Hoy no podré celebrar mi no-cumpleaños...
sábado, septiembre 29, 2007
viernes, septiembre 28, 2007
Semana de la Fotocopia IV
Tras una breve pausa, retomo la Semana de la Fotocopia, que ha alcanzado ya el status de reto personal, porque a veces las secciones que me gustaría, ejem, "homenajear" son tan personales, o tan específicas, o tan completas, que parece imposible fotocopiarlas. Por ejemplo, ¿podría añadirse algo al exhaustivo Verano Tarantiniano de Kalimero? Ah, pero esto es la Semana de la Fotocopia, y mi especialidad son los fondos de videoclub. De manera que siempre se puede iniciar la serie Otoño de las Copias de Tarantino con...
¡¡¡PLUMP FICTION!!!
Año: 1998
Director: Bob Koherr
Guión: Bob Koherr
Reparto: Tommy Davidson, Julie Brown, Paul Dinello, Sandra Bernhardt, Colleen Camp, Mathew Glave, Jennifer Rubin, Pamela Adlon, Jennifer Coolidge, etc.
Duración: 82'

Palabras Clave (según IMDB):
Parodia, título paródico, película independiente. No, no hay más.
Argumento: Sería difícil decirlo, puesto que es una parodia de varias películas. Sobre todo sigue el argumento de Pulp Fiction, pero también se aproxima a Reservoir Dogs, Asesinos Natos o Forrest Gump; los más inspirados, sin embargo, son los breves chistes a costa de Clerks y Nell.

Opinión personal: Parodia sin demasiada gracia cuyo único mérito en comparación con cintas del estilo de, por ejemplo, Epic Movie y similares, es el haberse hecho antes de que este tipo de parodias fueran tan frecuentes. Sátira del cine independiente entonces emergente y tan de moda gracias a Sundance, curiosamente es ella misma una película independiente, de bajo presupuesto, no respaldada por un gran estudio. Desgraciadamente, no es demasiado brillante, sus gags no funcionan y las sonrisas vienen más por el reconocimiento de las fuentes que por los chistes en sí.
La historia juega, como Pulp Fiction, con saltos en el tiempo, pero sin atreverse a alcanzar siquiera los de la estructura de su modelo. Una de las historias secundarias que jalonan la película son las desventuras de un mensajero (un corredor trasunto de Forrest Gump) que debe llevar el guión de la propia película al estudio; el mensajero será atropellado, perderá las páginas, en fín, le pasará de todo, cruzándose con los demás personajes de la película, y el resultado final será que el guión llegue totalmente desordenado al rodaje. Un gag conceptual que, sin embargo, no termina de funcionar.
Además de las películas que parodia, hay gags relativos a otra películas de la época. Por ejemplo, hay una parodia de Clerks, en el que la protagonista entra a un supermercado a comprar comida y cuando entra hay dos dependientes hablando de sexo y, para su sorpresa, la imagen se vuelve en blanco y negro. No aprovechan muy bien la idea, pero me arrancó una sonrisa.
La única carcajada me la arrancó la escena en la que los protagonistas son llevados al sótano de una tienda similar a la de la segunda historia de Pulp fiction y entonces, para vigilarles, les sacan a "la Tarada", versión femenina del "Tarado" de Pulp Fiction, obviamente... aparece "la Tarada", vestida de cuero, muy siniestra... y de repente se quita la máscara y aparece Nell, hablando con palabras inventadas de la misma forma que Jodie Foster en dicha (y hoy casi olvidada) película.
Pero aparte momentos como estos, es bastante mala.

Curiosidades:
- Fue la primera película de Bob Koherr. También fue la última. Ahora dirige episodios para diversas series de TV.
- No tiene una banda sonora tan buena como la de Pulp Fiction (¿y quién la tiene?), pero no estaba mal: sonaban un par de temas surf de Dick Dale, una canción de los Monkees, una de Booker T, el mítico "You sexy thing" de Hot Chocolate e incluso el tema central de la película Rebelión en las aulas.
Frases célebres:
¡Es una película basura que probablemente ni siquiera sabías que existía antes de leer este post! ¿Cómo va a tener frases célebres? Oh, de acuerdo, está bien, os pondré una que sale en la IMDB, pero os advierto que es un chiste muy, muy malo parodiando el famoso diálogo de las hamburguesas...
Jimmy: ¿Quieres saber cómo llaman a las cucarachas en Argelia?
Montello: ¿Y por qué coño querría alguien saber eso?
Os dije que era muy malo. Eso os dará la medida de la gracia de la película...
Trailer:
No he encontrado el trailer, pero os pongo la escenita del baile.
Lo mejor: Dura poco, y hay algún chiste bueno.
Lo peor: El 90% de los chistes no hacen nada de gracia. Pero nada, nada.
Puntuación: 2/10
¡¡¡PLUMP FICTION!!!
Año: 1998
Director: Bob Koherr
Guión: Bob Koherr
Reparto: Tommy Davidson, Julie Brown, Paul Dinello, Sandra Bernhardt, Colleen Camp, Mathew Glave, Jennifer Rubin, Pamela Adlon, Jennifer Coolidge, etc.
Duración: 82'
Palabras Clave (según IMDB):
Parodia, título paródico, película independiente. No, no hay más.
Argumento: Sería difícil decirlo, puesto que es una parodia de varias películas. Sobre todo sigue el argumento de Pulp Fiction, pero también se aproxima a Reservoir Dogs, Asesinos Natos o Forrest Gump; los más inspirados, sin embargo, son los breves chistes a costa de Clerks y Nell.
Opinión personal: Parodia sin demasiada gracia cuyo único mérito en comparación con cintas del estilo de, por ejemplo, Epic Movie y similares, es el haberse hecho antes de que este tipo de parodias fueran tan frecuentes. Sátira del cine independiente entonces emergente y tan de moda gracias a Sundance, curiosamente es ella misma una película independiente, de bajo presupuesto, no respaldada por un gran estudio. Desgraciadamente, no es demasiado brillante, sus gags no funcionan y las sonrisas vienen más por el reconocimiento de las fuentes que por los chistes en sí.
La historia juega, como Pulp Fiction, con saltos en el tiempo, pero sin atreverse a alcanzar siquiera los de la estructura de su modelo. Una de las historias secundarias que jalonan la película son las desventuras de un mensajero (un corredor trasunto de Forrest Gump) que debe llevar el guión de la propia película al estudio; el mensajero será atropellado, perderá las páginas, en fín, le pasará de todo, cruzándose con los demás personajes de la película, y el resultado final será que el guión llegue totalmente desordenado al rodaje. Un gag conceptual que, sin embargo, no termina de funcionar.
Además de las películas que parodia, hay gags relativos a otra películas de la época. Por ejemplo, hay una parodia de Clerks, en el que la protagonista entra a un supermercado a comprar comida y cuando entra hay dos dependientes hablando de sexo y, para su sorpresa, la imagen se vuelve en blanco y negro. No aprovechan muy bien la idea, pero me arrancó una sonrisa.
La única carcajada me la arrancó la escena en la que los protagonistas son llevados al sótano de una tienda similar a la de la segunda historia de Pulp fiction y entonces, para vigilarles, les sacan a "la Tarada", versión femenina del "Tarado" de Pulp Fiction, obviamente... aparece "la Tarada", vestida de cuero, muy siniestra... y de repente se quita la máscara y aparece Nell, hablando con palabras inventadas de la misma forma que Jodie Foster en dicha (y hoy casi olvidada) película.
Pero aparte momentos como estos, es bastante mala.
Curiosidades:
- Fue la primera película de Bob Koherr. También fue la última. Ahora dirige episodios para diversas series de TV.
- No tiene una banda sonora tan buena como la de Pulp Fiction (¿y quién la tiene?), pero no estaba mal: sonaban un par de temas surf de Dick Dale, una canción de los Monkees, una de Booker T, el mítico "You sexy thing" de Hot Chocolate e incluso el tema central de la película Rebelión en las aulas.
Frases célebres:
¡Es una película basura que probablemente ni siquiera sabías que existía antes de leer este post! ¿Cómo va a tener frases célebres? Oh, de acuerdo, está bien, os pondré una que sale en la IMDB, pero os advierto que es un chiste muy, muy malo parodiando el famoso diálogo de las hamburguesas...
Jimmy: ¿Quieres saber cómo llaman a las cucarachas en Argelia?
Montello: ¿Y por qué coño querría alguien saber eso?
Os dije que era muy malo. Eso os dará la medida de la gracia de la película...
Trailer:
No he encontrado el trailer, pero os pongo la escenita del baile.
Lo mejor: Dura poco, y hay algún chiste bueno.
Lo peor: El 90% de los chistes no hacen nada de gracia. Pero nada, nada.
Puntuación: 2/10
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Cinemanía,
Semana de la Fotocopia
miércoles, septiembre 26, 2007
Semana de la Fotocopia III
Hacer la Semana de la Fotocopia y no copiar una sección del Blog Ausente sería como grabar un disco de versiones de clásicos del pop británico y no meter un tema de los Beatles. Además, ¿cómo resistirse a la excusa perfecta para hacer mi propio capítulo de Vidas Ajenas? Probablemente no sea tan genial como los originales, pero, ¡qué demonios!

Los problemas de identidad de Fernando Apellido nacieron en el mismo momento de su concepción, en un arrebato de pasión súbita en el servicio de reprografía de la Universidad de Zaragoza, entre el encargado de dicho servicio y la joven María del Pilar Apellido, de apenas catorce años, que estaba allí buscando a su padre, que trabajaba como bedel en el mismo edificio. Cuando el abuelo de Fernando tuvo noticia del estado de buena esperanza de la joven María del Pilar, corrió a moler a palos al padre de Fernando hasta matarlo, lo que le llevó a la cárcel donde, harto de las humillaciones a que le sometían los demás presos, se quitaría la vida taponando sus vías respiratorias con pan Bimbo.
Fernando nunca tuvo personalidad propia. Su abuela Doña Ernesta quiso ver en él un sustituto de su hijo, el Fernando Apellido original, ahogado un par de años antes en el río Huerva. Ante la insistencia de Doña Ernesta, y con la permisividad de su madre, el joven Fernando heredaría de su difunto tío, progresivamente, el nombre, la ropa, la habitación, los juguetes y los libros.
Al llegar a la Universidad se matriculó en Derecho, que al parecer era la carrera que su difunto tío estaba decidido a estudiar de haber llegado a esa edad. Sin embargo, Fernando descubrió que no sentía la más mínima pasión por esta materia y dejó de asistir a clase. Decidido a buscar su propia personalidad, comenzó a emular lo que hacían otras personas. Comenzó a beber, a fumar, a ir con mujeres (y con hombres), a drogarse y a leer libros de autoayuda; viajó por Europa haciendo autostop, viajó al Tibet, se suscribió al Círculo de Lectores, se apuntó a tres sectas y se hizo socio de un club de fútbol. Sin embargo, él seguía sintiendo un profundo vacío interior.
Fue entonces cuando comenzó su relación con Verónica Zalstrein, camarera de un pub que frecuentaba y aficionada a la poesía. Ella le convenció de que la mejor manera de encontrarse a sí mismo era hacer algo creativo. De manera que Fernando se lanzó, de manera casi desesperada, a probar todas las formas artísticas que se le ponían a tiro. Sin embargo, por alguna razón, cuando presentaba sus obras la gente las recibía con desprecio. Había pintado cuadros de girasoles y carretas de heno; había dirigido un cortometraje basado en un sueño que había tenido, en que cortaba el ojo de una chica con una navaja y de su mano salían hormigas; había escrito una novela sobre un monje que investigaba una serie de crímenes en un monasterio, que al final se producían por medio de un libro envenenado; incluso había probado a hacer cómics, creando un vigilante que luchaba contra el crimen vestido, ¡nunca se le habría ocurrido a nadie!, de murciélago. Sin embargo, en cuanto alguien veía su trabajo le acababa diciendo invariablemente que eso ya estaba inventado.
Como consecuencia, Fernando cayó en una profunda depresión que culminó cuando fue abandonado por Verónica, que hizo las maletas y se fue sin avisar dejando solamente una nota con cuatro palabras: "Ya no te aguanto". Verónica emigraría entonces a Centroamérica, donde trabajaría como camarera en un club de alterne hasta que conocería a un miltar con el que se casaría y que unos años más tarde se convertiría en dictador.
Fernando, abandonado y deprimido, decidió que la única salida era el suicidio, de manera que se fue hasta el Puente de Piedra dispuesto a saltar al Ebro. Cuál no sería su sorpresa cuando encontró allí a Betty Zalstrein, la hermana gemela de su ex novia, dispuesta a hacer lo mismo. En vez de saltar al río, Betty y Fernando se pusieron a charlar. Fue de este modo como Fernando supo de los problemas de identidad de Betty, que siempre había estado a la sombra de su hermana, que estaba harta de que la confundieran con su hermana y que, además, sólo conseguía ligar cuando fingía ser su hermana. Fernando, a su vez, le contó su propia historia, y ambos acabaron fundidos en un cálido beso justo antes de que el cierzo arreciara y decidieran irse a un lugar más recogido y, a ser posible, más privado.
De resultas de todo esto, Fernando Apellido y Betty Zalstrein se casaron. Hoy regentan una copistería y son padres de quintillizos. Basándose en sus propias experiencias, Fernando está escribiendo una historia sobre un tipo que escribe el Quijote, años después de Cervantes. Está convencido de que, esta vez sí, será algo original. "Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes", es el mensaje de realización personal que quiere hacer llegar a todos los lectores de habla hispana.
Los problemas de identidad de Fernando Apellido nacieron en el mismo momento de su concepción, en un arrebato de pasión súbita en el servicio de reprografía de la Universidad de Zaragoza, entre el encargado de dicho servicio y la joven María del Pilar Apellido, de apenas catorce años, que estaba allí buscando a su padre, que trabajaba como bedel en el mismo edificio. Cuando el abuelo de Fernando tuvo noticia del estado de buena esperanza de la joven María del Pilar, corrió a moler a palos al padre de Fernando hasta matarlo, lo que le llevó a la cárcel donde, harto de las humillaciones a que le sometían los demás presos, se quitaría la vida taponando sus vías respiratorias con pan Bimbo.
Fernando nunca tuvo personalidad propia. Su abuela Doña Ernesta quiso ver en él un sustituto de su hijo, el Fernando Apellido original, ahogado un par de años antes en el río Huerva. Ante la insistencia de Doña Ernesta, y con la permisividad de su madre, el joven Fernando heredaría de su difunto tío, progresivamente, el nombre, la ropa, la habitación, los juguetes y los libros.
Al llegar a la Universidad se matriculó en Derecho, que al parecer era la carrera que su difunto tío estaba decidido a estudiar de haber llegado a esa edad. Sin embargo, Fernando descubrió que no sentía la más mínima pasión por esta materia y dejó de asistir a clase. Decidido a buscar su propia personalidad, comenzó a emular lo que hacían otras personas. Comenzó a beber, a fumar, a ir con mujeres (y con hombres), a drogarse y a leer libros de autoayuda; viajó por Europa haciendo autostop, viajó al Tibet, se suscribió al Círculo de Lectores, se apuntó a tres sectas y se hizo socio de un club de fútbol. Sin embargo, él seguía sintiendo un profundo vacío interior.
Fue entonces cuando comenzó su relación con Verónica Zalstrein, camarera de un pub que frecuentaba y aficionada a la poesía. Ella le convenció de que la mejor manera de encontrarse a sí mismo era hacer algo creativo. De manera que Fernando se lanzó, de manera casi desesperada, a probar todas las formas artísticas que se le ponían a tiro. Sin embargo, por alguna razón, cuando presentaba sus obras la gente las recibía con desprecio. Había pintado cuadros de girasoles y carretas de heno; había dirigido un cortometraje basado en un sueño que había tenido, en que cortaba el ojo de una chica con una navaja y de su mano salían hormigas; había escrito una novela sobre un monje que investigaba una serie de crímenes en un monasterio, que al final se producían por medio de un libro envenenado; incluso había probado a hacer cómics, creando un vigilante que luchaba contra el crimen vestido, ¡nunca se le habría ocurrido a nadie!, de murciélago. Sin embargo, en cuanto alguien veía su trabajo le acababa diciendo invariablemente que eso ya estaba inventado.
Como consecuencia, Fernando cayó en una profunda depresión que culminó cuando fue abandonado por Verónica, que hizo las maletas y se fue sin avisar dejando solamente una nota con cuatro palabras: "Ya no te aguanto". Verónica emigraría entonces a Centroamérica, donde trabajaría como camarera en un club de alterne hasta que conocería a un miltar con el que se casaría y que unos años más tarde se convertiría en dictador.
Fernando, abandonado y deprimido, decidió que la única salida era el suicidio, de manera que se fue hasta el Puente de Piedra dispuesto a saltar al Ebro. Cuál no sería su sorpresa cuando encontró allí a Betty Zalstrein, la hermana gemela de su ex novia, dispuesta a hacer lo mismo. En vez de saltar al río, Betty y Fernando se pusieron a charlar. Fue de este modo como Fernando supo de los problemas de identidad de Betty, que siempre había estado a la sombra de su hermana, que estaba harta de que la confundieran con su hermana y que, además, sólo conseguía ligar cuando fingía ser su hermana. Fernando, a su vez, le contó su propia historia, y ambos acabaron fundidos en un cálido beso justo antes de que el cierzo arreciara y decidieran irse a un lugar más recogido y, a ser posible, más privado.
De resultas de todo esto, Fernando Apellido y Betty Zalstrein se casaron. Hoy regentan una copistería y son padres de quintillizos. Basándose en sus propias experiencias, Fernando está escribiendo una historia sobre un tipo que escribe el Quijote, años después de Cervantes. Está convencido de que, esta vez sí, será algo original. "Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes", es el mensaje de realización personal que quiere hacer llegar a todos los lectores de habla hispana.
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Semana de la Fotocopia,
Una historia de Queco Ágreda
martes, septiembre 25, 2007
Semana de la Fotocopia II
Entre las muchas genialidades que llenan El Emperador de los Helados hay una sección que a mí personalmente me encanta que se llama Cancionzacas, podéis buscarla aquí entre sus (muchos e interesantes) posts de música. Que en la blogosfera actual, repleta de posteos sobre discos o sobre la carrera completa de grupos musicales (ver mis posts del 18 y 23 de este nmismo mes como ejemplo), Noel extreme el minimalismo para dedicar un post completo a analizar una sóla canción, incluyendo extractos de letras, origen de la canción, significados y curiosidades, es desde luego digno de alabanza. Y además, tiene muy buen gusto: he descubierto canciones muy interesantes gracias a él.
Así que, vaya, me gustaría aprovechar la Semana de la Fotocopia para emular esta sección. Lo que pasa es que, bueno, después de la colección de versiones de ayer quizá esté un poco saturado de canciones, y además no me gustaría encasillar esta semana temática en torno al género musical... y, por qué no confesarlo, porque mis conocimientos musicales no son suficientes como para alcanzar la cantidad de datos que llega a proporcionar Noel en sus análisis. Así que me permitiré variar ligeramente el asunto de la sección original y convertir mi burda fotocopia en una suerte de Videoclipazos. Un post dedicado a un video musical, analizado de manera individual. Y el video elegido es este impresionante Last cup of sorrow, de Faith No More. Vedlo primero, porque lo destripo unas líneas más abajo.
a) Extracto de la canción
It's your last cup of sorrow.
What can you say?
Finish it today.
It's your last cup of sorrow.
So think of me
and get on your way.
It won't begin
until you make it end.
Until you know the how the where and the when.
With a new face you might surprise yourself.
b) Datos
- La canción vio la luz en el LP Album of the year, editado en junio de 1997. Fue el último álbum de estudio del grupo de San Francisco, y alcanzó buenas posiciones en las listas de éxitos (41 en USA, 7 en UK, número 1 en Australia y la República Checa). Last cup of sorrow se convirtió en el segundo single extraído de dicho álbum, llegando hasta el número 14 en las listas de ventas USA.
- Para dirigir el video se contrató a Joseph Kahn, realizador que ya entonces tenía una larga experiencia en el campo de los videoclips, y que posteriormente ha seguido en el mundillo (y hasta hoy) como uno de los directores más solicitados por las grandes multinacionales discográficas. Otros trabajos suyos destacados son A.D.I.D.A.S. (Korn, 1997), Cherry lips (Garbage, 2001), We are all made of stars (Moby, 2002), Without me (Eminem, 2002) y Knights of Cydonia (Muse, 2006).
- El video es una parodia del clásico de Hitchcock Vertigo. Hay planos que están literalmente clonados, y el color imita al del original.
- La conocida actriz Jennifer Jason Leigh hereda el papel de Kim Novak. El cantante Mike Patton, por su parte, se convierte en un remedo de James Stewart.
- El policía que cae del tejado es Roddy Bottum, el teclista del grupo.
- La amiga enamorada de James Stewart en la película original es aquí sustituída, en un divertido giro, por un amigo obviamente homosexual. El guitarrista Jon Hudson es quien le da vida.
- Es curioso señalar cómo, en el obligado recorte de la historia para embutirla en los cuatro minutos de duración del video, lo primero que salta por los aires es la trama de suspense de la película. En el video no se explica por qué el protagonista sigue a la chica, no aparece el marido de ella ni se explica el crimen y el intercambio de mujeres; se da por hecho que el espectador de sobra conoce el original.
- Mike Patton lleva al extremo la perversión fetichista que se apuntaba en la película respecto a James Stewart: roba las bragas de la chica cuando las pone a secar; luego esconde fuera de la vista una revista porno; ¡llega incluso a vestirse con el traje gris y falda tubo de la muerta!
- En la secuencia onírica, el bajista Billy Gould aparece en el cementerio vestido como la chica, lo que le convierte en el trasunto de Carlota Valdés en este video. Y/o todavía sugiere bastante más de la perversión del protagonista.
- El peinado de Mike Patton en su sueño de caída, rematado por la aparición del jardinero (el batería Mike "Puffy" Bordin)... No me digas que no te has reído.
- El protagonista no encuentra a la doble de su amor perdido paseando por la calle, sino en la sección de anuncios de una revista porno... y tiene el aspecto de una feroz dominatrix a imagen y semejanza de Bettie Page. De repente, un icono pop ajeno irrumpe en la continuidad pseudo-hitchcockiana del videoclip. Y lo pone patas arriba. Literalmente. La habitación destrozada, todos los muebles tirados, y Jennifer Jason Leigh vestida de cuero leyendo una revista sentada en una escalera situada sobre la cara de Mike Patton (y, simbólicamente, la misma escalera con la que él trataba en la segunda escena de superar su vértigo), es una escena que rezuma sexualidad lo miréis como lo miréis. Qué no debe haber pasado en esa habitación. Toda una genialidad de resumen expositivo.
- Jennifer Jason Leigh. Qué pedazo de actriz, por cierto. La expresión corporal de sus dos encarnaciones nada tienen que ver la una con la otra. La delicadeza y timidez de su encarnación rubia en contraste con la vulgaridad, dureza y seguridad de su encarnación morena. Y además, pocas veces la han sacado tan guapa.
- La realización, por parte del protagonista, de que ambas son la misma persona, coronadas por Jennifer Jason Leigh quitándose la peluca... puntúan extraordinariamente el mantra final de la canción: "You might surprise yourself"
- Y el trágico final aquí es puntuado por un giro cómico. La monja es sustituída por el jardinero que encarnaba el batería, que observa desde la torre el cadáver con desinterés mientras da un bocado a un donut. Sí, ese jardinero somos nosotros, que vemos la película para entretenernos, cuando para los personajes es una verdadera tragedia, es su vida; en el fondo, si la historia acaba mal es por culpa del público (ese jardinero que asusta a la chica), que se siente reconfortado cuando en la ficción los malos (cómplices de asesinato o pervertidos fetichistas) no se salen con la suya. (O sencillamente queremos que sea así porque sabemos que era así en la original y nos decepcionaría que no sucediera lo mismo... ¿nos convierte eso en malvados?)
c) Videos
Más de Faith No More:
Epic (Ralph Ziman, 1989)
Midlife Crisis (Kevin Kerslake, 1992)
A small victory (Marcus Nispel, 1992)
Easy (1993; no encontré el director)
Digging the grave (1995, firmado como Alan Smithee)
Evidence (Walter A. Stern, 1995)
I started a joke (Vito Rocco, 1998)
Así que, vaya, me gustaría aprovechar la Semana de la Fotocopia para emular esta sección. Lo que pasa es que, bueno, después de la colección de versiones de ayer quizá esté un poco saturado de canciones, y además no me gustaría encasillar esta semana temática en torno al género musical... y, por qué no confesarlo, porque mis conocimientos musicales no son suficientes como para alcanzar la cantidad de datos que llega a proporcionar Noel en sus análisis. Así que me permitiré variar ligeramente el asunto de la sección original y convertir mi burda fotocopia en una suerte de Videoclipazos. Un post dedicado a un video musical, analizado de manera individual. Y el video elegido es este impresionante Last cup of sorrow, de Faith No More. Vedlo primero, porque lo destripo unas líneas más abajo.
a) Extracto de la canción
It's your last cup of sorrow.
What can you say?
Finish it today.
It's your last cup of sorrow.
So think of me
and get on your way.
It won't begin
until you make it end.
Until you know the how the where and the when.
With a new face you might surprise yourself.
b) Datos
- La canción vio la luz en el LP Album of the year, editado en junio de 1997. Fue el último álbum de estudio del grupo de San Francisco, y alcanzó buenas posiciones en las listas de éxitos (41 en USA, 7 en UK, número 1 en Australia y la República Checa). Last cup of sorrow se convirtió en el segundo single extraído de dicho álbum, llegando hasta el número 14 en las listas de ventas USA.
- Para dirigir el video se contrató a Joseph Kahn, realizador que ya entonces tenía una larga experiencia en el campo de los videoclips, y que posteriormente ha seguido en el mundillo (y hasta hoy) como uno de los directores más solicitados por las grandes multinacionales discográficas. Otros trabajos suyos destacados son A.D.I.D.A.S. (Korn, 1997), Cherry lips (Garbage, 2001), We are all made of stars (Moby, 2002), Without me (Eminem, 2002) y Knights of Cydonia (Muse, 2006).
- El video es una parodia del clásico de Hitchcock Vertigo. Hay planos que están literalmente clonados, y el color imita al del original.
- La conocida actriz Jennifer Jason Leigh hereda el papel de Kim Novak. El cantante Mike Patton, por su parte, se convierte en un remedo de James Stewart.
- El policía que cae del tejado es Roddy Bottum, el teclista del grupo.
- La amiga enamorada de James Stewart en la película original es aquí sustituída, en un divertido giro, por un amigo obviamente homosexual. El guitarrista Jon Hudson es quien le da vida.
- Es curioso señalar cómo, en el obligado recorte de la historia para embutirla en los cuatro minutos de duración del video, lo primero que salta por los aires es la trama de suspense de la película. En el video no se explica por qué el protagonista sigue a la chica, no aparece el marido de ella ni se explica el crimen y el intercambio de mujeres; se da por hecho que el espectador de sobra conoce el original.
- Mike Patton lleva al extremo la perversión fetichista que se apuntaba en la película respecto a James Stewart: roba las bragas de la chica cuando las pone a secar; luego esconde fuera de la vista una revista porno; ¡llega incluso a vestirse con el traje gris y falda tubo de la muerta!
- En la secuencia onírica, el bajista Billy Gould aparece en el cementerio vestido como la chica, lo que le convierte en el trasunto de Carlota Valdés en este video. Y/o todavía sugiere bastante más de la perversión del protagonista.
- El peinado de Mike Patton en su sueño de caída, rematado por la aparición del jardinero (el batería Mike "Puffy" Bordin)... No me digas que no te has reído.
- El protagonista no encuentra a la doble de su amor perdido paseando por la calle, sino en la sección de anuncios de una revista porno... y tiene el aspecto de una feroz dominatrix a imagen y semejanza de Bettie Page. De repente, un icono pop ajeno irrumpe en la continuidad pseudo-hitchcockiana del videoclip. Y lo pone patas arriba. Literalmente. La habitación destrozada, todos los muebles tirados, y Jennifer Jason Leigh vestida de cuero leyendo una revista sentada en una escalera situada sobre la cara de Mike Patton (y, simbólicamente, la misma escalera con la que él trataba en la segunda escena de superar su vértigo), es una escena que rezuma sexualidad lo miréis como lo miréis. Qué no debe haber pasado en esa habitación. Toda una genialidad de resumen expositivo.
- Jennifer Jason Leigh. Qué pedazo de actriz, por cierto. La expresión corporal de sus dos encarnaciones nada tienen que ver la una con la otra. La delicadeza y timidez de su encarnación rubia en contraste con la vulgaridad, dureza y seguridad de su encarnación morena. Y además, pocas veces la han sacado tan guapa.
- La realización, por parte del protagonista, de que ambas son la misma persona, coronadas por Jennifer Jason Leigh quitándose la peluca... puntúan extraordinariamente el mantra final de la canción: "You might surprise yourself"
- Y el trágico final aquí es puntuado por un giro cómico. La monja es sustituída por el jardinero que encarnaba el batería, que observa desde la torre el cadáver con desinterés mientras da un bocado a un donut. Sí, ese jardinero somos nosotros, que vemos la película para entretenernos, cuando para los personajes es una verdadera tragedia, es su vida; en el fondo, si la historia acaba mal es por culpa del público (ese jardinero que asusta a la chica), que se siente reconfortado cuando en la ficción los malos (cómplices de asesinato o pervertidos fetichistas) no se salen con la suya. (O sencillamente queremos que sea así porque sabemos que era así en la original y nos decepcionaría que no sucediera lo mismo... ¿nos convierte eso en malvados?)
c) Videos
Más de Faith No More:
Epic (Ralph Ziman, 1989)
Midlife Crisis (Kevin Kerslake, 1992)
A small victory (Marcus Nispel, 1992)
Easy (1993; no encontré el director)
Digging the grave (1995, firmado como Alan Smithee)
Evidence (Walter A. Stern, 1995)
I started a joke (Vito Rocco, 1998)
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Semana de la Fotocopia,
Videomanía
lunes, septiembre 24, 2007
Semana de la Fotocopia I
¡Esta semana, especial en La Página 36! ¡Aquí empieza la Semana de la Fotocopia! Ya hacía tiempo que le daba vueltas a esta idea, que básicamente consiste en matar tres pájaros de un sólo tiro: hacer un especial, que hace mucho que no hago uno; rendir homenaje a varios blogs que me gustan; y superar una temporada un poco flojilla de ideas a base de fusilar a blogueros más inspirados que yo. En este especial me voy a dedicar a imitar secciones estupendas con el firme propósito de pasármelo en grande. Eso sí, procurando llevarlas a mi terreno, que para hacer las cosas igual ya están las originales.

Y ya que se trata de hacer mis propias versiones de las secciones de otros, ¿qué sección mejor para empezar que las Cover Wars de Forfy? Las Cover Wars consisten básicamente en poner dos versiones de la misma canción (generalmente la original y una versión, pero a veces son dos versiones, e incluso en alguna ocasión han competido la original y dos versiones), y dejar que en los comentarios la gente vote por cuál prefiere. Aquí podéis ver cómo quedaron las veinte primeras.
Bueno, pues yo para la mía he decidido coger un clásico: el "Smells like teen spirit" de Nirvana. En el improbable caso de que no recordéis la canción, podéis escucharla aquí:
Claro, lo que pasa es que luego he pensado que quizá no era justo enfrentar a un original tan mítico con cualquier versión, porque el original iba a ganar por goleada. así que pensé que era mejor enfrentar dos versiones.
Desgraciadamente, soy extremadamente indeciso, así que no he podido escoger dos. Os pongo las que tengo y os dejo que escojáis vosotros la que os gusta.
He aquí la versión de Type 0 Negative, un clon con cantante siniestro:
La parodia del irreverente Weird Al Yankovic, aunque pierde gracia si no entiendes la letra:
La del inefable Richard Cheese, en versión lounge:
La sorprendente versión de The Ukelele Orchestra of Great Britain:
La de Moog Cookbook, en versión electrónica:
La de Fatboy Slim, para bailar:
¡Versión maquinorra! La de Psy Trance:
La versión de un clásico, nada menos que Paul Anka:
La mítica Patti Smith también tiene su versión:
Tori Amos la convierte en una balada al piano:
Otra versión suavecita, la de The String Quartet:
Una versión jazz a cargo de Ituana:
La versión a capella de The Barbershop Quartet:
Y, para terminar, la versión quizá más inesperada, a cargo de Gregorian Masters of Chant:
Pues hala, empieza la batalla. Podéis votar por la que más os guste.
Y ya que se trata de hacer mis propias versiones de las secciones de otros, ¿qué sección mejor para empezar que las Cover Wars de Forfy? Las Cover Wars consisten básicamente en poner dos versiones de la misma canción (generalmente la original y una versión, pero a veces son dos versiones, e incluso en alguna ocasión han competido la original y dos versiones), y dejar que en los comentarios la gente vote por cuál prefiere. Aquí podéis ver cómo quedaron las veinte primeras.
Bueno, pues yo para la mía he decidido coger un clásico: el "Smells like teen spirit" de Nirvana. En el improbable caso de que no recordéis la canción, podéis escucharla aquí:
Claro, lo que pasa es que luego he pensado que quizá no era justo enfrentar a un original tan mítico con cualquier versión, porque el original iba a ganar por goleada. así que pensé que era mejor enfrentar dos versiones.
Desgraciadamente, soy extremadamente indeciso, así que no he podido escoger dos. Os pongo las que tengo y os dejo que escojáis vosotros la que os gusta.
He aquí la versión de Type 0 Negative, un clon con cantante siniestro:
La parodia del irreverente Weird Al Yankovic, aunque pierde gracia si no entiendes la letra:
La del inefable Richard Cheese, en versión lounge:
La sorprendente versión de The Ukelele Orchestra of Great Britain:
La de Moog Cookbook, en versión electrónica:
La de Fatboy Slim, para bailar:
¡Versión maquinorra! La de Psy Trance:
La versión de un clásico, nada menos que Paul Anka:
La mítica Patti Smith también tiene su versión:
Tori Amos la convierte en una balada al piano:
Otra versión suavecita, la de The String Quartet:
Una versión jazz a cargo de Ituana:
La versión a capella de The Barbershop Quartet:
Y, para terminar, la versión quizá más inesperada, a cargo de Gregorian Masters of Chant:
Pues hala, empieza la batalla. Podéis votar por la que más os guste.
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Musicomanía,
Semana de la Fotocopia
domingo, septiembre 23, 2007
Aquellos discos míticos: Ponti "country" la pared
Probablemente ni los más fieles seguidores de este blog recordaban ya esta sección, cuya hasta ahora última entrega se había producido nada menos que en enero... Pero, a pesar de la inestable periodicidad, no he olvidado que todavía quedan muchos discos míticos que rememorar. Y hoy, aprovechando el final del verano, vamos a analizar un disco que todo el mundo recordará, pero por una o dos canciones, y es que muy pocos lo habrán escuchado entero (y si en su día lo hicieron, ahora niegan haberlo hecho y juran que ellos sólo escuchaban Nirvana...) Nada más y nada menos que el Ponti "country" la pared de Zapato Veloz.

He estado intentando documentarme, pero parece muy complicado encontrar en la red información sobre este trío asturiano liderado por Javier Díaz. Así que no tengo demasiados datos sobre su formación ni sobre su discografía. Lo fácil es lo que todos saben: que fueron (con permiso de los No me pises que llevo chanclas) pioneros del agropop (y bastante más divertidos que el jodido Koala), que musicalmente estaban influídos por las orquestinas de pueblo y las chirigotas de Cádiz, y que se hicieron famosos en 1991 con esa mítica canción del verano que fue el Tractor amarillo.
Lo que es más complicado es navegar entre las referencias de su catálogo discográfico y tratar de poner orden, habida cuenta que no hay página web dedicada al grupo y que, además, su compañía de discos quizá se pasó un poco a la hora de editar discos con un par de canciones nuevas y rellenados con temas ya publicados. Y la cosa se complica si tenemos en cuenta que el éxito llevó a la empresa a reetiquetar los discos con el título de la canción de éxito; de este modo, hay ediciones de Ponti country la pared etiquetadas como Tractor amarillo e incluso he encontrado en ebay una edición argentina etiquetada como Hay un gallego en la Luna, algo destacable puesto que ése ni siquiera es el título de la canción.
Pero, vamos, dejando aparte singles y recopilaciones extrañas, parece ser que ésta es la trayectoria del grupo: en 1991, y presumiblemente antes de que el Tractor amarillo pegara su bombazo, grabaron un disco o maqueta que ya contenía la mayor parte de las canciones que conformarían este Ponti "country" la pared (1992) del que voy a hablaros hoy, que sería su primer LP para Horus, la compañía que editaría casi todos sus trabajos. Este disco consiguió algo que está al alcance de muy pocos grupos de canciones del verano: una segunda diana. La Pandeirada sideral no fue un bombazo como el de su antecesor, pero contribuyó a que Zapato Veloz mantuvieran su status y extendieran su éxito por Latinoamérica.
Decididos a convertirse en los Georgie Dann de los 90, los siguientes veranos mantendrían su cita veraniega editando discos como Pa tokiski (1993), con temas como Manolín el piruleta o Samba galega ; A toda máquina (1994), con temas como El Maroto o La Pepa; o Ritmo de corral (1995), con temas como Banana o El loro Floro. Sin embargo, un éxito en retroceso y apuros económicos de la compañía de discos terminarán por estancar su carrera. Alternando su labor con otros proyectos, sin embargo, el grupo ha seguido adelante, aunque ya lo único que he encontrado ha sido una recopilación homónima de éxitos en 1999 y su último disco, La vaca (2005), editado por Piraña Family, aunque creo que publicaron algo también en el 2001 para otra discográfica desaparecida.
Y ahora, vamos con las canciones:
Pandeirada sideral: Enviamos un macho gallego de viaje a la Lú-na, para hacer experiencias sexuales con una marciá-na... El disco comienza de la mejor manera posible, con el Space oddity del agropop, una tecnomuñeira galáctica sin parangón en su género para abrir lo que, como veremos, pronto se convierte en un disco conceptual en torno a una única idea: el sexo. Pero no el sexo romántico de dos personas en comunión la una con la otra, sino el sexo mastuerzo y rural de bájate las bragas que te la endiño, juela! Aparte ciertos errores geográficos (las marcianas digo yo que serán de Marte, no de la Luna), resulta difícil sustraerse al jolgorio de ese Hay un gallego en la Luna-una, hay un gallego en la Luna-una...; a la genialidad de ese estribillo Los marcianos tocaban pandeiro, eiro, eiro, eiro, eiro, las marcianas tocaban la gaita, aita, aita, aita, aita; y, especialmente, a esos inigualables coros estilo "Alvin y las ardillas galácticas" que vocalizan el mantra Hay-un-ga-lle-goen-la-lu-naa. Total, que se convirtió en el otro gran éxito del disco.
Nueve semanas y media: Nuevamente el tema es el sexo, en esta ocasión en la discoteca, con un tema sobreun tipo al que confunden con el protagonista de la famosa película. El estribillo lo dice todo: yo no soy Maikel Rour-ke (sic), soy asturiá-no, pero tengo una banana mucho mejor que la del americá-no...
Algodonera: ¡Más sexo! Esta vez se trata de endiñársela a una negra que recoge algodón en una plantación sureña. Hoy día editar una canción tan repleta de tópicos políticamente incorrectos sobre negros sería imposible. Algodonera, si me quieres dar tu amor, vamos pa la cabaña, donde lo hacía el Tío Tom. Atrevido.
Venechiana: Vals donde se trata de seducir a una veneciana con hache intercalada a través de los encantos de Asturias y de toda una lección de rima creativa: en Venecia no hay este "prao", ni estos montes ni este "ganao", y nosotros aquí "tumbaos". Por desgracia (o para seguir con el tono conceptual del LP) la delicadeza salta por los aires en cuanto hay algo de intimidad: yo, yo te traje a mi casa a ver, a enseñarte el crepús-culó, y otra parte de mi cuerpó... (sí, lo acentúan ahí).
Mulato arrollador: Tecnoswing con estribillo futbolero que toma lo mejor de Georgie Dann para llevarlo incluso más allá que el francés. Impagable coro: oé, oé, oé, oé, negrito está en vivienda, oé, oé, oé, oé, negrito quiere joé.
Ponti "country" la pared: Más que country, este tema parece un hermano bastardo del Johnny Tecnoská de Paco Pil; describámoslo como lo mismo que en el resto del disco, pero con un banjo. Referencias al western y a John Wayne para contar la historia de un vaquero que cruza el país para reunirse con una chica en Kansas City, algo que en principio no sería malo si no fuera porque en la segunda estrofa ya ha llegado y su única ocupación el resto de la canción es culear como un cabrón, incluso durante un tiroteo. Si los Dinamita levantaran la cabeza...
Tractor amarillo: ¿Qué se puede decir del tema mítico? Dale al video y recuerda.
Crucero por el Nilo: Si parecía que con la anterior el tono sexual del LP se había relajado, eso es que no sabíais que ahora venía el plato fuerte. Zoofilia desatada. Dos recién casados, un crucero por el Nilo, ella cae al agua, y de repente encuentra la respuesta al dulce misterio de la vida... Pero qué bien que lo hace, ese feroz cocodrilo, pero qué bien que lo hace, le decía a su marido... El tema lo culmina un estribillo digno de los hermanos Pinzones: chá, po-chapo, chapo-té-a, chapotea con tu rulo, y al otro que está en el barco, a ése que le den por... fino.
Toma nena: llegados a este punto, y cuando uno lee el título de la canción, ya cree que sabe de qué va. Pero por una vez nos sorprenden. Tecnoswing digno de lo mejor de Tennessee en el que, por una vez, se abandona la constante sexual para sugerir una buena alternativa a la marihuana y la cocaína: fabes y sidra. Toma culín, toma culón, verás como la sidra te llega al corazón, si quieres también tener un porrón, come fabada con chorizo y con jamón, por eso toma nena, toma sidrina de la buena, nena... Quizá el clásico desconocido del disco.
Viuda loca: Y el final del disco es también la culminación a tanto deseo, el momento en el que el Hombre encuentra la horma de su zapato, esa mujer todavía más caliente que él y que acaba tomando la iniciativa ella y sometiéndole a él a sus deseos, y no a la inversa como ha ido ocurriendo a lo largo del LP. Viuda loca, usted me provoca, me eleva la cosa más allá del firmamento... Como no podía ser de otra manera, la derrota resulta en que sean coros femeninos, en vez de los del trío titular, las últimas voces que se escuchen en el disco: viuda loca, viuda loca, soy la misma que te toma, viuda alegre, viuda alegre, no termines que te tiene... La trayectoria donjuanesca del álbum conceptual llega pues a su fin...
FRIKÓMETRO: 1,5/5 averías
He estado intentando documentarme, pero parece muy complicado encontrar en la red información sobre este trío asturiano liderado por Javier Díaz. Así que no tengo demasiados datos sobre su formación ni sobre su discografía. Lo fácil es lo que todos saben: que fueron (con permiso de los No me pises que llevo chanclas) pioneros del agropop (y bastante más divertidos que el jodido Koala), que musicalmente estaban influídos por las orquestinas de pueblo y las chirigotas de Cádiz, y que se hicieron famosos en 1991 con esa mítica canción del verano que fue el Tractor amarillo.
Lo que es más complicado es navegar entre las referencias de su catálogo discográfico y tratar de poner orden, habida cuenta que no hay página web dedicada al grupo y que, además, su compañía de discos quizá se pasó un poco a la hora de editar discos con un par de canciones nuevas y rellenados con temas ya publicados. Y la cosa se complica si tenemos en cuenta que el éxito llevó a la empresa a reetiquetar los discos con el título de la canción de éxito; de este modo, hay ediciones de Ponti country la pared etiquetadas como Tractor amarillo e incluso he encontrado en ebay una edición argentina etiquetada como Hay un gallego en la Luna, algo destacable puesto que ése ni siquiera es el título de la canción.
Pero, vamos, dejando aparte singles y recopilaciones extrañas, parece ser que ésta es la trayectoria del grupo: en 1991, y presumiblemente antes de que el Tractor amarillo pegara su bombazo, grabaron un disco o maqueta que ya contenía la mayor parte de las canciones que conformarían este Ponti "country" la pared (1992) del que voy a hablaros hoy, que sería su primer LP para Horus, la compañía que editaría casi todos sus trabajos. Este disco consiguió algo que está al alcance de muy pocos grupos de canciones del verano: una segunda diana. La Pandeirada sideral no fue un bombazo como el de su antecesor, pero contribuyó a que Zapato Veloz mantuvieran su status y extendieran su éxito por Latinoamérica.
Decididos a convertirse en los Georgie Dann de los 90, los siguientes veranos mantendrían su cita veraniega editando discos como Pa tokiski (1993), con temas como Manolín el piruleta o Samba galega ; A toda máquina (1994), con temas como El Maroto o La Pepa; o Ritmo de corral (1995), con temas como Banana o El loro Floro. Sin embargo, un éxito en retroceso y apuros económicos de la compañía de discos terminarán por estancar su carrera. Alternando su labor con otros proyectos, sin embargo, el grupo ha seguido adelante, aunque ya lo único que he encontrado ha sido una recopilación homónima de éxitos en 1999 y su último disco, La vaca (2005), editado por Piraña Family, aunque creo que publicaron algo también en el 2001 para otra discográfica desaparecida.
Y ahora, vamos con las canciones:
Pandeirada sideral: Enviamos un macho gallego de viaje a la Lú-na, para hacer experiencias sexuales con una marciá-na... El disco comienza de la mejor manera posible, con el Space oddity del agropop, una tecnomuñeira galáctica sin parangón en su género para abrir lo que, como veremos, pronto se convierte en un disco conceptual en torno a una única idea: el sexo. Pero no el sexo romántico de dos personas en comunión la una con la otra, sino el sexo mastuerzo y rural de bájate las bragas que te la endiño, juela! Aparte ciertos errores geográficos (las marcianas digo yo que serán de Marte, no de la Luna), resulta difícil sustraerse al jolgorio de ese Hay un gallego en la Luna-una, hay un gallego en la Luna-una...; a la genialidad de ese estribillo Los marcianos tocaban pandeiro, eiro, eiro, eiro, eiro, las marcianas tocaban la gaita, aita, aita, aita, aita; y, especialmente, a esos inigualables coros estilo "Alvin y las ardillas galácticas" que vocalizan el mantra Hay-un-ga-lle-goen-la-lu-naa. Total, que se convirtió en el otro gran éxito del disco.
Nueve semanas y media: Nuevamente el tema es el sexo, en esta ocasión en la discoteca, con un tema sobreun tipo al que confunden con el protagonista de la famosa película. El estribillo lo dice todo: yo no soy Maikel Rour-ke (sic), soy asturiá-no, pero tengo una banana mucho mejor que la del americá-no...
Algodonera: ¡Más sexo! Esta vez se trata de endiñársela a una negra que recoge algodón en una plantación sureña. Hoy día editar una canción tan repleta de tópicos políticamente incorrectos sobre negros sería imposible. Algodonera, si me quieres dar tu amor, vamos pa la cabaña, donde lo hacía el Tío Tom. Atrevido.
Venechiana: Vals donde se trata de seducir a una veneciana con hache intercalada a través de los encantos de Asturias y de toda una lección de rima creativa: en Venecia no hay este "prao", ni estos montes ni este "ganao", y nosotros aquí "tumbaos". Por desgracia (o para seguir con el tono conceptual del LP) la delicadeza salta por los aires en cuanto hay algo de intimidad: yo, yo te traje a mi casa a ver, a enseñarte el crepús-culó, y otra parte de mi cuerpó... (sí, lo acentúan ahí).
Mulato arrollador: Tecnoswing con estribillo futbolero que toma lo mejor de Georgie Dann para llevarlo incluso más allá que el francés. Impagable coro: oé, oé, oé, oé, negrito está en vivienda, oé, oé, oé, oé, negrito quiere joé.
Ponti "country" la pared: Más que country, este tema parece un hermano bastardo del Johnny Tecnoská de Paco Pil; describámoslo como lo mismo que en el resto del disco, pero con un banjo. Referencias al western y a John Wayne para contar la historia de un vaquero que cruza el país para reunirse con una chica en Kansas City, algo que en principio no sería malo si no fuera porque en la segunda estrofa ya ha llegado y su única ocupación el resto de la canción es culear como un cabrón, incluso durante un tiroteo. Si los Dinamita levantaran la cabeza...
Tractor amarillo: ¿Qué se puede decir del tema mítico? Dale al video y recuerda.
Crucero por el Nilo: Si parecía que con la anterior el tono sexual del LP se había relajado, eso es que no sabíais que ahora venía el plato fuerte. Zoofilia desatada. Dos recién casados, un crucero por el Nilo, ella cae al agua, y de repente encuentra la respuesta al dulce misterio de la vida... Pero qué bien que lo hace, ese feroz cocodrilo, pero qué bien que lo hace, le decía a su marido... El tema lo culmina un estribillo digno de los hermanos Pinzones: chá, po-chapo, chapo-té-a, chapotea con tu rulo, y al otro que está en el barco, a ése que le den por... fino.
Toma nena: llegados a este punto, y cuando uno lee el título de la canción, ya cree que sabe de qué va. Pero por una vez nos sorprenden. Tecnoswing digno de lo mejor de Tennessee en el que, por una vez, se abandona la constante sexual para sugerir una buena alternativa a la marihuana y la cocaína: fabes y sidra. Toma culín, toma culón, verás como la sidra te llega al corazón, si quieres también tener un porrón, come fabada con chorizo y con jamón, por eso toma nena, toma sidrina de la buena, nena... Quizá el clásico desconocido del disco.
Viuda loca: Y el final del disco es también la culminación a tanto deseo, el momento en el que el Hombre encuentra la horma de su zapato, esa mujer todavía más caliente que él y que acaba tomando la iniciativa ella y sometiéndole a él a sus deseos, y no a la inversa como ha ido ocurriendo a lo largo del LP. Viuda loca, usted me provoca, me eleva la cosa más allá del firmamento... Como no podía ser de otra manera, la derrota resulta en que sean coros femeninos, en vez de los del trío titular, las últimas voces que se escuchen en el disco: viuda loca, viuda loca, soy la misma que te toma, viuda alegre, viuda alegre, no termines que te tiene... La trayectoria donjuanesca del álbum conceptual llega pues a su fin...
FRIKÓMETRO: 1,5/5 averías
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viernes, septiembre 21, 2007
Esto tiene una pinta que te cagas
Daniel Foronda sigue, lento pero seguro, su labor de coloreado del pedazo de álbum (casi cien páginas de tebeo, nada menos) que, parece confirmado, editarán a finales de este año nuestros amigos de Malavida. Aunque aún le falta añadir detalles y sombras, las muestras que ha colgado en su blog prometen. Aquí podéis ver cómo queda la Página 56...

El título parece que definitivamente será Zak y el secreto del monolito. Yo me he encargado del guión, y, bueno, creo que está mal que yo lo diga pero ha quedado bastante bien... y ya tenemos en mente nuevas aventuras de Zak y el resto de personajes que le acompañan...
El título parece que definitivamente será Zak y el secreto del monolito. Yo me he encargado del guión, y, bueno, creo que está mal que yo lo diga pero ha quedado bastante bien... y ya tenemos en mente nuevas aventuras de Zak y el resto de personajes que le acompañan...
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