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sábado, octubre 31, 2015

Había una vez un circo

Por favor, págame
Allá por los 90 surgió en España una nueva escena musical, nacida espontáneamente como consecuencia del hartazgo de lo anterior, de un establishment que no conseguía contentar las inquietudes de todos los aficionados, especialmente de aquellos que, con las orejas bien atentas a lo que se hacía fuera, sabían que el mundo no terminaba en las inofensivas y previsibles canciones que anegaban las radiofórmulas. La escena se levantó prácticamente de la nada y tuvo que crear su propia infraestructura en un esforzado método de prueba y error que dejaría por el camino bastantes sueños e ilusiones, pero que acabaría siendo la base de buena parte del panorama musical nacional actual, al reactivar la música, dar salida a grupos interesantes, cambiar la prensa musical, cambiar los medios de distribución o crear una nueva tipología predominante de festivales. Y todo esto a base de individualidades locas casi totalmente amateurs, con los principales protagonistas de los hechos perdiendo en la mayoría de los casos el dinero y la salud (especialmente la mental) en sus esfuerzos por sacar adelante un sueño que, en muchas ocasiones, ha acabado siendo más mitificado que rentabilizado.
De esta escena es de la que se habla en Pequeño circo - Historia oral del indie en España, un interesantísimo libro de Nando Cruz que toma como modelo el mítico Por favor mátame - Una historia oral del punk de Legs McNeill y Gillian McCain para estructurar a base de entrevistas (en un estilo de documental escrito del que ya he leído unas cuantas muestras y del que me declaro rendido fan) una visión sobre cómo se construyó. Básicamente, a base de impulsos individuales. De locos solitarios que no terminaban de encajar. De precariedad. De artistas y emprendedores amateurs. De fanzines. De iniciativas poco pensadas. De interminables viajes en furgoneta. De facturas sin pagar. El libro muestra cariño a sus protagonistas, pero tampoco oculta sus errores ni las carencias de la escena.
El libro quizá sea un poco irregular, porque evidentemente no todo tiene el mismo interés, aunque es de agradecer el esfuerzo del autor por dar una imagen lo más amplia posible de la escena. A mí personalmente me ha sorprendido comprobar que la historia y anecdotario de alguno de los grupos más brillantes de la escena resulta mucho menos interesante que la de algún otro grupo que en lo musical nunca me llamó la atención en absoluto. Los pasajes sobre los orígenes de la escena festivalera (en los exóticos parajes de Bullas y Pradejón) y los primeros pasos del Festival de Benicassim, y sobre las batallas de egos de los locutores de Radio 3, son también grandes momentos. Aunque quizá mi parte favorita sea cuando Antonio Arias de Lagartija Nick habla sobre la grabación del Omega (uno de los mejores discos nunca grabados en España) y su relación con el gran Enrique Morente: "Todo lo que aprendí del rock me lo enseñó un flamenco: ése es mi resumen de los 90".
Resulta una lectura muy amena, aunque uno se pregunta si tendrá más público aparte de los que ya en su día prestábamos algo de atención a aquellos grupos y empezamos a leer en modo nostálgico. Para un lector casual que llegue sin saber nada o, como mucho, habiendo oído algo de gente que aún sigue ahí al pie del cañón y con cierto éxito, como Los Planetas o Dover, semejante orgía de nombres y referencias hoy mayoritariamente olvidadas puede resultar excesiva. En cualquier caso, se aprende mucho y siempre se pueden descubrir (o redescubrir) cosas.
LECTÓMETRO: 3/5 mcneills


BOLA EXTRA: En su día ya publiqué por aquí esta colección de temas de la escena indie nacional de los 90 para escuchar en Spotify. Parece apropiado recuperarla ahora.

jueves, marzo 03, 2011

¡Ojo!

El hito literario al que voy a dedicar el post de hoy no supondrá un descubrimiento para los más avezados fanáticos del género fantástico ni para los más experimentados frikis. Sin embargo, para la gente de la calle resulta una obra totalmente desconocida. Yo lo descubrí ayer y puedo asegurar que lo que hallé entre sus páginas me cortó la respiración. Sí, la verdad es que por momentos me quedé sin aliento, me sobrevino la tos, mi cara se puso roja y por mis mejillas caían casi tantos lagrimones como aquel día que traté de quitarme la lentilla sin darme cuenta de que ya no la llevaba puesta... y todo a causa de un incontrolable ataque de risa que me sobrevenía una y otra vez a medida que avanzaba por el texto. Hoy quiero compartir con vosotros esa experiencia. Hoy quiero dedicar un post a... ¡¡¡El Ojo de Argón!!!
El ojo de Argón no estaba destinado a tener una difusión masiva. Tan sólo era un relato corto escrito en 1970 por un chaval de St Louis de 16 años llamado Jim Theis. Una historia corta claramente deudora de las de Conan el Bárbaro y que destacaba, básicamente, por su abigarrada prosa, su proliferación de adjetivos completamente inadecuados y su desconcertante colección de nombres propios con déficit de vocales y capítulos numerados con fracciones. Para colmo de males, el original había sido mimeografiado (guau, ya ni me acordaba de esas viejas máquinas para hacer copias que había antes de las fotocopiadoras) a partir de un esténcil realizado con una vieja máquina de escribir puesta en manos de un mecanógrafo no demasiado hábil, y estaba lleno de erratas, tachones y letras que apenas se leían. En suma, que el resultado era lamentable. De todas formas, tampoco es que aquello fuera a leerlo demasiada gente, ya que iba a ser publicado en un fanzine local con una modesta tirada de unos pocos cientos de ejemplares.
Pero ya vimos cuando hablamos de las Shaggs que a veces las Leyes de la Improbabilidad se alinean para sacar a la luz las más insospechadas obras de arte y convertirlas en piezas de culto. El escritor Thomas N. Scotia (autor, entre otras obras, de la novela en que se basó El coloso en llamas), que vivía en la ciudad, consiguió años después un ejemplar y, a pesar de que a su copia le faltaba el final del relato, quedó tan impresionado por el descubrimiento que se lo envió a una amiga de California, la escritora Chelsea Quinn Yarbro. Y ésta, igualmente conmocionada, no pudo evitar dárselo a conocer a sus fans. Y dado que esta autora se dedicaba a géneros como el horror, el fantástico y la ciencia ficción, podéis suponer el grupo de frikazos que eran. Así que, por supuesto, les encantó. Y les gustó tanto que comenzaron a copiar y difundir el relato.
Pronto la lectura de "El Ojo de Argón" se convirtió en un evento habitual en las convenciones de frikis de fantasía y ciencia ficción de todo el país. En ellas se celebraba un desafío consistente en la lectura del texto en voz alta, con cara seria, respetando todas las erratas del texto tal cual fueron escritas, y sin echarse a reir; otras versiones del desafío incluyen hacerlo tras inhalar helio. Llegar a leer tres cuartos de página era considerado un grandísimo logro. También se ha convertido esto en un juego: un grupo de amigos se reúnen en círculo y uno empieza a leer hasta que tropieza en el texto o no puede aguantar la risa, entonces pasa el texto al amigo de su derecha, que lee a partir del punto donde cedió el anterior, y así hasta completar el relato, ganando aquél que más líneas haya sido capaz de leer (y no es extraño pasar el turno sin haber sido capaz siquiera de leer la primera palabra, al empezar a reir apenas poner la vista en el texto; ¡tal es el poder del Ojo de Argón!).
En 1983 Don Simpson, por entonces esposo de la Yarbro, realiza la primera transcripción del texto a ordenador, copiando manualmente del original para tratar de ser lo más fiel posible al texto y no cometer nuevas erratas... ni accidentalmente reparar las viejas. Esta transcripción se convertiría en canónica cuando poco después un amigo suyo la sube a la entonces aún casi prehistórica Internet (no te extrañes; ¡siempre la han dominado los frikis!), y sería la base de casi todas las copias que circulan aún hoy por la red.
Con la progresiva globalización de la red la difusión de este relato se vería exponencialmente multiplicada. Y ese aumento en popularidad daría lugar a la publicación de dos ediciones impresas del relato, en 1995 (extrañamente no acreditada a su autor sino a G. Ecordian, referencia al protagonista del relato) y en 2006 (también con una errata en el nombre del autor, por cierto). Esta última edición incluye el final, que se creía perdido hasta que en 2005 se encontró una copia del fanzine original en una biblioteca de la Eastern New México University; en su momento hubo bastantes dudas sobre su autenticidad, pero el descubrimiento de otro ejemplar en 2009 parece haberla confirmado definitivamente.
Por desgracia no todo son risas en esta historia. El autor, James Theis, murió en 2002, a los 48 años. Theis había desarrollado una larga carrera profesional como periodista, y era conocido en el mundillo del coleccionismo como vendedor de programas de radio antiguos. Sin embargo, nunca volvió a escribir ficción; probablemente porque, como declaró en varias entrevistas, se sentía ofendido por cómo la gente se burlaba de él por algo que había escrito hacía tanto tiempo.
Y ahora que ya conocéis la historia del relato, supongo que tendréis curiosodad por el relato en sí... pues vamos allá con los enlaces (si no sabes inglés, puedes pasar directamente al último)
- THE EYE OF ARGON, para que los puristas lo puedan leer en versión original. En este enlace se incluyen las ilustraciones que aparecían originalmente en el fanzine junto al texto (y que están a su altura) y el final de la historia.
- EL FANZINE ORIGINAL, no está completo pero sí se pueden ver las portadas y la pinta que tenía el texto en su entorno original.
- LA VERSIÓN MST3K. Como a estas alturas cualquier lector del blog debería ya saber, siento una especial devoción por ese maravilloso programa en que un humano y dos robots se dedicaban a reírse a base de comentarios jocosos de las horribles películas que dos mad doctors les proyectaban. En 1996 el programa aún se emitía, y alguien pensó que sería buena idea escribir una versión en que los personajes del programa, en vez de ver una película, tuvieran que leerse este relato. El resultado es absolutamente desternillante.
- EL OJO DE ARGÓN, VERSIÓN ESPAÑOLA, traducido por José Beltrán Escavy. Decae bastante respecto al original. Se pierden algunas figuras retóricas, involuntarios dobles sentidos y, por supuesto, la aleatoreidad de las erratas, pese al esfuerzo del traductor por tratar de respetarla en espíritu. Pero si no sabes inglés es la mejor aproximación que tienes.

Este post va dedicado a todos esos que me dicen que actualizo poco y luego no se leen mis entradas porque dicen que son muy largas. ¿Qué queréis de mí, un puto twitter?

miércoles, octubre 22, 2008

Mis villanos favoritos

Hace unos meses, en una de sus desenfrenadas celebraciones colectivas dominicales, los amigos del Top 5 a las 5 escogían cada uno de ellos sus cinco villanos favoritos. A la vista de sus elecciones yo me mostré un tanto en desacuerdo porque me parecía que, como suele pasar en demasiadas listas, habían primado los personajes actuales en perjuicio de algunas figuras clásicas que merecían un mayor reconocimiento. Forfy (ahora mismo con el blog en pausa) me retó a hacer mi propia lista. Y finalmente me he decidido a hacerla... de acuerdo, me ha costado lo mío, pero, caray, es que había donde escoger. Y dado que me ha costado tanto acabarla, qué mejor que esta lista para regresar tras varias semanas sin actualizar el blog.
En fín, pues aquí van... mis villanos favoritos:
5. CONDE DRÁCULA
Creado por Bram Stoker en 1897, Dracula encarnaría el prototipo del villano sobrenatural de poderes y capacidades demoníacas, cuyas especiales características son a la vez su fuerza y su debilidad, su medio y su motivación. Inteligente y amoral, descendiente nada menos que de Atila el Huno, guerrero despiadado que defendió Valaquia de los turcos y que, algunos siglos después, trama un plan para la dominación del mundo comenzando por la que es, en esas fechas, la capital del imperio más poderoso: Londres. Aunque luego Coppola tratara de convertirlo en un villano trágico romántico.
...pero también podría haber citado a... el Hombre Invisible, el peligro que nadie ve venir; Mr. Hyde, el monstruo interior que todos llevamos dentro; Freddy Krueger, porque no se puede estar seguro ni en sueños; la Malvada Bruja del Oeste, temible y poderosa pero con un punto débil; y, en general, toda una numerosa colección de seres y criaturas con capacidaes sobrehumanas y malas intenciones que han recorrido desde los tradicionales cuentos de hadas hasta el cine de terror contemporáneo, sin olvidarnos de los cómics de superhéroes.

4. JACK EL DESTRIPADOR
Prototipo del psicópata que mata por placer, del asesino en serie que juega a cometer su crímenes sin que le atrape la policía. Aunque sus crímenes fueron reales, resulta difícil discernir dónde acaba el personaje histórico y dónde empieza el mito. A fin de cuentas poco se sabe en realidad del autor de los crímenes de Whitechapel, sin embargo la imagen icónica que de él se creó, primero a través de la naciente prensa amarilla y posteriormente a través de la ficción, probablemente ha sido la medida de todos los asesinos en serie, reales o ficticios, de los siglos posteriores. De su medida como mito da fe la gran cantidad de historias de ficción que han utilizado el personaje, en las que éste se ha erigido como el psicópata definitivo o incluso, como en From hell, en el creador del espíritu del siglo XX.
...pero también podría haber citado a... Hannibal Lecter, psicópata carismático de refinada educación y peculiares gustos culinarios; Norman Bates, un tipo dominado por su madre; el Joker, un amante del caos con un muy retorcido sentido del humor; John Doe de Seven, un iluminado con un plan; y toda una lista de psicópatas que van desde Patrick Bateman hasta Johnny The Homicidal Maniac, sin olvidarnos de Jigsaw, Dexter Morgan, Scorpio o esa maravillosa terna japonesa que forman Johan Liebert, Kira y Amigo.
3. RUPERT DE HENTZAU
Creado por Anthony Hope en su exitosa novela de 1894 El prisionero de Zenda, en principio no era más que un sicario, la mano derecha del conspirador Duque de Strelsau que trata de arrebatarle el trono al príncipe Rudolf del ficticio país de Ruritania; pero un vistazo más atento daría a entender que él era probablemente el cerebro. Inteligente, cínico, práctico y sin escrúpulos, no duda en proponerle una alianza al héroe para traicionar juntos a sus respectivos superiores (que éste es demasiado noble para aceptar), en tirarle los tejos a la novia de su jefe, e incluso en acabar asesinando a éste. Capaz y preparado, mejor formado y de clase más alta que el héroe, Rupert de Hentzau es el villano con carisma que todos querrían llegar a ser, capaz de robarle el protagonismo a los verdaderos héroes (incluso a su teórico jefe), pero, al mismo tiempo, un personaje atormentado por un drama: no poder conseguir aquello que en realidad más desea; en su caso, el amor de la bella Antoinette de Mauban, novia de su jefe, que ésta utilizará para sus propios fines y que conducirá a la desgracia de los tres. El éxito del personaje fue tal que no sólo no moriría en el duelo final con el heróico Rassendyll, sino que escaparía y daría su nombre a la menos inspirada secuela, publicada en 1898.
...pero también podría haber citado a... Yago, un hombre honesto que, relegado de la confianza del general Otelo, teje su venganza a través de una vasta red de mentiras; Hans Gruber, educado, culto, elegante e hijo de puta sin escrúpulos que se erige en el nuevo prototipo de vilano moderno para el nuevo prototipo de héroe moderno que establece John McClane; Alec Trevelyan, el único enemigo que realmente ha sido capaz de enfrentarse a 007 de igual a igual, quizá porque había sido 006; Darth Vader, el caballero Jedi que cayó en el Lado Oscuro; Gólgota, el villano que domina el mundo en Empire, un conquistador sin piedad pero un hombre destrozado por un drama dentro de su armadura.
2. MILADY DE WINTER
Aunque la iconografía de la femme fatale ha quedado para siempre ligada al género negro, nunca ha habido ninguna capaz de superar a esta fría y despiadada manipuladora, devoradora de hombres, viuda negra, espía y asesina a sueldo. Creada por Dumas en 1844 como némesis de sus "heróicos" mosqueteros, alcanza su mayor hito al conseguir llevar a cabo el asesinato que le ha sido encargado desde una celda en la que ha sido confinada. Es un enemigo tan capaz que los teóricos héroes deben recurrir finalmente a ejecutarla a sangre fría apartándose igualmente ellos mismos de la ética, conscientes de que si le dieran una oportunidad seguramente sería ella la que los aniquilara sin dudarlo. La matan, pero no la vencen. Y lo saben.
...pero también podría haber citado a... Morgana Le Fay, mujer fatal pionera que llevó a la ruina al rey Arturo y al poderoso Merlín; Catwoman, la gran femmes fatale de los cómics de superhéroes, aunque tampoco podemos olvidar a otras como Mística o la Viuda Negra; Mandy, la letal asesina de 24; Xenia Onatopp y una buena parte de las chicas Bond; y, por supuesto, todas las mujeres fatales del género negro, desde Phyllis Dietrichson hasta Bridget Gregory.
1. PROFESOR JAMES MORIARTY
El Napoleón del Crimen, la Némesis definitiva del detective definitivo que era Sherlock Holmes. Creado por Conan Doyle en 1893 para convertirse en el último y definitivo enemigo de Holmes, así como la excusa perfecta para matar al personaje, casi toda recreación posterior de las aventuras del detective de Baker Street ha recurrido a él como villano, con retratos no siempre cercanos a la descripción del autor, pero es que su nombre se ha convertido en un icono a la altura del de su rival. Puedo prometer que su aparición antológica en la última página del cuarto número de La Liga de los Caballeros Extraordinarios me provocó una emoción que todavía no he alcanzado ni con los mejores cliffhangers de Lost, que ya es decir.
...pero también podría haber citado a... Fu Manchú, su réplica china, y el trasunto de éste en el universo de Batman, Ra's al Ghul; Ernst Stavro Blofeld, acariciador de gatos y conspirador internacional; Lex Luthor, un genio del crimen actualizado al mundo corporativo de la actualidad; Kayser Sozé, que hizo creer a todos que no existía mientras manejaba los hilos; Amigo, un psicópata calculador capaz de conquistar el mundo aunque sólo sea para poder darse el gusto de destruírlo.

...y fuera de categoría, pero imprescindible en la lista...
0. EL DIABLO
La más tradicional personificación mítica del Mal Absoluto ha sido representado de muy diferentes maneras a lo largo de la historia por muy diferentes autores, y, de hecho, es muy probable que se incorporase a la tradición cristiana procedente de antiguos cultos paganos; usuario de muy diferentes caras, formas y nombres, probablemente haya sido representado con formas muy similares a todos y cada uno de los prototipos malvados que en esta lista han sido representados. Amoral, manipulador y cruel, fue el favorito de Dios y se rebeló contra él (de los autores dependen los motivos de este enfrentamiento, que en diversas obras han ido desde el golpe de Estado incitado por la soberbia hasta el deseo de una revolución igualitaria), cayendo en desgracia. En el último siglo se ha hecho una relectura del personaje humanizándolo, convirtiéndolo en una especie de villano trágico, en oposición al anquilosado establishment inmovilista que representa Dios.
...pero también podría haber citado a... Loki, el traicionero, cobarde y tramposo medio hermano de Odín; N'yarlathotep, el despiadado dios primordial creado por H.P. Lovecraft; y, en general, cualquiera de las otras miles de personificaciones del mal que los diferentes mitos, cultos y religiones del mundo han creado.

domingo, noviembre 25, 2007

¡Es la guerra!

SvejkYossarianBill
Hoy os voy a poner por aquí, en orden cronológico, tres visiones irónicas sobre la guerra que no deberíais perderos:

1. Las aventuras del valeroso soldado Švejk (1921-22), de Jaroslav Hasek.
Uno de los grandes clásicos de la literatura checa contemporánea, obra inacabada de la que tan sólo se publicaron cuatro de las seis partes que en principio estaban proyectadas, a causa de la prematura muerte de su autor por tuberculosis en 1923. Está considerada una de las primeras novelas antibélicas de la historia. Y, lo que es mejor, es bastante divertida. Quizá por ello, años después, fue prohibida por los nazis.
La novela narra las aventuras de Svejk (o Schvejk, según la traducción), un simplón y muy patriota criador de perros (si por tal se puede entender a alguien que roba perros, los arregla, les inventa un pedigrí y después los vende) que es reclutado a la fuerza en el ejército de su país para combatir en la Primera Guerra Mundial, y que pone patas arriba las convenciones de los diferentes estamentos (especialmente los militares) por su celo a la hora de interpretar al pie de la letra todas las órdenes recibidas, desnudando de este modo todo el absurdo que encierran.

2. Trampa 22 (1961), de Joseph Heller.
Obra maestra de la sátira bélica, se trata de una novela basada en las propias experiencias del autor como piloto de combate en la Segunda Guerra Mundial, y sienta las bases para todas las obras posteriores del mismo género, especialmente la más conocida, la película M.A.S.H. (Paradójicamente el éxito de esta película taparía los ecos de la adaptación cinematográfica de la propia Trampa 22, que se estrenaría seis meses después; la película de Robert Altman era bastante más ligera.)
La novela sigue las peripecias del capitán John Yossarian y de los demás miembros del Escuadrón de Combate 256 del ejército americano en el frente de Italia en la Segunda Guerra Mundial. Yossarian se encuentra desesperado por licenciarse y no tener que seguir arriesgando la vida en los horrores de la guerra, pero topa una y otra vez con una completa y enloquecida maraña burocrática que siempre retiene a los pilotos para nuevas misiones.
La novela, narrada no linealmente (incluso hay acontecimientos que se cuentan varias veces, desde diversos puntos de vista) es un prodigio del humor caústico, con momentos realmente hilarantes, pero también refleja con crudeza los horrores de la guerra, especialmente en su parte final, mucho más oscura y pesimista.

3. Bill, héroe galáctico (1965), de Harry Harrison.
Clásico de la ciencia-ficción que fue escrito por Harrison como respuesta y parodia de la controvertida y promilitarista Starship Troopers de Robert Heinlein (obra que, años después, subvertiría por completo Paul Verhoeven realizando una adaptación cinematográfica satírica que le daba la vuelta al original). Igualmente Harrison aprovecha la obra para parodiar a otros autores, aunque con una dosis considerablemente menor de mala leche.
La novela sigue las aventuras de Bill, un fornido campesino que es drogado y obligado a alistarse en los Space Troopers por un reclutador sin demasiados escrúpulos, y su intervención en la guerra contra los Chingers, unas en teoría temibles criaturas lagarto. A lo largo de la obra, Harrison arremete contra el absurdo de las normas militares, sobre la veracidad de la propaganda y sobre los mecanismos de la burocracia. El resultado es una obra de aventuras bastante divertida y eminentemente paródica, con algunos momentos más oscuros, especialmente en la parte final.
Como las anteriores, también ha sentado cátedra. El libro tercero de La balada de Halo Jones, de Alan Moore e Ian Gibson, está muy influído por esta obra.

¡Hala! ¡Buscadlos en la biblioteca y que lo leáis bien!

sábado, abril 14, 2007

Oíd. Kurt Vonnegut ha volado fuera del tiempo...

Escapó de su jaula
Así es.
Kurt Vonnegut era uno de mis autores favoritos. Espero que al menos ahora se reediten sus obras, que ya estoy harto de no encontrarlas en las tiendas.
Aprovechad que se acerca el Día del Libro y os leéis unas cuantas obras suyas. Matadero Cinco, Cuna de gato, Pájaro de celda, El desayuno de los campeones, Galápagos (ésta es debilidad personal mía)... la que sea. No tienen desperdicio.

jueves, mayo 25, 2006

Douglas Adams Computer System

Hoy se conmemora el Día de la Toalla, celebración en honor de Douglas Adams, creador de la Guía del Autoestopista Galáctico, un maravilloso libro que deberíais haber leído todos. ¿Y por qué lo de la toalla? Bueno, mejor leed el libro para enteraros de su utilidad. O al menos el extracto en que lo explica, aquí.
De modo que, en honor del gran Douglas Adams, hoy voy a hablar de una de sus obras. Pero no de la Guía, que hoy seguro que podéis encontrar posts sobre ella en muchos lugares; ni siquiera del detective holístico Dirk Gently, el otro personaje sobre el que Adams escribió varias novelas. Bueno, dos.
No, hoy voy a hablar de...
Eso es en la otra ventanilla
¡¡BUREAUCRACY!!
Y es que a Douglas Adams le encantaban los ordenadores. Y se había divertido tanto adaptando la Guía del Autoestopista Galáctico al videojuego (aventura conversacional, señores, que estamos hablando de los primeros 80), que cuando le propusieron escribir otro juego aceptó encantado, dando lugar a la publicación en 1987 de uno de los juegos más complejos, desesperantes y al mismo tiempo hilarantes de la historia.
Imaginad. Acabáis de conseguir un nuevo trabajo en The Happitec Corporation (cuyo lema es "we´ll bring a smile to your computer"). Todo lo que tenéis que hacer es tomar un avión a París para incorporaros a un cursillo de preparación.
Por desgracia, acabáis de mudaros, y el dinero que os han enviado para el viaje no ha llegado porque el banco ha perdido vuestro impreso de notificación de cambio de domicilio, y lo han remitido a vuestra vieja dirección, de donde el actual inquilino lo ha devuelto sin abrir a Correos.
Bueno, no hay problema, pensaréis, podríais pagaros el viaje. Sí, si no fuera porque el banco ha cancelado vuestra tarjeta de crédito y no podéis sacar dinero. El banco os ha enviado una nueva tarjeta... pero, por supuesto, a la dirección equivocada, de donde ha sido devuelta a Correos. Habéis acudido al banco a protestar, y éste, comprensivo, os ha enviado un nuevo impreso de notificación de cambio de domicilio. Por desgracia, también lo ha enviado a la vieja dirección, y ha sido devuelto a Correos.
Pero, bueno, pensaréis, por más que quiera complicarse, no debe ser difícil para un jugador experto el conseguir tomar el avión antes de padecer un ataque al corazón (por stress, la manera de morir en el juego). A fin de cuentas te dan siete horas de tiempo.
Pero eso es porque ninguno de vosotros contaría con tener que enfrentarse al interminable papeleo del banco, a los funcionarios de Correos, al laberíntico aeropuerto, a un pájaro con un sólo ala, a un clon de Rambo, a un tipo raro que arranca los sellos a las cartas, a una llama hambrienta y enfadada y a toda una tribu de caníbales zalagasianos.
Este descacharrante planteamiento, por cierto, está al parecer basado en hechos reales que le sucedieron al propio Douglas Adams, a quien al menos el banco envió finalmente una carta de disculpa... igual que todo lo demás, a su antiguo domicilio.
Nunca fue traducido. Creo que nunca se editó en España.
Se supone que se puede descargar de aquí... aunque igual no funciona, he probado el archivo y de momento me da error...
(Don´t panic! Este otro sí funciona.)
¡Feliz Día de la Toalla!

viernes, abril 21, 2006

Leed, leed, malditos

Se acerca el Día del Libro, así que aquí os pongo seis lecturas recomendadas, por orden alfabético del autor. Para que no se diga que La Página 36 no promueve la cultura. Hale, allá vamos:
Si os gusta leer y os gusta el cine...Los templarios están siempre por en medio
EL LIBRO DE LAS ILUSIONES (Paul Auster, 2002)
En mi opinión es, junto al magistral Leviatán, el mejor trabajo de Auster, que sigue en esta novela desarrollando su obsesión por la influencia del azar en el destino de los seres humanos. En esta ocasión un hombre sumido en una profunda depresión tras la muerte en accidente aéreo de su esposa e hijos utiliza como terapia para retomar su vida la realización de un estudio sobre la obra de un semidesconocido cómico del cine mudo que desapareció misteriosamente cuando más prometedora era su carrera. Una joya.
LAS ASOMBROSAS AVENTURAS DE KAVALIER & CLAY (Michael Chabon, 2000)
Un libro extraordinario de uno de los mejores autores de la literatura americana reciente, centrado en la vida de dos autores de cómics de la Golden Age. Si el anterior es lectura recomendada para amantes del cine, éste o es para amantes de los cómics, aunque por supuesto ambos tienen mucho más. Otra novela estupenda.
EL PÉNDULO DE FOUCAULT (Umberto Eco, 1988)
Olvidaos del puto Código da Vinci, que es una tomadura de pelo para marujas. El verdadero gran libro sobre conspiraciones es la segunda novela del autor de El nombre de la rosa, una mirada cínica y escéptica sobre el mundo del ocultismo y las sociedades secretas, con un plan de los templarios para dominar el mundo como fondo. Una obra inteligente y certera, aunque quizá demasiado densa para el lector medio de best-sellers. La gente suele dejarlo antes de la mitad, porque le cuesta entrar en materia... Eso sí, una vez que empieza ya no te suelta.
Me pregunto por qué Lapham todavía no ha llamado la atención de Hollywood... aunque casi que mejor...De reliquias y lampreas
TRAMPA PARA CENICIENTA (Sebastien Japrisot, 1965)
Autor ligado al cine (fue guionista y director), Japrisot (pseudónimo de Jean-Baptiste Rossi), autor también de Largo domingo de noviazgo, se erigió con unas pocas obras en uno de los mejores autores de género negro de Francia. En ésta construye una maquiavélica trama en torno a un incendio en una gran mansión en la que estaban dos jóvenes, una la chica rica que vivía en la mansión y la otra una amiga suya que le hacía compañía. Tras el incendio, una muere calcinada y la otra queda desfigurada e irreconocible, perdiendo la memoria. Y no digo más no sea que destripe algo...
MÁTAME (David Lapham, 2000)
No tengo la más mínima duda de que el mejor autor de género negro de la actualidad es David Lapham. Las historias que conforman su serie Balas perdidas ya suelen ser de por sí pequeñas maravillas, pero esta obra, cerrada, resulta más redonda. Sin alcanzar los mejores momentos de su serie regular pero también sin caer a los más flojos, esta historia contiene todos los ingredientes del género, y perfectamente utilizados: muertes enigmáticas, mujeres fatales, venganza, chantaje, asesinato... ¡Y qué final! No digo más. Teneis que leerlo.
LA SAGA/FUGA DE J.B. (Gonzalo Torrente Ballester, 1972)
Para mí la mejor novela de la literatura española del siglo XX. Experimentación formal y ruptura narrativa en la peculiar historia de un pueblo gallego que no sale en los mapas. Contar algo sería estropear la capacidad de sorpresa que tiene el texto. Hacedme caso, vale la pena. Por cierto, que el realismo mágico explotó en Latinoamérica, pero después de leer obras como esta (o El bosque animado de Wenceslao Fernández Flores) estoy convencido de que sus orígenes son gallegos.

¡Hale! Buena lectura.

martes, marzo 28, 2006

El último viaje de Stanislaw Lem

(aunque, en realidad, y a causa de la relatividad del tiempo, quizá no sea el último, como demostraría cualquier experto en Estudios Tichianos)
Un mito de la ciencia ficción mundial
Ayer murió Stanislaw Lem, uno de los grandes de la ciencia-ficción. Autor polaco muy alejado del cánon prototípico del género tal y como éste se ha desarrollado principalmente en América (él mismo consideraba la ciencia-ficción americana como kitsch, mal escrita y sólo preocupada por el éxito de ventas, con apenas alguna excepción notable como Philip K. Dick), sus historias siempre tenían mucho más subtexto que acción en sí mismas. A medio camino entre la perplejidad existencialista de Kafka y el sentido del humor desencantado y cínico de Swift o Vonnegut, Lem desarrolló fábulas robóticas y cuentos desencantados, planteó historias en las que ni los personajes ni los lectores conseguían encontrar explicación a los acontecimientos, prologó y reseñó libros que no existían, siempre incluyendo una profunda reflexión sobre la condición humana. Nos dejó obras maestras como Solaris o los Diarios de las Estrellas, éstos en concreto (las aventuras del viajero estelar Ijon Tichy, que reaparecería posteriormente en otras obras como la también estupenda Congreso de futurología) son mi obra favorita de ciencia-ficción y os los recomiendo encarecidamente.
A ver si otro día con algo más de tiempo hablo de alguna de sus obras, que merecería la pena hacer un post más extenso. Por ahora, quede aquí reflejada mi admiración en esta entrada a modo de pequeño homenaje.
Hasta siempre, maestro.

jueves, febrero 09, 2006

Días de terciopelo

Esta es la portada original, la que yo tengo es mucho más fea
Si eres de los que, como yo, pasa de vez en cuando un rato buscando entre los saldos de las tiendas algo que valga la pena, te habrás dado cuenta de que a veces encuentras el tesoro. Tengo como día glorioso aquel en que, tras una hora y pico de paciente recorrido por las cajas polvorientas de una ya desaparecida tienda de discos de vinilo de segunda mano, acabé llevándome a casa los grandes éxitos de Alice Cooper y Tom Jones, dos discos estupendos, por un total de 300 pesetas. Y ha habido unos cuantos hallazgos más...
Uno de los mejores lo hice entre los libros del Continente (antes de llamarse Carrefour), cuando en una pila de biografías de grupos musicales encontré la de The Velvet Underground. Fan de la Velvet, decidí aprovechar el saldo para hacerme con el libro (295 pesetas, aún lleva pegada la pegatina amarilla). Y vaya si valió la pena.
Up Tight, The Velvet Underground Story (que es el título original, en mi libro sólo pone el nombre del grupo), firmado por Victor Bockris (también autor de biografías de Andy Warhol, William Burroughs, Keith Richards y Lou Reed) y Gerard Malanga (ayudante de Warhol en la época y responsable de los testimonios directos de la época utilizados en el libro), no es una biografía al uso. Yo lo definiría como un documental en prosa. Se cuenta la historia, pero el libro está estructurado en torno a reseñas y críticas de prensa y testimonios directos de los protagonistas, algunos de ellos directamente grabados en la época de su apogeo. En algunos pasajes, de hecho, llegan a sucederse los testimonios unos tras otros sin dejar espacio a la narración. Hay un capítulo entero que recoge un monólogo grabado de un Lou Reed aburrido y sólo mientras esperaba al resto del grupo en la Factory, el lugar de trabajo de Warhol y sus satélites. Hay pasajes con conversaciones que no aportan mucho a la historia, salvo ayudar a caracterizar el ambiente en que se movían. Hay pasajes en los que algunos personajes dialogan entre sí e incluso se rectifican sobre algunas cuestiones. Hay pasajes en que los testimonios son contrapuestos, en que los protagonistas no han tenido la misma percepción de las cosas. Incluso hay momentos en los que, ante alguna pregunta, escurren el bulto: "No quiero hablar de ello", "No sé nada"...
The Velvet Underground & Nico, dispuestos a comerse el mundo
Lejos de ser la clásica hagiografía autoindulgente para fans, el libro se permite también, a través de los testimonios, dar imágenes no muy positivas de algunos aspectos del grupo. Pero el libro no se centra únicamente en el grupo, sino que se esfuerza en recrear el ambiente de efervescencia artística del New York de finales de los 60. Es evidente que Lou Reed, John Cale, Sterling Morrison y Moe Tucker son los protagonistas, pero no los únicos: de fondo aparecen los dramas, éxitos y fracasos, de la gente que les rodeaba. Al leerlo, uno se sumerge en los ambientes neoyorquinos de la época, en el mundo de Andy Warhol y la creación artística, en los clubes nocturnos y la vida al día sin tener donde caerte muerto, en una ciudad al mismo tiempo maravillosa y excitante que sórdida y despiadada, en fín, en ese ambiente que puede verse en Cowboy de medianoche y que, como la música de la Velvet, no tiene demasiado que ver con la clásica imagen estilo "verano del amor" con que suelen asociarse los sesenta.
Total, que resulta que lo peor del libro es cuando hablan de la carrera comercial del grupo, de sus discos, las grabaciones... Hacia el final del libro la narración se va haciendo más apresurada, como de bajón, como si a los autores les resultara mucho menos interesante esa parte de la carrera del grupo que sus experimentos sonoros iniciales y su relación con Warhol. Y, bueno, la verdad es que probablemente lo sea. También a mí la escucha cronológica de los discos de la Velvet me resultan de un interés decreciente. Hasta Lou Reed acabó por aburrirse del grupo y se fue.
Pero, en fín, lo que quiero decir es que el libro es una joya. Me encanta. Es la mejor biografía que he leído, bien escrita y genialmente estructurada. Aunque, hablando en propiedad, no sea tanto la historia de una vida como la de un viaje... eso sí, uno muy interesante.
LECTÓMETRO: 4/5 plátanos de Andy Warhol

jueves, octubre 20, 2005

Una lista sin teología ni geometría

Me aterra pensar en la película con Will Ferrell como protagonista
Recientemente la revista Time ha publicado una lista de las que ellos consideran las 100 mejores novelas escritas en inglés desde la fundación de la revista, en 1923. Uno puede estar de acuerdo o no con ella, no he leído todas las novelas que aparecen pero me alegra ver que el género negro, la fantasía, la ciencia ficción e incluso el cómic de superhéroes (Watchmen, nada menos) tienen su hueco. Sin embargo, echo a faltar varios nombres y títulos que me parecen imprescindibles. ¿Dónde está, por ejemplo, Paul Auster? Pero el más llamativo olvido de los editores ha sido, sin duda, esta obra maestra de la ironía sangrante, crítica despiadada e inteligente de la sociedad americana. Me refiero a La conjura de los necios, de John Kennedy Toole.
Esta novela nos cuenta las tribulaciones de Ignatius J. Reilly, un antihéroe atípico (que resulta bastante actual ahora, pero que no era nada típico en los sesenta), un personaje gordo, vago, pedante, hipocondríaco y sobreprotegido, que no ha trabajado en su vida, y que se dedica a encerrarse en su habitación y a pensar en la filosofía de Santo Tomás de Aquino. Apenas dar comienzo la historia, una serie de acontecimientos encadenados culminan con un accidente que obliga a Ignatius a salir al mundo y buscar un trabajo. Por desgracia, su particular manera de ser y de comportarse (incapaz de enfrentarse al mundo real y obsesionado con un idealismo inalcanzable), su manifiesta incompetencia (incluso cuando sabe que ha obrado mal, rehúye sus culpas, poniendo en evidencia de este modo sus propios ideales de perfección) y sus iniciativas (bienintencionadas pero siempre desastrosas), no harán sino provocar catástrofe tras catástrofe en sus diferentes empleos.
Paralelamente se nos cuentan también las historias de los diversos personajes que se cruzan en su camino, todos colosales y tan particulares como el protagonista, tan geniales todos que no podría quedarme con ninguno, y que abarcan prácticamente todo el espectro social, racial y sexual de New Orleans, que es la verdadera protagonista de la novela, entretejiendo entre todos una maraña de manipulaciones y chantajes en la que todo el mundo pretende utilizar a todo el mundo para sus propios fines.
En suma, una novela de sátira social inteligente y muy divrtida. Tal vez el Quijote del siglo XX. Una lectura más que recomendable.
LECTÓMETRO: 5/5 faulkners


Y sin embargo no está en la lista. ¿Va a ser verdad, como decía Swift en la cita de la que Toole sacó el título, que los necios se conjuran en contra de los genios?. En fín, Ellos se lo pierden.

lunes, junio 06, 2005

Los Moriartys de Poirot

¡Están atracando a Nerón!
Hercule Poirot es uno de los más grandes detectives de ficción de todos los tiempos. Creado por la genial Agatha Christie, posiblemente sea el segundo detective más popular de la historia, sólo por detrás del mítico Sherlock Holmes. Agatha Christie era brillante, mucho más que Doyle, a la hora de idear los más complejos y retorcidos crímenes. Sin embargo, Doyle era un escritor más capaz y, sobre todo, un gran creador de personajes. Sus casos tienen poco que ver, pero en el mundo creado alrededor de Poirot la sombra de Holmes es alargada, siendo su mundo un eco desdibujado del creado por Doyle.
Holmes no es perfecto, comete errores, es cocainómano y, en general, es un misántropo al que no le interesan los problemas humanos mas que como objeto de estudio. Esto lo humaniza. Poirot, en cambio, aparte de su obsesión casi patológica por el cuidado de su bigote, es casi inhumano, un detective perfecto que siempre atrapa al culpable (apenas reconoce haberse equivocado una vez, siendo joven, en Bélgica), su megalomanía y exhibicionismo le llevan a guardar sus deducciones para sí y no exponerlas nunca hasta el final, de forma teatral, para llevarse todo el mérito (algo que a Holmes no le interesa en absoluto).
Holmes tiene a Watson, médico con experiencia en el ejército, herido en varias guerras; un confidente, más que un ayudante, inteligente y capaz, un hombre de acción para cuando su amigo le necesita, que suele estar a su lado entre matrimonio y matrimonio. Poirot tiene a Hastings, capitán retirado del ejército, amigo observador pero no muy inteligente (más cercano al Watson de las películas que al de los libros), al que, en su megalomanía, utiliza como hagiógrafo, y que (como Watson a su segunda esposa) también conocerá a su mujer en uno de los casos en que intervenga.
Holmes tiene a Lestrade, Jones y otros inspectores de policía bastante ineptos que siempre creen poder ser más listos que Holmes pero que al final deben reconocer su superioridad. Poirot tiene a Japp, que conoce tan bien su capacidad que nunca duda de sus deducciones.
Holmes tiene a Mycroft, su hermano más inteligente y ligado al servicio secreto británico. Poirot tiene a Aquiles, que... bueno, vive en Bélgica. No se sabe mucho más de él.
Holmes tiene a Irene Adler, "la mujer". Poirot también tiene un objeto de deseo, Vera Rossakoff, con la que coincidirá en varias historias manteniendo una relación amor-rivalidad que no llega nunca sin embargo al encanto platónico de la creada por Doyle.
Y Holmes tiene a Moriarty. Gran personaje que, con apenas unos apuntes, se ha convertido en alguien tan icónico como Holmes. Inteligente, organizado, brillante, el genio del mal en cuya grandeza se mide la de Holmes.
Y Poirot... ¿tiene Poirot un Moriarty? Pues, en realidad, no... ¡tiene dos!
Agatha Christie creó para Poirot algunas obras memorables: El asesinato de Roger Ackroyd, El misterio de la guía de ferrocarriles, Cartas sobre la mesa, Asesinato en el Orient Express... era brillante a la hora de imaginar los asesinatos más elaborados, pero falló a la hora de crear un gran villano. Quizá porque en su fórmula de "no desvelar el asesino hasta el final" no tenga demasiado espacio para ello. Pero lo intentó. En dos ocasiones.
En Los cuatro grandes, el primer intento, Poirot se enfrenta a una organización maléfica que quiere conquistar el mundo, dirigida por un genio chino del mal cuyo brazo ejecutor es un maestro del disfraz. Ideal para una película de serie B, pero no es de las novelas más inspiradas de su autora, que plantea una especie de "Sherlock Holmes vs Fu Man-Chu". Se estructura en una serie de diversos casos que enfrentan a Poirot con la peligrosa banda. Incluye, eso sí, los mejores momentos de Hastings demostrando que podía ser algo más que un comparsa, la aparición estelar de Vara Rossakoff y Aquiles Poirot y, al modo de El problema final, la muerte y resurrección del detective protagonista. Es quizá la novela en que Agatha Christie más se acerca al estilo de las aventuras de Sherlock Holmes, con un Poirot que comete errores, que expone sus deducciones sobre la marcha y no las guarda para sí como hace habitualmente... sin embargo, la autora parece no sentirse cómoda al renunciar a su teatralidad habitual, al no tener la habilidad de Doyle para crear personajes tridimensionales con un par de rasgos. Quizá por ello, después volvería a su estilo habitual.
Su segundo (y más acertado) intento será Telón, obra plagada de decadencia y añoranza. Los personajes son viejos, Poirot yace enfermo en una silla de ruedas y Hastings, melancólico, no hace sino recrearse una y otra vez en los recuerdos de sus aventuras. Entre tanto, Poirot le comunica que en la mansión donde se han alojado se halla su reto definitivo, el asesino perfecto, alguien que ha matado a ocho personas por puro placer y que nunca ha sido ni tan siquiera sospechoso. No le dice de quién se trata, pero el caso es que al final Poirot muere, esta vez de verdad, dejando todo sin resolver, para tormento del atribulado Hastings que ya no sabe de quién sospechar. Pero en el último capítulo, el abogado de Poirot hace llegar a Hastings una carta póstuma en que el detective belga expone, una vez más, la sorprendente conclusión del caso. Novela crepuscular, en este lúgubre El último saludo Agatha Christie se mueve ya en su propio terreno, a su manera habitual. Su Moriarty, el rival definitivo de Poirot, no será ya un genio del mal que controle magistralmente una organización, sino un genio del crimen que mata por placer y nunca es cogido. En la medida en que el villano definitivo es el que da la medida del héroe, es aquí donde queda patente que Poirot, pese a su megalomanía, no es tan grande como Holmes, puesto que este psicópata no es tampoco tan grande como Moriarty; de hecho, Moriarty es tan humano como Holmes, pues también tiene sus debilidades y comete un error que lo llevará a su final, mientras que este psicópata es tan inhumanamente perfecto como Poirot... No digo más para no destripar la identidad del asesino a quien no se haya leído esta novela, que tampoco es de las mejores de su prolífica autora (mi favorita, por cierto, es Diez negritos) pero te mantiene en vilo hasta el final...
Por desgracia, siempre da la sensación de que Holmes resolvería los casos de Poirot de manera más rápida y efectiva...

martes, marzo 08, 2005

Fuera del tiempo

Oíd.
Estos últimos días he estado releyendo Matadero cinco, de Kurt Vonnegut. Todavía no he encontrado ningún libro suyo que no me parezca una obra maestra. Así es.
Vonnegut es un autor que parte de la ciencia ficción para lanzar una mirada crítica y sin la más mínima piedad sobre el comportamiento humano, especialmente el de los ciudadanos de esa nación que dice llamarse Estados Unidos de América. Vonnegut luchó en la Segunda Guerra Mundial y presenció in situ el temible bombardeo de Dresde. También vio cómo fusilaban a un soldado por haber cogido una tetera de entre los restos. Así fue.
En el libro cuenta la historia de un hombre llamado Billy Pilgrim. La mente de Billy viaja fuera del tiempo. Él no puede controlarlo. Su consciencia viaja hacia delante y hacia atrás en el tiempo a diferentes momentos de su vida. Le ocurre desde que fue raptado por unos seres del planeta Trafalmadore para ser exhibido en un zoo de su planeta. Así es.
Billy estuvo en la guerra. Fue hecho prisionero por los alemanes. Casi todos los prisioneros eran jóvenes de entre 18 y 21 años, apenas adultos, hambrientos y mal equipados. Kurt Vonnegut también estaba allí. Así fue.
Billy estuvo en Dresde el día del bombardeo, y luego estuvo desenterrando cadáveres. Algunos creen que los horrores de la guerra le han vuelto loco. Otros creen que fue un temible accidente de aviación del que fue el único superviviente. En cualquier caso, también hay un grupo de gente que le cree, después de hacer pública su experiencia. A Billy le da igual. También sabe cómo va a morir y sabe que después de eso su mente seguirá vagando adelante y atrás en el tiempo. Así será.
Y sabe cómo va a terminarse el universo. Y sabe que los humanos no tendrán nada que ver. Y sabe que después del bombardeo quedará el silencio, y que sólo se oirá el canto de los pájaros, que dirán lo único inteligente que puede decirse de una matanza:
"¿Pío-pío-pí?"
LECTÓMETRO: 5/5 faulkners