoza jugaba la final de la Recopa. La primera final europea que jugaba desde 1966, que es como decir que era la primera vez que lo hacía para dos generaciones de seguidores. Y contra el Arsenal, vigente campeón, nada menos.
Y qué gran equipo tenía el Zaragoza entonces. Tenía una plantila un poco corta, lo que probablemente le impidió aspirar a mayores metas, pero su equipo titular era capaz de superar a cualquier equipo grande, y si no que le pregunten al Barcelona, al que le sacaron los colores en varias ocasiones en pleno apogeo del Dream Team. Había ganado la Copa el año anterior (sufriendo en la final ante un encerrado Celta), había rozado la Supercopa (no le bastó meterle cinco al Dream Team en el Camp Nou) y había aguantado en la lucha por la Liga hasta febrero, fecha a partir de la cual centraron sus esfuerzos en Europa.
La delantera rebosaba calidad con los desequilibrantes Pardeza e Higuera (éste jugó tocado toda la temporada, lo que le impidió rendir al deslumbrante nivel del año anterior) junto a un joven delantero centro de inmensa calidad, Esnáider, a quien se llevaría el Real Madrid al año siguiente para no alinearlo y a quien su mala cabeza probablemente impidió convertirse en la estrella que tenía condiciones para ser. Su centro del campo era hábil y con llegada, con el segundo mejor organizador de la liga en aquellos momentos (después de Guardiola), Aragón (a quien a día de hoy sigue el equipo buscando un sustituto) y un media punta llegador de tanta calidad como pundonor, Poyet, a los que acompañaba un tercer jugador que en principio era el actual entrenador Gay, pero que, tras la grave lesión de éste que prácticamente acabó con su carrera (similar caso al de Franco, excelente medio centro que fue la figura del equipo hasta su lesión dos años antes y que aún estaba en plantilla, pero ya sin la chispa de antaño), acabaron turnándose el canterano García Sanjuán, medio prometedor que acabó como comodín y jugador número doce, y el muy técnico Nayim, actual segundo entrenador, que en unas horas iba a convertirse en un mito. Su defensa tenía gran proyección ofensiva, con el lateral derecho que mejor subía al ataque de España, Belsué (estaba tan en forma que dejó en el banquillo al mismísimo Cafú), con el siempre seguro Solana a la izquierda, y con una de las parejas de centrales con mejor salida de balón de la historia de la liga, Aguado y Cáceres. Quizá lo menos estelar fuese la portería, donde se alternaban el veterano Cedrún y el joven Juanmi, buenos porteros ambos aunque un poco irregulares, éste último (que años después llegó a internacional) se había hecho con el puesto de titular en los últimos meses pero en el último momento no pudo jugar (oficialmente se lesionó poco antes de empezar el partido, pero luego corrieron rumores de que había sufrido un ataque de ansiedad en el vestuario). Era un equipo de juego espectacular, alegre y ofensivo (quizá a veces incluso demasiado, si hubieran cuidado un poco más su defensa habrían ganado más títulos). El año anterior, por ejemplo, habían establecido el record de goles a favor de toda la historia del club.

Pues nos fuimos a verlo. El primer tiempo, bastante malo por cierto y con el Zaragoza jugando nervioso y sin la frescura habitual, lo vimos en un bar. Hasta que a uno de los presentes le entró hambre y, entre que no llevaba dinero, que su casa estaba en la calle de al lado y que además el personaje en cuestión cuando tenía hambre era capaz de vaciar una nevera (sus desayunos consistían en un bocadillo hecho con una barra de pan entera), acabamos en su casa.
Y probablemente fuera casualidad, pero tras el descanso el partido fue mucho mejor. El Zaragoza empezó a jugar a su nivel. Esnáider marcó un golazo, los ingleses empataron, hubo un penalti a Pardeza no pitado en el minuto 89 y a la prórroga. En la prórroga, como en la segunda parte, dominio del Zaragoza. Un remate de Aguado que sacan entre Seaman y el poste. Pero no hay goles.
Y en estas que llega el minuto 119 y todo apunta a los penaltis. El guardameta del Arsenal, Seaman, es un especialista, dice alguien con pesimismo. Yo respondo que Cedrún también, a fin de cuentas paró el decisivo el año anterior en la final de Copa. Varios amigos aprovechan para ir al baño antes de que empiecen los penaltis. Otros van a la cocina a por algo de beber. Total que aguantamos ante la tele tres personas, sin mucha confianza en que pase nada.
Porque cuando faltan veinte segundos, en fútbol, no puede pasar nada. ¿No?

Saque de puerta. Un balón rebotado. Le cae a Nayim.
¡Pásala, pásala!
Baaaah. Tenía que haber pasado al hueco, hombre. ¿A dónde va desde ahí?
Coño, pues no va mal.
Coño, que va.
¡¡COÑO, QUE VAAAA!!
¡¡¡¡JODER, QUE LA HA METIDO!!!!
¡¡¡¡GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOLLLLLLLLLLLLL!!!!
Saltos, jolgorio, gritos. La locura. Los que estaban en el baño y la cocina que vienen preguntando qué pasa. Aunque ya saben qué pasa. Como para no enterarse. Gritamos por la ventana. Acaba el partido. Salimos a la calle. Vamos a la Plaza España. Vamos de bares. Zaragoza entera es una fiesta. Hasta los no futboleros lo celebran. Un título así siempre es para celebrarlo, pero si viene de un modo imposible en el último minuto y para una ciudad poco acostumbrada a estas celebraciones, es una catarsis.
Y así, aquel día hoy hace quince años quedó para la historia.


¡Y hasta los ingleses lo han utilizado para hacer chistes! Básicamente a costa del Arsenal y de Seaman y para beneficio, sobre todo, de los aficionados de uno de sus grandes rivales londinenses, el Tottenham, club en el que jugó Nayim durante varios años antes de volver a España para jugar en el Zaragoza.

¡Qué grande fue aquello! Pena que ahora mismo no esté el equipo dándonos tantas alegrías... Ya bastante que este año no bajan.

(Y como siempre... a los que veáis esto vía Facebook, meteos a la entrada original para ver los vídeos)

miércoles, abril 28, 2010

Regreso a Palestina

No sé si es posible decir algo nuevo sobre Joe Sacco. Quizá no sea uno de los autores más influyentes, ni de los que vienen a la cabeza a los fans a la hora de recordar a sus favoritos, pero sin duda es uno de los más importantes. A fin de cuentas, ha llevado el cómic al terreno del reportaje periodístico (¿o ha sido al revés?) con excelentes resultados. Palestina, Gorazde: zona protegida o El mediador son lecturas más que recomendables. Pero su última obra es la mejor de todas.
Notas al pie de Gaza parte de unos acontecimientos que la historia oficial parece haber obviado, dos matanzas realizadas por el ejército israelí en la franja de Gaza en 1956, de las que el autor tuvo noticia en su primera visita a la zona (la que le sirvió para realizar Palestina). La obra se divide entre la narración de estos hechos, y la estancia del autor en la zona para desarrollar su investigación sobre los mismos. Si con lo primero contemplamos el horror de la matanza y la siembra de unas profundas semillas de rencor, con lo segundo asistimos al día a día actual de los palestinos de la zona y comprobamos cómo los episodios de violencia (tiroteos, casas derruídas, asesinatos selectivos) se han convertido en algo terriblemente cotidiano.
Un libro de los que te agarra y no te suelta, y que incluso te corta la respiración en algunos momentos. Impresionante.
GENIÓMETRO: 5/5 eisners

miércoles, abril 21, 2010

Nuevas aventuras (reprise)

Se ve que a estas edades a todos se nos va la pinza con ideas absurdas. Otros dos colegas y ex-burzeros, el Jio y Dani Frame, estrenan nuevo proyecto, uno del que llevaban hablando años pero que siempre quedaba aplazado y que ya pensábamos que nunca estrenarían. Señoras y señores, bienvenidos a Insulsia.

domingo, abril 11, 2010

Nuevas aventuras


Vuelta a la acción, con nuevo proyecto en marcha... Ahora nos ha dado por juntarnos unos cuantos veteranos de Burz y montarnos otra vez un fanzine, ya sabéis, para divertirnos y recordar viejos tiempos y esas cosas... De momento ya tenemos blog y página en facebook, los contenidos ya irán llegando... De momento he hecho una historietilla para tratar de explicar por qué hacemos esto. Estad atentos.

sábado, marzo 20, 2010

La década en veinte discos

Aunque aficionadillo, mi especialidad no es la música, así que hacer una lista resumen de los mejores discos de la década me parecía absurdo, más teniendo en cuenta mi desconocimiento de géneros enteros como el hip hop o la música electrónica que nunca he seguido porque nunca me han gustado demasiado y en los que, aunque puedo reconocer grandes canciones, sería totalmente incapaz de valorar todo un LP por la razón de que no podría escucharlo entero sin hastiarme. Además las nuevas tecnologías han favorecido que se preste más atención a las canciones sueltas que a los discos como conjunto (¿de cuántos discos he escuchado sólo los singles y un par de canciones que no me han enganchado lo suficiente para seguir escuchando el disco entero?) y que estén al alcance discografías completas de grandes de la historia del rock que, ejem, en general han centrado más mi atención que los grupos de actualidad.
Así que he decidido hacer la lista de los discos que más me han gustado a mí personalmente, por más que haya cientos de álbumes que cualquier crítico con conocimiento de causa escogería ante que muchos de los que veréis aquí. Por supuesto, esto hace que la lista se centre sobre todo en el pop de guitarras, haciéndola incompleta como resumen de la década en lo musical, pero probablemente resulte un resumen bastante ajustado de quién he sido yo en esta década, al menos parcialmente. Además hay muchos más nombres que todavía estoy descubriendo, porque yo rara vez descubro un disco en el momento sino que suelo hacerlo con retraso, y ésa es probablemente la razón por la que la lista tiene muchos discos de la primera parte de la década y muy pocos de la última.
Y sin más dilación, aquí está la lista. (Pulsad sobre las portadas para ver a los grupos tocando alguno de los temas del disco).

AND THEN NOTHING TURNED ITSELF INSIDE-OUT (Yo La Tengo, 2000)
Yo La Tengo son el típico grupo que la crítica siempre pone bien pero que se me hace bastante pesado para aguantar un disco entero. Pero con el cambio de siglo hicieron una obra maestra absoluta que no sólo me podía escuchar de un tirón, sino hacerlo varias veces seguidas. ¿La clave? Bajaron las revoluciones y aumentaron la intensidad emocional. Hicieron un disco tan enorme que después no es que no hayan podido superarlo, es que ni siquiera lo han intentado.

COSTELLO MUSIC (The Fratellis, 2006)
Nada demasiado original en un disco que coge prestado el descaro y la energía de los Libertines o los primeros Supergrass y lo sazona con coros futboleros y estética de burlesque, pero cuando el resultado es tan disfrutable, tarareable, bailable y divertido, lo de menos es si la receta era propia. El disco que despierta mi lado más hooligan.

CRIPPLE CROW (Devendra Banhart, 2005)
En la década del resurgir del folk y los cantautores ha destacado una figura fundamental, la de Devendra Banhart. La crítica lo adoraba, aunque a mí sus primeros discos se me hacen un poco monótonos. Con este disco, sin embargo, todo cambia, sus influencias sesenteras se hacen más patentes, su sonido se amplía y se hace más accesible. Y las canciones son inmensas.

DAISIES OF THE GALAXY (Eels, 2000)
En los 90 construyó su carrera, en esta década ha construído el mito. Mark Oliver Everett, alias Mr. E, núcleo y motor de esa banda ya sin más miembros fijos que son los Eels, entrega regularente nuevas colecciones de canciones que oscilan entre la genialidad o, en sus momentos más bajos, lo simplemente notable. Quizá no sea éste su disco más recordado, ni el más alabado por la crítica, pero para mí fue la introducción a su particular universo y sigue siendo mi favorito.

FEAST OF WIRE (Calexico, 2003)
Miembros de Giant Sand y base rítmica de alquiler para bandas de todo tipo, Joey Burns y John Convertino aún tuvieron tiempo de fundar Calexico como proyecto paralelo a finales de los 90. Pero a medida que iban editando discos, la calidad y repercusión de éstos iba en aumento eclipsando incluso la de su banda de origen. El salto definitivo lo dieron con éste, su cuarto álbum de estudio, un extraordinario cruce de rock fronterizo con arreglos de mariachis cuyo éxito les haría abandonar definitivamente otros proyectos para centrarse en éste.

FOLD YOUR HANDS CHILD, YOU WALK LIKE A PEASANT (Belle & Sebastian, 2000)
Cuando apareció este disco, la crítica se dividió entre los que pensaban que era el mejor trabajo de los escoceses y, el grupo mayoritario, los que pensaban que era un paso atrás respecto al nivel mostrado en sus anteriores LPs. Bien, pues a éstos últimos yo les digo: que os den, es culpa vuestra que ahora me aburran. Por vez primera Stuart Murdoch dejaba a sus compañeros meter mano en tareas compositivas e incluso vocales, pero la mala acogida del disco causó disensiones (saldadas con un par de bajas) e hizo que Murdoch recuperara el timón a partir de Dear catastrophe waitress, ganando coherencia pero perdiendo capacidad de fascinación. Y el caso es que para mí habían entregado su mejor colección de canciones, en el punto justo entre el pop pausado y el minimalismo sonoro de sus discos anteriores y el eclecticismo y la producción más comercial de los posteriores.

FRANZ FERDINAND (Franz Ferdinand, 2004)
Y hablando de escoceses, de repente aparece este cuarteto de Glasgow y hace que todo el mundo se mueva a su ritmo con un disco extraordinario de pop bailable, melodías tarareables y ritmos irresistibles. Uno de los grandes discos de debut de una década repleta de grandes discos de debut. Y con uno de esos singles que marcan una época.

GULAG ORKESTAR (Beirut, 2006)
El jovencísimo Zach Condon saltó a la palestra con una mezcla entre el pop de autor americano y las fanfarrias balcánicas, sin olvidar ciertos toques de chanson francesa y mariachi mejicano que desarrollaría más en subsiguientes trabajos. Editado en una pequeña compañía desconocida, el boca a boca internetero le convirtió merecidamente en una de las revelaciones del momento. Un disco excelente repleto de canciones estupendas.

KID A (Radiohead, 2000)
Recuerdo que cuando apareció los críticos lo odiaron. Que qué cojones era eso, que dónde estaban los aciertos de OK Computer, que por qué había tanto sintetizador y tanta programación en vez de las viejas guitarras, que si Radiohead habían perdido el rumbo... El tiempo, sin embargo, pone a cada uno en su lugar, y eso ha ocurrido con este disco, que iba creciendo a cada escucha hasta erigirse en uno de los discos más respetados e influyentes de la década, y conformando con su hermano pequeño Amnesiac (nacido de las mismas sesiones pero editado unos meses después) un díptico insuperable.

THE LIBERTY OF NORTON FOLGATE (Madness, 2009)
Nadie podía esperar mucho más de Madness. Los británicos habían dominado las listas de ventas con una inmejorable colección de singles a principios de los 80, pero a estas alturas de su carrera, tras una separación y una posterior reunión, sin un disco de material nuevo desde hacía una década y con un último disco, de cinco años antes, totalmente de versiones, lo único que se esperaba ya era que editaran un trabajo como mucho digno tratando de evocar sus momentos de gloria.
Error. Madness todavía se guardan ases en la manga. Y así, en un momento de su carrera en que la mayoría de grupos ya están viviendo de rentas, ellos han grabado el que posiblemente sea el mejor disco de su carrera. Impresionante.

LA MECANIQUE DU COEUR (Dionysos, 2007)
Un paso más allá del álbum conceptual, Mathias Malzieu escribe libros y luego junto a su grupo realiza los discos que les ponen banda sonora. Así lo hizo en su anterior LP, Monsters in love, que musicaba un libro que era una serie de relatos, y obtuvo tan buenos resultados que se decidió a probar con una novela. Este disco para mí fue todo un descubrimiento, las canciones son muy buenas, los arreglos excelentes, y además al parecer la novela se está vendiendo estupendamente y está a punto de llevarse al cine.

THE MOLDY PEACHES (The Moldy Peaches, 2001)
Con su mezcla juguetona de minimalismo folk y actitudes punk, The Moldy Peaches nunca se tomaron demasiado en serio a sí mismos. Tanto Adam Green como Kimya Dawson habían iniciado ya sus propias carreras en solitario y las proseguirían posteriormente. Sin embargo, entre 1999 y 2004 tuvieron tiempo de colaborar en este glorioso divertimento dejando a sus espaldas un escaso (además de este LP, dos maquetas, un single y una recopilación de rarezas) pero arrollador legado. Se separaron amistosamente para volver a dedicarse a sus carreras individuales, y no les va mal.

ORTOPEDIAS BONITAS (Manos de Topo, 2007)
Fue mi novia la que me descubrió este disco, y la verdad es que, una vez superado el primer shock que supone enfrentarse a esa voz sobreactuada hasta el llanto chillón, acaba uno enganchado a sus historias de amor a base de sufrimiento, a sus imágenes bizarras casi surrealistas y a sus intentos de alejarse de los formatos más habituales de canción. Varios temas de este disco han acabado en mi repertorio de lo que canto cuando me ducho, y con eso queda dicho todo.

PICARESQUE (The Decemberists, 2005)
Con su elegante pop-folk y unas composiciones totalmente narrativas, auténticos relatos breves en verso con ambientación de época en la mayor parte de las canciones, The Decemberists han logrado hacerse un hueco en la escena musical internacional. Todos sus discos son altamente recomendables, pero acaso sea su tercer trabajo el más redondo. Yo con este los descubrí. Luego escuché los demás hasta convertirme en total y rendido fan.

STORIES FROM THE CITY, STORIES FROM THE SEA (PJ Harvey, 2000)
La PJ Harvey atormentada de los 90 dejó paso con el nuevo siglo a una PJ Harvey más feliz y rockera, pero en absoluto menos intensa. Otro disco sin desperdicio. Curiosamente, sus trabajos posteriores me dejan bastante frío.

TORMENTA DE RANAS (Pauline en la Playa, 2001)
Mar y Alicia Álvarez formaban parte de las garajeras Undershakers, otro grupo que me gustaba bastante, pero deseosas de probar otros estilos crearon Pauline en la Playa como proyecto paralelo... y la cosa funcionó tan bien que finalmente se centraron en él y se disolvió el grupo madre. Tras un buen EP de debut su primer LP fue este impresionante trabajo de pop suave y acústico con aproximaciones al jazz y la bossanova y elegantes arreglos de vientos y cuerdas. Como unas Vainica Doble de juguete.

UNIDAD DE DESPLAZAMIENTO (Los Planetas, 2000)
Tras firmar el mítico Una semana en el motor de un autobús tenían difícil superarse. Pero los granadinos estaban en su mejor momento, y su cuarto LP fue un disco excelente, lleno de buenas canciones, grandes singles y esa mezcla habitual suya entre la rabia y la ternura. Después la pérdida de frescura les llevaría a una progresiva decadencia de la que saldrían a base de arrimarse a palos flamencos. Pero ésa es otra historia.

WE LOVE THE CITY (Hefner, 2000)
Hefner, "Britain’s Largest Small Band", una de las debilidades del reputado DJ John Peel, ya habían editado un par de discos y un buen número de singles cuando los descubrí con este LP, una joya de pop exquisito e introspectivo que me convirtió en fan... exactamente durante un año: lo que tardaron en editar un decepcionante cuarto álbum repleto de experimentos poco afortunados con la electrónica que, además, fue el preludio de su disolución.

WHATEVER PEOPLE SAY I AM, THAT'S WHAT I'M NOT (Arctic Monkeys, 2006)
Energía juvenil, buenas canciones y una buena base de fans forjada a base de innumerables conciertos a lo largo de Inglaterra y de una bien utilizada página en MySpace llevaron a este cuarteto de Sheffield de la nada al todo en unos pocos meses. Antes de editar su primer LP la prensas musical británica ya les saludaba como the next big thing. Pero, para variar, esta vez acertaban. Lo de menos es que estos cuatro imberbes firmaran el disco más rápidamente vendido de la historia del pop británico; lo importante es que hicieron un álbum magnífico, con canciones excelentes y varios singles arrebatadores.

WHITE BLOOD CELLS (The White Stripes, 2001)
Personajes destacados del mundillo musical esta década ha habido unos cuantos, pero si centramos el foco en el rock destacará especialmente el nombre de Jack White. No sólo ha conseguido llevar al estrellato la más reducida formación de grupo de rock posible, sino que ha desarrollado varios interesantes proyectos paralelos. Aunque el single definitivo que les llevaría a la cima no vendría hasta su siguiente trabajo, el punto de explosión fue sin duda su extraordinario tercer LP, 16 temas sin desperdicio, pura inspiración y sin la sobreproducción de sus siguientes obras, más elaboradas y menos lúdicas.

MENCIÓN ESPECIAL:
ÁGAETIS BYRJUN (Sigur Rós, 1999)
Si no está incluído en la lista es porque su fecha oficial de lanzamiento es 1999. Aunque de eso sólo se enteraron en su Islandia natal. El resto del mundo no supimos de su existencia hasta un año después, ya dentro de la década que nos ocupa, cuando el eco que había conseguido semejante discazo había trascendido de tal manera que fue editado internacionalmente. Una maravilla atmosférica y de largos desarrollos sonoros que te hace flotar por otros mundos de la primera a la última nota.

Pues hala, con este recorrido por lo que había en el interior de mis oídos a lo largo de estos años creo que se puede cerrar esta serie de resúmenes de la década. Faltaría uno literario, pero todavía estoy descubriendo autores con décadas de retraso como para escoger lo mejor de los últimos años, así que probablemente lo dejaré pasar. ¡Espero que lo hayáis disfrutado!

sábado, marzo 13, 2010

Diciembre-Enero-Febrero Greatest Hits


Bueno, como estoy muy liado estos días esta vez un resumen cortito, pocos enlaces pero eso sí, muy jugosos. Cada vez hay menos, bien porque muchos blogueros abandonan (los blogs han pasado de moda ante el empuje de nuevas redes sociales, me temo), bien porque algunos se han especializado hasta el punto de que destacar una sola de sus entradas más allá del conjunto tiene poco sentido. De lo primero da cuenta, de todas formas, la limpieza que he realizado en la columna de la derecha. He borrado enlaces a blogs que llevaban muchos meses sin actualizar o que han sido, directamente, abandonados. ¡En fin! Me pregunto cuánto aguantaré yo aún con este juguetito.
Pero, bueno, a lo que vamos. Lo más destacado que he encontrado últimamente en la blogosfera ha sido esto:

1. Aberrón la lió parda al destapar que Stonehenge era falso. Y es que en el resto del mundo siguen celebrando su Día de los Inocentes en las fechas equivocadas y cada 28 de diciembre se tragan algún hoax procedente de nuestro país. Y como dijo hace unos años Warren Ellis ante parecidas circunstancias, "spanish people have crap sense of humor", que, traducido del inglés, significa más o menos "qué palurdo soy, he vuelto a picar". Pero además Aberrón recopiló sus mejores momentos del año, nos habló de creencias que matan, nos contó la historia de un cartel que prohibe patear a los pingüinos y nos descubrió un blog que recoge frases dichas en sueños. Muy grande.
2. Mientras Vicisitud y Sordidez nos regaló la segunda parte de su magisterio sobre arquitectura diabólica, su socio Paco Fox nos diseccionó la película Rayos X y el disco de Miguel Ríos La huerta atómica. Y además ganó un Óscar.
3. En ADLO! entregaron sus habituales Premios PicADLO! (podéis ver aquí los nominados). Como siempre, GENIAL!
4. Bloguionistas es una joya de blog para todos aquellos a los que les interese el mundo de los guiones, y su lectura es muy recomendable. Señalaré con mi marcapáginas estos dos útiles artículos del Pianista sobre el tratamiento secuenciado y la memoria suscrita por el autor que deben entregarse con la solicitud de subvenciones al ICAA. Pero todo el blog merece la pena.
5. Refo nos hizo un estupendo resumen cinematográfico de la década, en dos partes. Fundamental.
6. Jake nos hizo una lista de groupies históricas, que sigue aquí y acaba aquí. Y también esta otra lista que no sé muy bien cómo describir pero que mola.
7. El Higronauta nos recordó un casi olvidado ejemplo friki de Tejeroxplotation.
y 8. Kalimero escogió las 100 mejores canciones de la década (en seis entregas). No necesariamente tiene uno que estar de acuerdo con todo pero hay muy buena música en la lista.

¡Hale! Espero que lo disfrutéis. Yo mientras voy a pensar el próximo post. Todavía tengo alguna cosilla pendiente para el resumen de la década...